Estas cosas debemos evitar para vivir felices

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Ser feliz es uno de los objetivos principales que tenemos los seres humanos, es por eso que se han realizado muchos estudios para saber qué es lo que hace a las personas felices. Pues bien, ciencia lo tiene claro: existen actividades, pensamientos, conductas, actitudes que determinan cómo nos sentimos.

Muchas veces, sin darnos cuenta, no logramos ser felices porque cometemos errores o realizamos hábitos tóxicos que nos afectan negativamente. La felicidad consiste, en parte, en renunciar.

 

Cosas a las que debemos renunciar para vivir felices

En las siguientes líneas podrás encontrar una lista de pensamientos y conductas que debemos corregir para gozar de un mayor bienestar y ser más felices.

1. Renuncia al perfeccionismo

El perfeccionismo puede parecer algo positivo porque podemos asociarlo a la idea de querer hacer las cosas de la mejor manera posible. Pero las creencias perfeccionistas causan un gran malestar en la personas, puesto que provocan que tengamos expectativas demasiado altas, muchas veces inalcanzables. El perfeccionismo extremo y la felicidad no son compatibles, porque esta manera de pensar produce ansiedad, depresión, baja autoestima…

2 Renuncia al odio, la ira y la venganza

Es normal sentir odio e ira en algún momento de nuestra vida, por ejemplo, cuando nos deja la pareja. Pero este sentimiento, puede formar parte de las fases de ruptura de pareja, no puede controlar nuestra vida. No hay nada positivo en sentir odio hacia los demás y desear venganza, más bien puede complicar las cosas y hacernos sentir incluso peor. No dejes que el odio y la ira te controlen.

3. Renuncia a que los demás decidan por ti

Los seres humanos somos seres sociales, y muchas veces queremos causar buena impresión en los demás. Pero no puedes dejar que estos pensamientos te dominen, puesto que te harán tremendamente infeliz. La felicidad se consigue conociéndose a uno mismo y luchando por lo que a uno le gusta.

4. Renuncia a poseer siempre la verdad absoluta

Aunque a veces cueste reconocerlo, no siempre tenemos la razón. Si queremos ser felices debemos ser tolerantes con los demás y respetar sus opiniones y libertades, lo cual permite crear un clima de tolerancia necesario para que todo el mundo pueda expresarse sin frustrarse. También debemos hacer autocrítica, en el sentido de reconocer nuestros propios errores cuando los tenemos.

5. Renuncia al pasado

Para ser feliz es necesario conectar con uno mismo en el momento presente. El pasado ya no lo podemos vivir más, así que no tiene mucho sentido vivir anclado en momentos anteriores de nuestra vida si no es para aprender de ellos. Estar en el aquí y el ahora con todos los sentidos es crucial.

6. Renuncia a ser muy duro contigo mismo

También es normal que muchas personas sean muy duras consigo mismas, que se culpen por todo y que, ante los fracasos, se recreen en lo que pudo haber salido mal. De los errores es posible aprender, y no siempre nos van a salir bien las cosas. Tener la certeza de que hay formas de levantarse después de una caída es lo que nos va a ayudar a ser felices.

7. Renuncia al pensamiento negativo

Y es que cuando no aceptamos que a veces podemos fracasar, los pensamientos negativos invaden nuestra mente. Nos valoramos de manera negativa y nuestra autoestima y nuestra autoconfianza se tambalean. Esto provoca que nos paralicemos en vez de estar en movimiento.

8. Renuncia a la queja

Quejarse por costumbre no soluciona nada. Si algo no nos gusta de nosotros mismos o de una situación, tenemos que poner de nuestra parte para atender el problema. La simple queja no deja de ser una manera de no afrontar la realidad y, por tanto, nos hace infelices.

9. Renuncia a tu necesitada de control

Las personas que están obsesionadas por controlar todos los eventos de su vida sufren lo que se conoce como ansiedad generalizada, y es que no se puede ser feliz si queremos que todo salga perfecto. La imperfección es importante en nuestra vida y, por eso, es necesario dejar ir el exceso de control.

10. Renuncia a temer a la incertidumbre

El exceso de control puede llevarnos a temer a la incertidumbre, a no estar cómodos en aquellas situaciones en las que estamos lejos de nuestra zona de confort. Si queremos crecer como personas y ser felices, es necesario que demos un paso al frente y no tengamos miedo a la incertidumbre.

11. Renuncia a evitar afrontar los problemas

La resistencia a afrontar los problemas es una de las características de una personalidad débil, porque es más fácil culpar al entorno o a los demás que asumir que quizás algo que hicimos pudo haber empeorado nuestra situación. Afrontar los problemas es clave para ser feliz y para ponernos en marcha para solucionarlos.

12. Renuncia a pensar en lo que los demás piensen de ti

Pasar el día pensando en lo que los demás pensarán de ti puede ser muy agotador, por lo que hay que evitar estar continuamente pensando en dar una gran imagen impecable de cara a los demás. Por ejemplo, subiendo fotos de tus vacaciones para conseguir la admiración de otras personas.

13. Renuncia a las barreras que te impones a la hora de cambiar

La resistencia al cambio es un fenómeno que podemos experimentar las personas y que también está muy relacionado con la zona de confort y la ansiedad que produce la incertidumbre. Asimismo, la baja autoconfianza también está relacionada con la resistencia al cambio. Es por eso que puedes seguir una serie de pasos para mejorar la confianza que tienes en ti mismo y empoderarte así frente a la transformación de tu vida.

14. Renuncia a culpar a los demás

Excusarte culpando a los demás es una pérdida de tiempo, porque no te permite avanzar. Cuando culpas a los demás de tus fracasos no asumes la responsabilidad y no diriges tu vida en la dirección que deseas. Para ser feliz debes llevar las riendas de tu vida, y esto significa poseer la habilidad de ser responsable.

15. Renuncia a autoculparte

Que no culpes a los demás no significa que debas culparte a ti mismo y machacar tu autoestima. Debes ser consciente de que existen momentos buenos y malos en la vida, eso te permitirá adoptar una actitud positiva frente al cambio.

16. Renuncia al apego emocional

Las emociones tienen una función adaptativa en nuestra vida, y por eso son y han sido útiles para el desarrollo de nuestra especie. Pero no saber gestionar correctamente estas emociones puede influir negativamente en nuestro bienestar. Es por eso que es necesario saber identificarlas y regularlas, para que podamos vivir en armonía con nosotros mismos y con los demás.

El apego emocional de por sí no es malo, pero los individuos no solo nos apegamos a otras personas, sino que lo hacemos también con objetos y, peor aún, con nuestras propias narraciones, lo que recibe el nombre “yo conceptual”. Saber desapegarse de las emociones es posible si tenemos la capacidad de observar, vivir el presente, adoptar una mentalidad no enjuiciadora y tratarnos con compasión.

17. Renuncia al miedo

El miedo es una emoción muy adaptativa, pero cuando es irracional puede ser incapacitante y provocar un tremendo malestar. Superar los miedos es necesario para ser feliz.

18. Renuncia a la procrastinación

La procrastinación es todo lo contrario a la frase “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Es una excusa y, por tanto, te convierte en una persona poco productiva. Esto puede causar problemas para tu bienestar. Por ejemplo, al sentirte estresado porque has acumulado tareas por no hacerlas en su debido momento.

19. Renuncia a los prejuicios

Los prejuicios pueden convertirte en una personas miserable, especialmente en aquellos casos en los que eres machista, racista, etc. Según un estudio realizado por investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH), las personas con prejuicios están en desventaja social, no aprenden nada nuevo y suelen perder oportunidades.

21. Renuncia a juzgar a los demás

Algunos individuos pasan mucho preocupándose por lo que está sucediendo en la vida de otras personas. Este comportamiento es perjudicial y una pérdida de tiempo. Mejor ocupar el tiempo en nosotros mismos y en nuestra felicidad, así como en desarrollarnos como personas.

22. Renuncia a las expectativas irracionales

Si vivir en el pasado es malo, también lo es vivir en el futuro. Además, si tenemos expectativas irracionales las consecuencias para nuestra salud emocional pueden ser devastadoras. Ahora bien, tener objetivos en la vida es motivante, siempre y cuando sean realistas.

23. Renuncia a las imposiciones sociales

Las imposiciones sociales (no las leyes) pueden causar mucho sufrimiento a las personas. El canon de belleza, el casarse casi por obligación, el no poder tener relaciones liberales… son algunas creencias que predominan en la sociedad y que son catalogadas como “buenas”. Los comportamientos asociados a estas creencias son socialmente aceptados. Pero las imposiciones sociales no nos dejan ser nosotros mismos y pueden afectar a nuestro bienestar. Mientras no le hagas nada a nadie, reflexionas sobre estas creencias y actúa en base a tus verdaderos deseos.

Todos necesitamos a alguien que nos cuide

Todos necesitamos a alguien que nos cuide y eso no significa que dependamos del otro para sentirnos bien. Simplemente es bueno darse cuenta y reconocer que cuando no podemos con todo, cuando hemos tocado fondo o cuando todo nos va demasiado bien, necesitamos a alguien que nos recuerde quienes somos o podemos llegar a ser.

Son esas personas que nos recuerdan que somos algo más que nuestras circunstancias, que errores que a veces se suceden. Actúan como Ángeles de la Guarda y nos dan alas para sobrevolar los escombros de parte de nuestro mundo derrumbado. También pueden llegar a ser la voz de nuestra conciencia, nuestro Pepito Grillo, si empezamos a volar demasiado alto y llegamos a quemarnos con el sol de nuestro propio éxito. Son nuestro pilar, nuestro equilibrio, el ying de nuestro yang.

Un amigo es esa persona que intenta levantarte cuando te has caído. Y si no puedes levantarte se tumba a tu lado para escucharte y hacerte saber que pase lo que pase no estás solo.

Niños abrazándose

El significado de ese alguien especial en los malos momentos

Suele resultar bastante sencillo encontrar a alguien para pasarlo bien. Salir de copas, de compras, al cine o a tomar un café nunca es un sacrificio. Pero los verdaderos amigos son aquellos que dan la cara en los momentos en los que quizás no eres la más agradable de las compañías.

Esos momentos en los que te deshaces en lágrimas y maldices al mundo. Esas tardes en las que nada de lo que hagas, digas o escuches van a hacerte sentir mejor. Pero son esos momentos en los que valoras su cercanía, esa mano amiga que te recoge hecha pedazos y con cuidado los va entrelazando sin que apenas te des cuenta.

Son esas conversaciones eternas llenas de quejas que sabes que no van a ningún lado pero que necesitas que salgan de tu interior. Son esas risas por lo absurdo que es todo y por el miedo que sientes a que nada pueda ir peor. Y quizás no te des cuenta, pero son esas ganas de parar el mundo que sigue girando sin que tú estés de acuerdo, pero que logras parar en esas horas con las críticas, los llantos y las risas de la buena compañía.

Esa buena compañía que solo se resume en las palabras AMISTAD VERDADERA. Esa que todo lo puede y todo lo cambia. Tan difícil de conseguir y tan necesaria. Los amigos de verdad son pocos, pero en los malos momentos siempre te acompañan.

Corazón de papel en la mano representando el amor

El valor de las verdades de ese alguien ante los momentos demasiado buenos

Quizás el valor menos reconocido de la amistad es ese que aparece cuando todo va demasiado bien. Cuando la envidia de los que no te quieren de verdad aparece y cuando la soberbia del éxito te llama. Esos momentos en los que te crees invencible y el éxito, aunque sea momentáneo, se te sube a la cabeza y te pierdes a ti misma.

Es en esos momentos en los que ese alguien, esa amistad verdadera, se encarga de desvelarte la cruda realidad. Es cuando te corta las alas de la soberbia y te hace pisar el suelo. Porque los verdaderos amigos son esos que te cuentan las verdades a la cara, aunque duelan, porque saben que en ese momento quizás no lo agradezcas, pero es lo que necesitas.

Ellos saben que por mucho rechazo inicial que te provoquen tus palabras, no olvidarás la verdadera preocupación que hay detrás de ellas: tu bienestar. Porque no lo hacen para hacerte daño, sino todo lo contrario, para evitarte el dolor de la caída cuando te has precipitado o para sumar energías y que finalmente te atrevas a dar el salto.

Por eso todos necesitamos siempre a alguien que nos cuide. Porque nosotros somos nuestro mayor enemigo cuando las cosas van demasiado bien o demasiado mal. Porque necesitamos a alguien que frene el desequilibrio antes de llegar, finalmente, a la autodestrucción. Porque nadie es perfecto y en la soledad la proyección de nuestros defectos se agiganta… y porque la vida compartida con alguien especial es una vida que merece ser vivida. Desde el principio hasta el final.

12 señales de que alguien es verdaderamente malo

La gente mala nos rodea y es tan lista que a lo mejor no te das ni cuenta de que alguien te está agotando hasta que es demasiado tarde. Estas 12 señales de advertencia te ayudarán a frenar el abuso emocional antes de que vaya a peor.

12. Necesita tener el control

Dado que la gente mala ve a los demás como meros peones, es posible que se agobien si no sigues su plan de juego. Estas personas son posesivas y hacen que sientas que no tienes ningún control sobre tu vida.

11. Viven varias vidas

Dado que esta persona nunca es honesta, no te sorprendas si tienes una impresión distinta a la de los demás sobre ella. La gente mala es camaleónica, y constantemente se adaptan a su entorno social para alcanzar sus metas.

10. Te roba tu tiempo

La gente mala cree que es divertido causar contratiempos en las vidas de los demás. Esto puede incluir distraerte, hacerte enfadar para que no puedas trabajar o hablar contigo constantemente cuando sabe que tienes cosas mejores que hacer. Quiere verte fracasar para sentirse mejor por sus propios logros.

9. Tiene segundas intenciones

Si esta persona de repente es amable contigo no creas que ha cambiado su vida para mejor. Las personas emocionalmente vulnerables son los mejores objetivos, y es fácil consolarlas para ganar su confianza, que después se puede usar con otros fines.

8. Usa la manipulación

Si crees que tú eres inteligente, una mala persona te saca ventaja. Una persona así es fría y calculadora, y nunca se les pilla con la guardia baja.

7. Evita responsabilidades

Una persona mala carece de moralidad, no ve ningún problema en hacer lo que le place. Cuando ve que puede tener problemas le pasa el marrón a otra persona y pone a los demás en contra de aquel que se le haya enfrentado.

6. No tiene remordimientos

La gente mala suele aferrarse a personas amables de las que es fácil aprovecharse. En su mente siempre está calculando cuáles son las mejores jugadas. Pueden arruinar la vida de alguien sin pestañear.

5. Engaña a la gente a su alrededor

Esta persona sabe cómo decir las cosas de forma que sientas incomodidad, estupidez u odio. Todas las interacciones que tiene con los demás tienen el fin de conseguir sus propias metas egoístas y manipular tus emociones es uno de los métodos que emplea para controlarte.

4. Niegan la realidad

Vive en un mundo diferente al tuyo, lo que siempre causará fricción entre vosotros, ya que ve las cosas distorsionadas. Aunque tú conozcas la verdad, esa persona ve sus propias interpretaciones falsas.

3. Miente cada dos por tres

Aunque normalmente miente para conseguir lo que quiere, es posible que también lo haga sólo por diversión. Para esa persona los demás son prescindibles y no le importa hacer daño a alguien por el camino.

2. Se callan información importante

Esta persona no sólo se guarda detalles importantes, sino que, si la descubres, sin ningún esfuerzo se quita culpa para echártela a ti por no confiar en ella.

1. Tergiversa la verdad

No te sorprendas si esta persona tergiversa la verdad, se ahorra ciertos detalles, saca las cosas de contexto o se inventa historias al contarte algo para su propio beneficio.

Si conoces a alguien que tiene una mala persona en su vida, adviérteselo y pásale este artículo para que pueda informarse. ¡A lo mejor le ahorras a alguien mucho sufrimiento!

A veces no estoy para todos… porque yo también me hago falta

A veces no estoy para nadie porque también yo me hago falta, también necesito escucharme, remendar mis espacios rotos, limar mis esquinas afiladas. Por ello, si no contesto los mensajes o si pongo en silencio mi teléfono durante unas horas o unos días, no quiere decir que haya cerrado puertas al mundo, solo he ido de paseo conmigo mismo, con ese alguien que había largamente descuidado.

Resulta curioso cómo, casi sin darnos cuenta, acabamos dejándonos a nosotros mismos en la bandeja de “spam”. Nos relegamos al cajón de asuntos pendientes, a la última página de nuestra agenda o a ese post-it amarillo fosforescente que acaba perdiéndose en el ajetreo natural de nuestro escritorio porque siempre hay una prioridad que lo adelanta y lo posterga.

“Hay tres cosas extremadamente duras: el acero, los diamantes y el conocerse a uno mismo”

–Benjamin Franklin-

Vivimos en una sociedad tremendamente demandante y competitiva, lo sabemos. Hay muchas cosas que hacer, y los días a veces pueden ser tan trepidantes como agotadores. Por si no fuera suficiente, a ello se le añaden los nuevos sistemas de comunicación, ahí donde el trato y las interacciones son constantes e inmediatas.

Vivimos organizados en diversos grupos de WhatsApp, siempre estamos localizables y en las pantallas de nuestros móviles siempre hay un mensaje que responder, correo que atender, fotos a la que poner un like y un etiquetado al que responder aunque no nos apetezca.

Es como vivir en un epicentro donde nuestra mirada hipermétrope es incapaz de ver aquello que tiene más cerca. Nuestros ojos cansados pueden leer las necesidades ajenas pero son incapaces ya de descifrar las propias… Todo parece borroso, todo se ha hecho un ovillo que se enclava ahí, en nuestro corazón y nuestra mente como si algo fallara, como si algo no fuera bien y no supiéramos qué es…

Has llegado al límite y todavía no lo sabes

Le haces falta a muchas personas, lo sabes. Cada día tienes diez montañas que encumbrar y decenas de obstáculos que sortear, y lo consigues, no hay duda. Sin embargo, nadie te da medallas por ello, casi nadie reconoce tus esfuerzos, tu dedicación o incluso todo lo que llegas a renunciar por quienes están a tu alrededor. Poco a poco, las cosas pierden su significado y las personas su sabor. El mundo ya no tiene música, ya no rima, ya no es ágil, y te acabas hundiendo en tus propias responsabilidades como la piedra que cae en un pozo sin fondo.

Estar para todos y para todo cada día y a cada instante, tiene una cuota de intereses secretamente elevada. Las señales de este proceso  de estrés continuado en el tiempo puede muy bien derivar fácilmente en una depresión, por ello, debemos estar muy atentos a los síntomas:

  • Fatiga, un cansancio extremo que a veces no se recupera con el sueño o el descanso nocturno.
  • Dolores de cabeza, migrañas.
  • Dolor de espalda.
  • Malas digestiones.
  • Sensación de aburrimiento constante, la vida pierde casi todo nuestro interés.
  • Impaciencia e irritabilidad.
  • Frustración, comentarios cargados de cinismo, mal humor, apatía constante…

Por curioso que parezca, vivir en un entorno híper-estimulado e híper-demandante nos acaba narcortizando. Nos volvemos insensibles a las propias necesidades, extranjeros del propio corazón y vagabundos perdidos en esa isla de Circe donde uno ha olvidado por completo dónde está su hogar, dónde esa casa donde habita el propio ser.

chico

Hoy no estoy para nadie, hoy me hago falta

Decir en voz alta “estos días no estoy para nadie, me hago falta a mí mismo” no es una falta de respeto. No se hace daño a nadie, no se descuida nada, el mundo seguirá girando y los ríos fluyendo. Sin embargo, acontecerá algo maravilloso: daremos paso a la sanación emocional, nos regalaremos tiempo, atención y un espacio propio donde refugiarnos.

Será como introducirnos en el hueco de un árbol para tomar contacto con nuestras raíces, ahí donde reencontrarnos casi en posición fetal, para nutrirnos y permitir que nuestras hojas, nuestras ramas, crezcan altas y más libres para rozar el cielo.

A continuación, te proponemos reflexionar en unas ideas que pueden ayudarte a lograrlo.

Tomar el control

 

Claves para tomar el control, para atenderte cuando te haces falta

En medio de esta vasta rutina en la que acabamos cautivos de las obligaciones propias y ajenas, debe quedar un espacio, un pequeño hueco confortable y especial que nos pertenezca a nosotros solos. Es como una cápsula de salvamento, como un bote salvavidas al que acudir cada vez que percibamos que hemos llegado al límite.

  • Cuando percibas que las presiones externas te están impidiendo ser tu mismo, párate y visualiza esa cápsula o ese bote salvavidas: súbete a él.
  • Es momento de trazar un plan de salvamento. Benjamin Franklin solía decir que si en el día a día no tenemos un plan de supervivencia estamos condenados a navegar eternamente a la deriva”.
  • Ese plan de supervivencia debe tener una meta y establecer qué es prioritario y qué secundario (hoy mi objetivo es cumplir con mi jornada laboral, mi meta es no estresarme y mi plan incluye tener dos horas para mí mismo. Quedar bien con mis compañeros de trabajo o familiares es hoy secundario).

Debemos tener muy claro por último, que habrá días en que la prioridad total y absoluta, seamos nosotros mismos. Dejarlo claro a quienes conforman nuestro contexto más próximo no es ningún acto de egoísmo.

Apagar el móvil, salir a caminar, a respirar y a cobijarnos con nuestros propios pensamientos es un acto de auténtica salud mental. Porque lo creamos o no, esos días en que nos hacemos falta son muchos, y atenderlos, poner nuestro nombre en la lista “prioridades”, lejos de ser recomendable, es OBLIGATORIO.

Test: ¿Cómo enamoras al chico/a que te gusta? escoge un ángel y descubre tu interior

¿Te cuesta conquistar al ser amado? De repente el método que utilizas no es el mejor, escoge un ángel que representa a cupido y descubre lo que esconde tu cerebro.

¿Estás en busca del ser amado y no lo encuentras? Un test te mostrará, cómo es tu forma de conquistar en el amor; sin embargo, al estar en constante apego con la nueva tecnología, pasamos por alto las posibilidades de conocer a alguien, incluso al tenerlo al lado.

Por tal motivo, el siguiente test muestra la silueta de Cupido, el dios del deseo amoroso en la mitología romana y te da un panorama de cómo eres a la hora de conquistar al chico/a que te gusta. Sin embargo, acercarnos a alguien no siempre es fácil, pues resulta que a veces no nos animamos a dar el primer paso y eso puede generar dudas, inseguridad, ansiedad, etc.

Escoge la versión de Cupido, el dios del deseo amoroso en la mitología romana y te sorprenderás con los resultados:

Ángel 1 
Eres una persona decidida y a la hora de conquistar al ser amado no pierdes el tiempo. No eres de los hombres y mujeres que se aventuran; ya que, cuentas con un plan perfecto para conquistar a tu chico/a, sin embargo, lo que suceda después, no estará bajo tu control.

Ángel 2 
Eres un seductor/a innato/a; sin embargo, no eres de las personas que se acerca a conquistar, pero utilizas todas tus herramientas para que el ser amado caiga rendido a tus pies. Te haces notar para despertar su atención de manera sutil.

Ángel 3 
¿Escogiste la opción 3? Tienes la característica de ser una persona ansioso/a que te domina la inseguridad al acercarte a quien te gusta no siempre con la mejor energía, porque tú ya estás a la defensiva pensando lo peor. Debes aprender a relajarte más y nunca ir con el “no” como delantera.

Ángel 4 
Eres una persona audaz y no tienes reparos al acercarte a la persona deseada y sacar tu mejor arma de seducción.

Ritual de la Caja Mágica en Halloween

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La noche del 31 de Octubre de este año habrá Luna Menguante, esta maravillosa energía se une a la magia de esta fecha. Por tanto será propicio realizar un ritual que manifieste el poder de repeler cualquier energía negativa que esté interfiriendo en los planes, proyectos y la vida misma.

En la noche del 31 de Octubre, a partir de las 7:00 pm, colocaras los siguientes materiales:

Una caja pequeña de cualquier material, excepto plástico. La puedes decorar con los símbolos o diseños que más te conecten con la felicidad y abundancia.

Una hoja de papel blanco

Un lápiz de grafito.

Colócate en un lugar al aire libre o en una ventana desde donde puedas visualizar el cielo y la luna.

En el papel escribe lo siguiente: “Fuerza de la Creación, otórgame el poder de atraer solo lo que me hace bien y alejar aquello que no es para mí, ni me permite hacer mi fabulosa creación. Trae la poderosa energía vibrante de salud, dinero y amor.” Coloca tu nombre completo y fecha de nacimiento. Fírmalo.

Coloca el papel dentro de la caja, diciendo: “En este receptáculo, coloco este decreto y se convierte en un valioso tesoro de luz y poder.”

Deja la caja abierta con el papel dentro, al aire libre para que le lleguen los rayos de la luna, aunque no la veas. Déjala toda la noche recibiendo esta maravillosa energía del 31 de octubre.

A la mañana siguiente, toma tu caja, ciérrala y guárdala en un lugar donde nadie la toque.

Cada vez que te veas en una situación negativa, angustiosa o no acorde a tus deseos, abre la caja y di: “Libero esta energía de poder contenida en mi caja mágica, para que tome el control de esta situación y realice su trabajo de luz.”

Veras como todo comienza a cambiar a tu favor.

La utilizaras hasta el próximo 31 de Octubre, fecha en que la botas agradeciendo todo lo que te ofreció durante el año.

Últimas Recomendaciones para Celebrar Samhain

IMG_3797 Las velas de la ventana han de ser amarillas o naranjas y decoradas con cuentas de colores. O dentro de elementos simbólicos, como calabazas. o recipientes decorados con esos símbolos. 948427-las-olas-rompiendo-sobre-la-arena-y-de-cantos-rodados-de-playa Recuerda tener contigo durante la noche y el dia de difuntos alguna piedra negra, como obsidiana, Hematies, azabache, engarza o sin engarzar. O simplemente algún canto rodado recogido por en un camino o en la orilla de una playa. Imagen2 En la cena de Shamain la manzana es una de las piezas claves. Por lo tanto deben adornar tu mesa, y terminar la cena con ella. Las nueces, las uvas y las granadas son también frutas de esta festividad. Puedes hacer un centro de mesa con ellas y alguna vela, añádeles unas hojas de hiedra, una de las plantas mágicas de Samhain  y al terminar la cena, reparte la fruta de manera que quede alguna en el platillo, llévalo a la ventana y déjalo depositado fuera al  aire libre. Como derivado de la manzana, la sidra es la bebida ideal o el zumo de manzana. Y no olvides dejar en la mesa espacios con el servicio completo y la silla correspondiente para que si alguno de tus espíritus familiares quisiera participar de esa cena con vosotros. IMG_3951 Cuentan que a los espíritus les encantan los aromas dulces como la vainilla o la canela, así que esta noche no esta demás prender en algún lugar de la casa unos varillas de uno de esos aromas. Yo recomiendo mejor la canela por que es mucho mas suave. Bec Winnel No lleves prendas negras ni oscuras.  Vístete de colores claros y vistosos y haz lo mismo con la decoración de tu casa. Esta es una fiesta alegre una fiesta de reencuentro. Como hemos dicho en homenaje a tus seres querido algo que ellos te enseñaron a hacer. Yo cocino en honor a  mi abuela. Es un momento de purificación puedes tomar un baño o ducharte con un gel que contenga lavanda o aroma de lavanda,. Es un aroma que atrae la bondad y a las almas bondadosas. mistic_night_by_frozenstarro Hay una diosa Celta que es la dueña del mundo  de los espiritus,  Tanit. Mencionala en algun momento de la noche con cariño. Simplemente di su nombre en voz baja con respeto y ella respetara tu casa apartando de ella la oscuridad y la enfermedad.   IMG_3944 Mi abuela encendía siempre un velón blanco con la intención de perdonar a las personas que en vida le habían perjudicado. Decía que la almas que no son perdonadas no pueden descansar en paz. Yo lo hago siempre. No quiero que por mi culpa algún alma, aunque lo haya hecho muy mal en esta vida no pueda descansar en la otra. Feliz noche de Samhaín a todos!!