RITUAL DE MABON PARA LA ABUNDANCIA.

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EQUINOCCIO DE OTOÑO

Llegó el otoño y es el momento de la cosecha. El día del equinoccio honramos la vida y la muerte. Entraremos en un momento de oscuridad y de introspección que debemos usar sabiamente conectando con el espíritu del bosque y de las antiguas brujas que nos precedieron.
Debemos ser generosos y compartir con los demás. Daremos y recibiremos. Vamos a usar un cuerno de la abundancia que realizaremos en arcilla. Con un pedazo de arcilla realiza tu cuerno en un lugar tranquilo y con la música adecuada para concentrarte en tu labor.
Pîensa en todo aquello que quieres atraer. Para colocar los elementos de este ritual necesitarás 4 cuencos. En cada cuenco habitarán hasta el solsticio de invierno la vibración de los seres elementales de cada punto cardinal. Silfos en el aire, Este; salamandras en el fuego, Sur; ondinas en el agua, Oeste y gnomos en la Tierra, Norte.
Representaremos los cuatro fluídos femeninos: miel, sangre, agua y leche (licuado de arroz).
Cierra un círculo de protección en todos los mundos y realiza la apertura de cada puerta con sumo cuidado y amor. Coloca en el Este, el cuenco con miel. En el Sur un cuenco con sangre de dragón (es una hierba o pimienta roja molida). En el Oeste el agua y en el Norte la leche.
Sitúate en el centro y elabora tu cuerno. Al acabarlo, con tus dedos ve tocando el interior de cada cuenco en cada punto, diciendo: “Espíritu del Este, por mi deseo pido la bendición de tus elementales. Espíritu del Sur, deseo la bendición de tus elementales. Espíritu del Oeste, deseo la bendición de tus elementales. Espíritu del Norte, deseo la bendición de tus elementales.”
Cada vez que toques, tocarás el cuerno, para que se impregne de cada elemento. En el centro dí: “A mis guías, a mis protectores, os pido que traigáis prosperidad hacia mí”. Levantando hacia arriba el cuerno dices: ” Espíritus de la fuerza vital, pido abundancia positiva y prosperidad en mi vida. Que cada día crezca y tenga oportunidades. Que cada día comparta y sepa agradecer. Sin hacerle daño a nadie, que así sea.
Puedes meditar encendiendo además una vela de miel o marrón en el sur, y pasarle al cuerno que tendrás en tus manos, toda la información necesaria para que se mueva la energía. Al día siguiente o al terminar, sitúa todos los elementos en idéntica posición en tu altar.
Pregunta al Oráculo tu Diosa para el otoño (desde el 22 de septiembre al 22 de diciembre) y coloca su imagen en el centro.
Si puedes añadir una foto tuya aún mejor. Y el toque final: 5 monedas de un céntimo dentro del cuerno. Cada noche, al llegar a casa, ve a tu altar y mete una moneda (la que sea) sólo una. Así hasta que llegue el invierno. En símbolo de agradecimiento y de prosperidad.
Cuando llegue el 22 de diciembre deberás regalar ese dinero a alguien que lo necesite.
Un abrazo de luz,
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MABON, EQUINOCCIO DE OTOÑO

 

Otros nombres, misma festividad: la festividad de Mabon (pronunciado MAY-bun) es también llamada Fiesta de la Cosecha, Día del Banquete. También se conoce como Fiesta de la vendimia, fiesta de Avalon, Equinozio di Autunno (Strega), Alben Elfed (caledonios). Los Teutones lo llamaban Búsqueda del Invierno. El mes de Septiembre era conocido en la cultura celta como Haleg-Monath, literalmente, el Mes Sagrado, donde se ofrecían libaciones a los árboles de los bosques. También se conoce como Chung Chiu en china, fiesta que marca el final de la cosecha del arroz; el Succoth, festival judío de la cosecha, coincide con Mabon; se llamaba Fiestas Dionisiacas, en Roma, para celebrar la cosecha de la uva y se celebraba bebiendo vino del año anterior, tanto como pudieras aguantar antes de caer borracho al suelo.

Se cree que el nombre de Mabon deriva de Mabon ap Modron,un dios consorte galés, un equivalente a Cerunnos. Otros dicen que, al ser el portador del otoño, podría vérsele como una versión masculina de la Perséfone grecolatina.

Astrológicamente, Mabon es el momento del año en que el Sol entra en el signo de Libra y el día y la noche igualan su duración.

En Mabon celebramos, principalmente la abundancia y el equilibrio. Es tiempo para celebrar y agradecer la abundancia y generosidad de la Tierra, la Diosa (el principio femenino) y la luz y la energía del Sol (el principio masculino). Gracias a ese equilibrio universal obtenemos todos los bienes y es el momento de festejarlo.

                                                          

El día y la noche son de igual duración pero el equilibrio se inclinará hacia el invierno, la oscuridad, inactividad y la decandencia. Es el equinoccio de otoño, es la terminación de las cosechas iniciadas en Lughnasadh. Nos preparamos para la ausencia del Dios. Están igualadas las fuerzas masculinas y femeninas de la Naturaleza.

Es el segundo festival de la cosecha, la recogida y el almacenamiento del maíz: el fin de la cosecha. La segunda cosecha afecta a la fruta del invierno y la uva. Poco a poco la naturaleza se prepara para el invierno que se acerca y comienzan a caer las hojas, es un tiempo de descanso y recogimiento. Como las hojas que caen, los árboles nos invitan a desprendernos de aquello que nos es innecesario para continuar, nos acercamos a la etapa de la muerte para volver a renacer. Celebrar los bienes que nos otorga la Madre Naturaleza es algo inherente a todas las religiones y a todas las culturas, una esas coincidencias ancestrales que vienen desde la raíz de los tiempos. Una buena cosecha era algo crucial en los tiempos antiguos porque de eso dependería la supervivencia del pueblo o tribu durante el invierno.

Se celebra con la familia y la comunidad los dondes de la Madre. Es la festividad donde damos gracias por las cosechas del año. Por otra parte, recordemos que estamos entrando en la mitad oscura de la Rueda del Año, el Dios viaja hacia las Sombras (que culminará en Shamain) y damos la bienvenida a la Diosa en su faceta de Anciana. Ahora es el momento para hacer trabajos mágicos que tengan que ver con lo interior, con el viaje hacia dentro de uno mismo.

Los rituales pueden celebrarse con la cara pintada de blanco y negro, en medio de un círculo, bailando la danza sagrada de la espiral de la vida. Al amanecer, se recibel a salida del Sol. No deben celebrarse hechizos o trabajos, no tendrían la luz suficiente para que saliesen bien.

El Dios se prepara para morir y la Diosa pasa a ser la Anciana pero, en su interior, ya es la Doncella y lleva la semilla del Dios, que renacerá en Yule. Celebra la naturaleza dual de la vida y la muerte. Pasado y futuro están unidos.

Es tiempo de descanso, reflexión y celebración. Nos preparamos para el frío invierno. Buen momento para el estudio de hierbas, la meditación y la introspección. Tiempo de equilibrio y cambio.

                                                                   

Los que honran al sauce llorón como representación de la Diosa y la muerte, cortan sus varas antes de Mabon. En las culturas germánicas se ofrendaba harina a Odín, dejando que el viento se la llevara.

Mabon es considerada una época de los Misterios. Es un momento para honrar a las Deidades Mayores y el Mundo Espiritual. Considerado como un momento de equilibrio, es cuando nos paramos a descansar y disfrutar de los frutos de nuestra cosecha personal, ya se trate de trabajos en nuestros jardines, trabajando en nuestros puestos de trabajo, elevando nuestras familias, o simplemente haciendo frente a la vida cotidiana vida.

CORRESPONDENCIAS

Hierbas: Rosa, salvia, ciprés, avellano, maíz, álamo, calabazas, piñas de pino, manzanas, hiedra, benjuí, mirra y salvia, nardos.

Inciensos: Salvia, incienso puro, canela, ciprés, sándalo, pino, enebro, madreselva, mirra, benjuí.

Colores: Rojo, anaranjado, marrón, oro, ocre, amarillo, café, verde, dorado.

Comidas: Manzanas, nueces, pan, granos, frutas y verduras, maíz, calabazas, uvas, legumbres, carnes rojas, jarabe de moras, pan, granadas, galletas de avena.

Bebidas: Vino tinto, zumos de frutas rojas, sidra.

Piedras: Zafiro, ágatas amarillas, lapislázuli.

Velas: Verdes, marrones y azules, o de cera virgen.

Velas Para el festín a la mesa: naranjas y burdeos.

Ofrendas: Productos de la tierra: patatas, maíz, moras, flores de girasol, hojas caídas…

Mantel: color oscuro que simbolice tinieblas y el reposo de la Diosa.

Hora del día : Atardecer.

Animal: Cuervo.

Naturaleza: Tierra, Luna, oscuridad.

Propiedades: Equilibrio, agradecimiento, celebración, tolerancia, cosecha, reflexión.

Diosas: Core, Demeter, Modron, Morgan, Epona, Rihannon, Perséfone, Pamona y las Musas

Dios: Mabon, Cernnunos, Thoth, Thor, Baco, Odín, Hermes, y El Hombre Verde.

Mensaje: Comparte. Los Dioses nos dan mucho y piden poco a cambio.

Decoración del altar: Cuerno de la abundancia lleno de fruta de campo y bosque. Bellotas, piñas de pino y ciprés, tallos de trigo, figura de vaca con cuernos (Diosa), uvas, espigas, frutas, nueces, hiedra, calabazas, maíz, manzanas, flores de tonos óxidos, una vela blanca y otra negra para simbolizar el equilibrio del año, ramas de roble, hojas de otoño. Cesta de mimbre con frutos dentro como manzanas, y algunos frutos secos, como nueces, avellanas o bellotas, añadiéndole por encima algunas hojas o tallos de trigo, avena, cebada. Si quieres adornar el altar con flores, hazlo con las flores de la estación, como los nardos.

                                                               

¿QUÉ HACER?

• Caminar por lugares salvajes.
• Recoger plantas y semillas para usarlas de decoración o para trabajos mágicos con hierbas.
• Utilizar la magia para el desarrollo.
• Trabajar con sueños y meditación.
• Descubrir vidas pasadas.
• Honrar a los antepasados y contactar con ellos.
• Limpiar instrumentos mágicos pasándolos por el humo de madera de salvia y cedro quemándose.
• Deshacerse de malos hábitos.
• Hacer zumos y mermeladas caseras.
• Pisar la uva o que haya vino.
• Hornear pastel de calabaza con especias en honor a la Diosa y beber vino, zumo de uva o sidra en honor del Dios.
• Empezar labores de lana para abrigarse.
• Decorar la casa y el altar con hojas secas, pegandolas al cristal de la ventana.
• Plantar bulbos que crecerán en primavera.
• Pasar tiempo con ancianos y gente que no se ve a menudo,
• Donar ropa y comida.
• Empezar a planificar el invierno.
• Recolectar frutos del bosque y/o almacenar frutos secos.
• Reordenar, limpiar y abastecer nuestro armario mágico.
• Hacer muñecas de espigas de trigo para capturar el espíritu de la cosecha cuando salta de la última gravilla de trigo cortada. Llevar la muñeca con gran ceremonia a una granja y guardarla en un lugar seguro hasta que la cosecha del año próximo brote y empiece a crecer.
• Homenajear las estaciones conservando sus frutos.
• Ofrendar una copa de jarabe de moras hecho el pasado Mabon.
• Descubrir una nueva afición, aprender algo nuevo, leer libros…
• Cuidar de los animales  y comprar maíz para las ardillas.
• Dar gracias por el hogar, el jardín… y agradecer a los que nos ayudan.
• En la comida, contar anécdotas sobre los difuntos de la familia. Brindar por ellos, por los viejos tiempos, por la sabiduría que aporta Mabon. Cada comensal elabora un plato, luego se narra una historia sobre cada plato. al acabar, se da gracias a los que aportaron relatos y recetas. Antes de empezar a comer, cogerse de las manos diciendo. “Mano a mano el Círculo está formado”.
• Celebrarlo en familia. Juntarse haciendo un círculo, en contacto los unos con los otros, simbolizando el poder del Dios y la Diosa.
• Adorar al Hombre Verde y ofrecerle libaciones donde él reside.
• Dar ofrendas de gracias a los espíritus de la Naturaleza, echando sidra de plantas recién cosechadas o un poco de compost para el jardín.
• Confeccionar coronas de hojas de encina con bellotas incluidas como símbolo de abundancia y prosperidad.
• Vestir de gala, usar copas de cristal, porcelana china y cubertería de plata para crear la magia que otorgue abundancia para la próxima cosecha.
• Meditar sobre la prosperidad en la vida.

• Preparar incienso de Mabon:
-4 partes de madera de avellano
-1 parte de hojas de salvia
-1 parte de petalos de girasol
-1 parte de hojas de vid
-10 gotas de aceite esencial de manzana

                                                          

Cuando este se produce la naturaleza decae y va disminuyendo su generosidad, es notoria su preparación para el invierno y la llegada de su tiempo de descanso. Los árboles se despojan de sus hojas, mostrándonos lo bueno, e  invitándonos, a deshacernos de todo lo viejo y caduco. Es uno de los mejores momentos para concentrarse y pensar en la vejez, y en su consecuencia principal, la muerte, pero no de forma dramática sino siendo conscientes de que para renacer hay que morir antes.

El Ritual  de Mabon

                                                 

Da una caminata por un bosque, jardín o parque y recolecta hojas secas, trata de seleccionar aquellas por las que sientas atracción, ya sea por su belleza en colores o por su forma. Puedes coger frutos de arboles caidos en el suelo, como bellotas, ramitas caidas, trozos de cortezas o raices.También puedes coger plumas de aves que han hecho la muda durante el verano.

Antes para en una frutería y compra una pera o una fruta de temporada que tenga pepitas, esto es imprescindible para completar el ritual. En el mismo parque o ya en tu casa, puedes comenzar el ritual.

Caminando en el sentido de las agujas del reloj, sentido horario,  deja caer las hojas al suelo formando un círculo. Siéntate en el centro del círculo y mientras te comes la fruta con calma, medita acerca de la vejez y la muerte, reconoce que son dolorosos y tristes momentos, pero necesarios para un posterior renacimiento. Piensa seriamente  que nuestra existencia es heredera de todo aquello que hemos sembrado. Nos pertenecen los frutos de nuestras buenas acciones y los de las malas.

Al terminar con la meditación toma una o dos semillas de la fruta que te has comido y plántalas en una maceta de tu casa o en el bosque donde estés, ya que el ritual puede hacerse al aire libre.

Para este día son buenos los inciensos de ciprés, sándalo, pino y enebro. Los colores más representativos y con mejores energías serán el café, verde, anaranjado, rojo, dorado, marrón y amarillo. Puedes perfumar tu casa con alguno de estos aromas y vestir o decorar el hogar con los colores que más favorecen este momento, no sólo si estás dispuesto al realizar el ritual.

Cuando la envidia se convierte en algo serio y patológico

Amigos enfadados que muestran relaciones tóxicas por envidia

La envidia carcome a cualquier persona y destruye todo terreno fértil. Mata lo que está vivo y corre rápida como un tsunami. Arrasa con todo. La envidia es destructiva tanto para uno mismo como para los demás. Un sentimiento que amarga la existencia, sobre todo en su mayor intensidad.

Quizás en algún momento de nuestra vida puede que hayamos sentido envidia hacia una persona. Ya sea por sus cualidades físicas, por sus logros o por su suerte. A nadie le es totalmente desconocido este sentimiento.

Ahora bien, existe un tipo de envidia etiquetada como sana que no produce ese sabor amargo. Su presencia es algo así como un pequeño golpecito en la espalda que al sentirla nos señala aquello que añoramos o que nos gustaría cambiar y que nos deja un regusto de tristeza y nostalgia. La envidia sana no es tan amarga ni destructiva como la patológica.

Escuchar a la envidia para que nos ayude

La envidia, ya sea sana como patológica, nos habla de algo que falta en nosotros o que al menos, consideramos que no tenemos. Quizás nos indique la presencia de un sentimiento de inferioridad que nos impide tener relaciones sanas con los demás o tal vez, nos recuerde ese sueño que quedó atrapado en la recámara de nuestra vida. Sea lo que sea, siempre tiene algo que decirnos, por eso es tan importante escucharla.

No conseguiremos nada ocultándola o negándola. La envidia está ahí y nos quiere avisar de algo. Si no, no la sentiríamos como esa espinita clavada en nuestro pecho al saber de la ventura y dicha de otras personas. Nos daría igual.

Así, cuando sentimos envidia parece que de alguna manera algo se remueve en nuestro interior. Por ello es importante escucharla, traducir lo que nos quiere decir, aceptarlo y pasar a la acción. Sí. La ficha está en nuestra mano, no en manos ajenas. La última persona que puede decidir qué hacer con ese sueño no cumplido, somos nosotros. No lo olvidemos.

La envidia patológica nos destruye

Cierto es que no siempre tenemos los recursos para cumplir nuestros sueños, pero quizás podamos adaptarlos a nuestras posibilidades y trabajar de manera constante para hacerlos realidad. Por ello es normal en ciertas ocasiones sentir ese pequeño pinchazo cuando vemos que alguien ha conseguido lo que nosotros aún no hemos podido. O lo que nos da vértigo querer conseguir.

El problema es cuando esa envidia se convierte en el eje central de nuestras interacciones con los demás. Cuando esta domina nuestra relaciones y comenzamos a compararnos de manera constante con el otro. De este modo, lo único que conseguimos es descentrarnos de nuestra propia existencia, poniendo nuestra mirada crítica hacia el exterior. Una mirada enfocada en buscar el fallo, la flaqueza o la debilidad del otro. Una actitud castigadora que no perdona la felicidad ajena.

Mujer sintiendo envidia de otra

Así, la otra persona se acaba convirtiendo en alguien a quien odiar. Dependiendo de su desdicha nuestra felicidad y de su dicha nuestra desdicha. Un laberinto de malestar que gira en torno al sentimiento de envidia y tiene el poder de cegarnos a la hora de encontrar una solución a lo sucedido.

Transformar la energía negativa en positiva

Ante la trampa de la envidia y el efecto de negatividad que genera, se hace vital transformar esa energía (dirigida a criticar y buscar los “fallos” ajenos) en positiva para así buscar lo que de verdad nos hace felices. Así, todo el esfuerzo focalizado en rastrear el exterior hay que dirigirlo hacia nuestro interior.

Solo nosotros podemos ser nuestra única medida. Es importante asumir que la comparación es realmente inútil. Cada ser humano es único y tiene sus propias potencialidades y puntos débiles. ¿Para qué compararnos con los demás? Ni somos la misma persona, ni hemos vivido lo mismo, ni vemos el mundo de la misma forma…

Mujer con la mano en la frente agotada

Cada persona está construida de una forma diferente. Habrá personas que sean “mejores o peores” que nosotros en una disciplina en concreto y a la inversa. Eso es algo que hemos de asumir si no queremos entrar en el mortal juego de las comparaciones.

Uno puede ser un desastre en matemáticas y para otro pueden ser tremendamente sencillas. Pero puede que este último no sea tan creativo como el primero, el cual es una explosión de arte y creatividad. Cada persona brilla con su propia luz.

Como vemos, solo viviendo en la realidad propia podremos centrarnos en lo que queremos ser y en cómo queremos hacerlo. Así el mejor aliado para avanzar no es el sentimiento de envidia sino la aceptación. Ese sostén capaz de impulsarnos hacia donde deseemos y que en ocasiones, tanto nos facilita el camino.

El cariño más perfecto es tolerar los defectos

 
Pareja abrazada

El cariño más perfecto reside, de alguna manera, en tolerar los defectos. En vivir fuera del mundo ideal de cuentos Disney, de entrega incondicional, de idealizaciones y de responsabilidades ciegas.

No es un cariño a medias ni un cariño dependiente, agresivo, pasivo o victimizado. Esto se constituye, sin duda, como un gran desafío. Es difícil construir un amor que deje a un lado la idealización o que, al menos, le conceda el peso necesario a las expectativas.

Es importante destacar que por defectos a tolerar no nos referimos al maltrato, a la agresión o a cualquier otro tipo de conductas destructivas. Eso es intolerable en cualquier caso y condición y, por ello, debemos condenar rotundamente todos esos comportamientos.

Pareja perfecta besándose

Enamorarse es amar las coincidencias y amar es enamorarse de las diferencias

Enamorarse es amar las coincidencias y amar es enamorarse de las diferencias. A ese amor estable somos nosotros los que le conferimos el calificativo de verdadero, lo cual le vale para ir más allá del encaprichamiento y conducir la relación a la aceptación.

Esos defectos que podemos tolerar se definen como pequeños despistes o diferentes costumbres (por ejemplo: no bajar la basura a tiempo, dejar la ropa tendida, dar prioridad a otras cosas cuando se trata de algo insignificante, dejar la pasta de dientes abierta, etc.).

La combinación de desacuerdos no puede definir una relación, pues de lo contrario estaremos hablando de una pesadilla. Por ello es importante que a la hora de elegir con quién compartimos nuestra vida ponderemos bien qué es sano y qué no lo es.

Cada intercambio construye a la pareja

En muchos aspectos lo conflictivo en una pareja simplemente obedece a diferentes costumbres y/o prioridades. En ese sentido tenemos que hacer un esfuerzo porque aquellas distinciones sean reconciliables.

¿Por qué? Porque no hay una visión mejor que la otra en aquellas cuestiones que no dañan nuestro yo interno o nuestras expectativas a largo plazo. Dónde dejemos los calcetines no es un tema relevante ni trascendente.

En el amor tenemos que hablar de igual a igual, esto quiere decir que nos tenemos que concienciar de la obligación de tolerar aquellas manifestaciones con las que no estamos de acuerdo y que no son trascendentes.

De alguna manera las experiencias compartidas nos construyen como personas envueltas en un sentimiento. Ese es el compromiso verdadero. Para mantenerlo debemos examinar constantemente y desde el inicio nuestras necesidades, evitando depositar la responsabilidad de nuestra incomodidad en aquellos defectos que contemplamos en la pareja.

Te quiero más allá del apego

Los sentimientos, a diferencia de las pasiones, persisten al cabo del tiempo y no se quebrantan con facilidad.  Querer a alguien por su belleza no es amor, es encaprichamiento. Quererlo por su inteligencia no es amor, es admiración. Sin embargo, quererlo sin saber porqué es amor.

El amor equilibra nuestros impulsos hacia adentro y hacia afuera. Es el núcleo que mantiene ágil el engranaje de nuestros proyectos compartimos. La fuerza más intensa e invencible es aquella que nos une a la comprensión, a la aceptación.

Eso incluye valoración y reconocimiento, respeto a la persona y al espacio personal, libertad, confianza y comunicación. En torno a ello podremos hablar de proyectos comunes, de alegría por estar junto a la persona amada y de generosidad.

¿Por qué? Porque vivimos en un mundo en el que las relaciones de pareja son cada vez más conflictivas porque buscamos la perfección sin darnos cuenta de que somos, por naturaleza, imperfectos.

Así que si tenemos esto en cuenta nos daremos cuenta de que solo el amor imperfecto envuelto en “el cariño perfecto” nos podrá salvar de la infelicidad. Y menos mal que esto es así.

No existe la pareja perfecta. De hecho, ser “una buena pareja” no significa no tener problemas, sino saber solucionarlos. Amar significa, de alguna forma, estar enamorado de nuestras diferencias. Mirar lo bueno y lo malo de nuestra pareja sin anestesia.

Donde amamos y donde nos aman está el lugar más bonito del mundo. Porque ahí residen la ternura, las melodías, la confianza, la sinceridad, el valor, el tú y yo, el mañana y siempre y el soy feliz si tú lo eres. Porque donde hay amor, el corazón escucha su música favorita.

Ostara

“Los temas de Ostara son la fertilidad y el renacimiento. Sus símbolos son huevos. El teutón diosa Ostara preside la renovación personal, la fertilidad y la fecundidad. Ahora que la primavera está aquí, es un buen momento para pensar en la renovación en su propia vida. Ostara representa la fuerza vital de la primavera y la renovación de la tierra. Representado como hermosa como la temporada en sí, en escritos anteriores Ella era también la diosa del amanecer, un tiempo de nuevos comienzos (primavera siendo figurativa los albores del año). Una de las variaciones de nombres de Ostara, Esotara, evolucionaron lentamente en el nombre moderno de este día de fiesta, Pascua.

Todos los hechizos y los alimentos que incluyen huevos son necesarios hoy. Si usted ha estado enfermo, tratar un viejo hechizo popular que recomienda llevar un huevo durante veinticuatro horas, luego enterrarlo para enterrar la enfermedad.

Para mejorar la fertilidad de todo tipo, hacer huevos para el desayuno con la primera luz del amanecer, el mejor momento para invocar Ostara. A medida que come, añadir un encantamiento como éste:

 ‘ Ostara, tráeme a la fertilidad
Con este huevo ahora bendecid a mi fecundidad!’

O, si te sientes mal y necesita un poco de esperanza adicional, levantarse antes de que salga el sol y liberar un símbolo de su carga a la tierra por gravedad o enterrarlo. No mirarlo! Da la espalda y dejarlo allí. Gire hacia el horizonte como el sol se levanta, y la cosecha de la primera flor que se ve. Secarla, a continuación, lleve consigo a menudo como un amuleto para preservar la esperanza en su corazón “.

 

La diosa Ostara o Eostre, es la anglosajona diosa de la primavera, el Este, resurrección, y el renacimiento, es también el aspecto de soltera de la Triple Diosa. Ella dio su nombre a la fiesta cristiana de Pascua (que es una fiesta pagana más antigua consignada por la Iglesia), cuyo calendario todavía está dictada por la Luna. Los paganos modernos celebrar su fiesta en el equinoccio vernal, por lo general alrededor del 21 de marzo, el primer día de la primavera.

Ostara era una importante diosa de la primavera para los antiguos sajones, pero sabemos poco más de ella más que esto. Algunos han sugerido que Ostara es meramente un nombre alternativo para Frigg o Freyja , pero ninguna de estas diosas parecen tener exactamente la misma función de la fertilidad como lo hace Ostara. Frigg, y no parecería diosa de la casa para ser asociado con un festival tan terroso y forma de la fertilidad de Freya se basa más en el erotismo de la reproducción.

Sin embargo, Ostara se asocia, casi interchangebly, con muchas diosas diferentes. [Una vez más, pura especulación] Ella es esencialmente idéntica a Freya, porque Ella es la diosa de la primavera fértil, la resurrección de la vida después del invierno. Ella se equipara con la diosa Idunna , que llevaba las manzanas de la eterna juventud a los Ases, y muchos creen que Ostara y Idunna son los mismos, o representan el mismo principio. Ella es casi seguro que lo mismo que la diosa griega Eos, diosa del amanecer. (Una vez más, siguiendo el tema triple – Eos es el aspecto de soltera de las tres diosas Eos / Dawn, Hemera / día y Nyx . / Noche) Como Ostara es la diosa del amanecer, podemos entender por qué los servicios de la salida del sol siempre han sido un aspecto importante de la resurrección de primavera / observancias renacimiento de otras culturas.

Los huevos y los conejos son sagrados para ella como es la luna llena [aunque no hay registro histórico de este], ya que los antiguos veían en sus marcas de la imagen de un conejo o la liebre. Paganos anglosajones hacían ofrendas de huevos de color a ella en el equinoccio vernal. Las colocaron en las tumbas en especial, probablemente como un amuleto de renacimiento. (Egipcios y los griegos también se sabe que coloque los huevos en las tumbas). La diosa de la fertilidad fue también la diosa del grano, por lo que también se hacían ofrendas de pan y pasteles con ella. Los conejos son sagrados para Ostara, especialmente conejos blancos, y ella se decía que era capaz de tomar la forma de un conejo.

Un mito dice Ostara encontró un pájaro moribundo a causa del frío. Ella cambió a un conejo para que pudiera mantener el calor. Tal vez por eso el Conejo de Pascua trae los huevos a los niños en Pascua. Tradicionalmente los niños alemanes se les dice que es la liebre Pascua que pone todos los huevos de Pascua. 

“Parte de la historia del conejo de Pascua es un extracto a continuación, pero se puede usar este enlace para leer la versión completa de la historia y tradiciones de Pascua, incluyendo las historias de las Diosas, en el sitio web:  Historia y tradiciones de Pascua

 

La diosa Ostara y el Origen del Conejo de Pascua: A Modern neopagana Tale

Ostara, la diosa de la Aurora (Saxon), que fue responsable de traer la primavera de cada año, se sentía culpable por llegar tan tarde. Para empeorar las cosas, llegó a encontrar un pequeño pájaro lamentable que se estaba muriendo, sus alas congeladas por la nieve. Con amor, Ostara acunó la criatura temblando y salvó su vida.

La leyenda cuenta que Ella entonces le hizo a su mascota o, en las versiones de clasificación X, su amante. Lleno de compasión por él, ya que ya no podía volar debido a sus alas dañados por las heladas, la diosa Ostara lo convirtió en un conejo, una liebre nieve, y le dio el nombre de Lepus.

Ella también le dio el don de ser capaz de correr a una velocidad asombrosa por lo que fácilmente podría evadir todos los cazadores. En honor a su forma anterior como un pájaro, Ella también le dio la capacidad de poner huevos (en todos los colores del arco iris, nada menos), pero sólo se le permitió poner los huevos en un día de cada año.

Eventualmente Ostara perdió los estribos con Lepus (algunos dicen que el conejo lascivo estaba involucrado con otra mujer), y Ella lo arrojó hacia el cielo donde permanecería por la eternidad como la constelación de Lepus (La liebre), siempre colocados bajo los pies de la constelación Orión (el cazador).

Pero más tarde, recordando todos los buenos momentos que una vez habían disfrutado, Ostara se suavizó un poco y permitió la liebre para volver a la tierra una vez al año, pero sólo para regalar sus huevos a los niños que asisten a los festivales de Ostara que tuvieron lugar cada primavera. ” [ 3 ] Una vez más, no hay documentación histórica o tradición que afirma esto y que realmente no tienen idea de donde la historia se originó.

Prepárese para ver esta noche una coincidencia natural que ocurre “una vez en la vida”

 

El verano de 2016 comenzará el 21 de junio a las 00.34 horas (hora peninsular española) en una noche de Luna llena, un raro evento que merece la pena contemplar, ya que no ha sucedido desde hace 68 años. Esta estación durará 93 días y 15 horas y terminará el próximo 22 de septiembre, día en el que se dará paso al otoño.

Según explica el Observatorio Astronómico Nacional, el inicio de las estaciones viene dado, por convenio, por aquellos instantes en que la Tierra se encuentra en unas determinadas posiciones en su órbita alrededor del Sol. En el caso del verano, esta posición se da en el punto de la eclíptica en el que el Sol alcanza su posición más boreal.

El día en que esto sucede, el Sol alcanza su máxima declinación Norte (+23º 27′) y durante varios días su altura máxima al mediodía no cambia; a esta circunstancia se la llama también solsticio de verano. En este instante en el hemisferio sur se inicia el invierno.

El día del solsticio de verano corresponde al de mayor duración del año. Alrededor de esta fecha se encuentran el día en que el Sol sale más pronto y aquél en que se pone más tarde. Un hecho circunstancial no relacionado con las estaciones se da también en esta época: el día del afelio, es decir, el día en que el Sol y la Tierra están más alejados entre sí a lo largo del año.

Es este mayor alejamiento al Sol la causa de que la Tierra se mueva más lentamente a lo largo de su órbita elíptica durante el verano (según la conocida como segunda ley de Kepler) y por lo tanto la duración de esta estación sea mayor que otras.

En esta época del año se podrá observar en el cielo matutino a Urano, mientras que en el vespertino serán visibles Marte, Júpiter, Saturno y, desde mediados de julio, Venus.

Dos eclipses

Imagen panorámica tomada desde el European Southern Observatory (Yuri Beletsky / AFP)

Además, durante el verano se producirán dos eclipses. Uno, el día 1 de septiembre será anular de Sol y se podrá ver en el Atlántico, África y el océano Índico; mientras que el 16 de setiembre se producirá un eclipse penumbral de Luna visible en el Pacífico, Australia, África y Europa. Este último será visible en España.

El Observatorio Astronómico Nacional apunta que la tradicional lluvia de estrellas de las Perséidas sucederá hacia el 12 de agosto y su observación se verá dificultada en la primera parte de la noche por hallarse la Luna en fase posterior al cuarto creciente. En este sentido, apunta que se producirán tres lunas llenas durante esta estación: 20 de julio, 18 de agosto y 16 de septiembre.

La Luna llena del 21 de junio, justo cuando comienza el verano, será retransmitida online por la red de observatorios Slooh desde el Instituto de Astrofísica de Canarias. Durante la retransmisión, expertos explicarán el raro evento de que la luna llena coincida con el solsticio.

Viva la primavera

¡Viva la primavera!
… de repente llegó la primavera. Hay muchos árboles que ya están en flor y las temperaturas empiezan a subir. Aunque por las noches aún hace fresco, sale de los armarios la ropa más ligera y disfutamos del sol los domingos al lado de la barbecoa.

La primavera es una época de renacer: las plantas y árboles se despiertan – brotan las hojas y salen las flores -, hay más luz y vuelve la alegría y nos sentimos con más energia, sacamos del armario planes y proyectos aparcados, cambiamos la casa por actividades afuera.

Ideas para conectar con la energia de la primavera:
– limpieza de los armarios y de la casa
– pintar la casa de adentro y de afuera
– areglar el jardín y proyectar la siembra de plantas, hortalizas y hierbas
– dar un paseo por los bosques, las montañas o las costas y disfrutar del renacimiento de la naturaleza
– adapta la alimentación y escoge alimentos frescos más ligeros de primavera
– haz actividades afuera: caminatas, correr, navegar, montar caballo, barbecoa. deporte
– ¡despierta tu cuerpo! … cuidate o déjate cuidar con sesiones de masaje, cuidado de piel …
– es bueno hacer un ayuno en la primavera: monodietas, sirope de savia …

A continuación “La Primavera” de Vivaldi: