El sucesor de Aguirre no gusta en Moncloa

El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. EFE/Archivo

No han pasado ni 24 horas del terremoto provocado por la dimisión de Esperanza Aguirre y las conspiraciones internas en el PP ya han comenzado. En círculos políticos y periodísticos es sabido que el sucesor designado por la propia Aguirre, Ignacio González, no es del agrado de Rajoy. Además está salpicado por el caso de los espías, el misterioso viaje a Colombia acompañado por un constructor y el extraño caso del ático de lujo alquilado en Marbella y propiedad de un fondo que opera en paraísos fiscales. Muchos en el PP piensan que González tiene el suelo de cristal y Madrid es demasiado importante para el PP como para correr riesgos.

A Aznar la jugada le salió bien: cuando Zapatero anunció la candidatura de Trinidad Jiménez frente al desgastado Álvarez del Manzano, contraatacó por sorpresa sacando a Gallardón de la Comunidad de Madrid y poniéndolo de candidato a la Alcaldía. Las encuestas se dieron la vuelta y el PP conservó la capital de España.

Inicio de las conspiraciones
Gallardón incluyó a la mujer de Aznar en sus listas y hoy, la concejala Botella es alcaldesa, designada a dedo por Gallardón y Rajoy. Una semana en política es mucho tiempo, y los dos años que faltan para las autonómicas una eternidad, pero las conspiraciones genovesas han comenzado.

Ni popular ni de Rajoy
En todas las cruentas batallas que Esperanza Aguirre libró contra Rajoy, Ignacio González siempre estuvo a su lado. Francisco Granados acabó desmarcándose de Aguirre, entre otras cosas porque compitió  con el propio González por ser el ojito derecho de la lideresa. Granados, Cospedal y Alfredo Prada acabaron pasándose al bando de Rajoy, pero González se mantuvo fiel, y ahora recoge el premio: será presidente de la Comunidad de Madrid, no porque los ciudadanos lo hayan querido directamente, sino porque Esperanza le ha puesto.

Pijo pata negra
Ignacio González no agrada a Rajoy
y eso lo sabe todo el mundo que pinta algo en el PP, pero lo que más temen los populares es que González tiene el suelo de cristal y con grietas. No es conocido ni popular entre el gran público, cultiva un estilo “pijo pata negra PP” con el que es difícil imaginárselo bailando un chotis con una viejecita, algo que se le daba de vicio a Esperanza Aguirre.

Suelo de cristal
Pero lo que más preocupa en el PP y en el Gobierno es que González tiene varios marrones encima: el caso del espionaje, su extraño viaje a Colombia y su ático de súper lujo en Marbella. El caso de espionaje es brutal: un consejero de Esperanza Aguirre, Alfredo Prada, y el  vicealcalde del Ayuntamiento de Madrid, Manuel Cobo, mano derecha de Gallardón, denuncian en el juzgado que han sido espiados por personal de seguridad de la Comunidad de Madrid por órdenes de Ignacio González y con la participación de Francisco Granados. ¿Se imaginan el festival que se hubieran dado tres de los cuatro periódicos nacionales si eso pasa en Andalucía? Al final Cobo y Prada retiraron la denuncia por petición expresa de Rajoy ante el armisticio que firmaron con Aguirre para las autonómicas de 2010.

Luego está el viaje a Colombia acompañado por un constructor, con vídeo grabado de por medio donde González lleva unas extrañas bolsas. Y por último el caso del lujoso ático dúplex del que disfruta en Marbella que, según los papeles, tiene alquilado a una empresa norteamericana que opera en paraísos fiscales. ¿Conoce usted a alguien que para alquilar un piso en Marbella contacte con una empresa norteamericana especializada en trabajos en paraísos fiscales?

Protección de “arriba”
Pero el caso es que todo ha quedado en nada. Primero porque Rajoy obligó a Prada y a Cobo a retirar la denuncia por el espionaje. Y el caso pintaba mal. Segundo porque del misterioso viaje a Colombia no solo se dejó de hablar, sino que encima de no dar explicaciones Ignacio González se querelló contra la Cadena SER y logró que el video dejara de difundirse. Y por último, los policías que investigaban el caso del ático de Marbella han sido destituidos y trasladados fuera de esa ciudad. O misteriosas coincidencias o González tiene amigos poderosos que le protegen. Y mucho.

Quinielas
Con todo eso hay quien ha comenzado a especular .¿Por qué no repetir la jugada de Aznar y cuando lleguen las elecciones colocar a Ana Botella de candidata a la Comunidad de Madrid? Para la Alcaldía de la capital de España mueven el nombre de Cristina Cifuentes, mimada por toda la prensa de la derecha y a la que promocionan como “progre”. Tiempo para promocionar a ambas tienen. Seguro que a las dos las vamos a ver mucho más en TVE.

Fuente:http://www.elplural.com

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TEORÍAS DE LA MUERTE DE MARILYN MONROE

Ya van cincuenta años de la trágica y misteriosa muerte de Marilyn Monroe a los 36 años, millones de sus admiradores y expertos siguen comentando nuevas teorías de la muerte de Marilyn Monroe.

Marilyn Monroe, el mito erótico de los años 50, fue encontrada muerta el 5 de agosto de 1962 en su masión de Los Ángeles: yacía en su cama con el auricular del teléfono en la mano. Nunca se supo a quién intentaba llamar, ni con qué propósito. Días después se desataron varias teorías sobre su muerte, pero a día de hoy no se ha encontrado ninguna respuesta

Drogas

Según la primera versión oficial, la mítica actriz murió por sobredosis de barbitúricos, medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central como sedantes. Se sabe que Marilyn caía muy a menudo en profundas depresiones, por lo que tenía a mano una variedad de medicamentos que le recetaba su psiquiatra, pero que ella consumía a destajo. Por la mañana tomaba los estimulantes, por la noche somníferos, y todos en grandes dosis. A veces incluso los tomaba con su champán favorito. Se cree que una sobredosis accidental pudo haberle causado la muerte.

Suicidio

Muchos artistas, que son personas de naturaleza vulnerable, intentaron suicidarse varias veces y Marylin no fue una excepción. De muy joven, abrió la llave del gas para acabar con su vida, luego intentó morir de una sobredosis de somníferos. Otro intento de suicidio se produjo tras la muerte de Johnny Hyde, uno de sus amantes y productor. Hay rumores que aseguran que el sábado 4 de agosto la actriz se sintió deprimida y que incluso había llamado por teléfono al psiquiatra Peter Lawford para pedirle que se despidiera de John F. Kennedy de su parte. Pero si hay una persona que, más que nadie, lucha contra esta teoría, esa es el fiscal John W. Miner, que estuvo a cargo del caso. Él reveló que había escuchado la grabación de la última sesión de Monroe con su psiquiatra y llegó a la conclusión de que bajo ningún concepto Monroe tenía intención quitarse la vida.

Mafia

Un día antes de su muerte, Marilyn Monroe se reunió con uno de sus famosos ex amantes, Frank Sinatra. Así lo demuestran las grabaciones de la CIA, que mantenía bajo vigilancia la mansión de la actriz. En aquel momento Sinatra era amigo del líder de la mafia estadounidense, Sam Giancana, lo que dio lugar a rumores sobre su posible involucración en la muerte de Monroe.

Asesinato por encargo de los Kennedy

En los últimos años de su vida Monroe fue amante de John y Robert Kennedy, una historia amorosa plagada todavía de muchos enigmas. Existe la teoría conspirativa de que Monroe pudo haber sido asesinada por orden del FBI para proteger a los Kennedy, que durante sus encuentros con Monroe supuestamente le habrían podido contar secretos de Estado que ella habría jurado revelar si seguían despreciándola.

Error del psicoanalista

Ralph Greenson, psicoanalista personal de Monroe, se convirtió en una persona muy cercana a la actriz, y estaba convencido de que para Marilyn era necesario tomar medicinas. Uno de los más destacados biógrafos de la estrella, Donald Spoto, escribió en su libro ‘Marilyn Monroe’ que la terapia del psicoanalista resultó desastrosa para la paciente: “en vez de estimular la autonomía de la paciente, hizo justo lo contrario y como resultado llegó a controlar las acciones y los deseos de Monroe […]”. A finales de julio de 1962, la estrella de Hollywood se dio cuenta de que Greenson la estaba alejando de sus amigos. Según Spoto, “a finales de julio de 1962 Marilyn entendió, que para tener una vida personal, tenía que separarse de Greenson”.

Visto en:http://www.lossecretosx.com

Conspiraciones sin escaleras

La violencia sistemática del régimen contra la oposición está convirtiendo el ejercicio de la misma en una cuestión de supervivencia.

La trágica muerte de Oswaldo Payá Sardiñas ha desatado, una vez más, toda una suerte de teorías relacionadas con sus motivos, que van desde lo trivial de un simple accidente a lo siniestro de las conspiraciones, al más puro estilo novelesco de la trilogía de Millenium, y su ya mítica Chica con el Tatuaje del Dragón.

De acuerdo a esta rocambolesca hipótesis, compartida y enunciada tanto por académicos como ex altos oficiales de la policía política devenidos en analistas exiliados, el “accidente” de marras puede haber sido obra, nada más y nada menos, que de una facción del régimen que busca desacreditar a la que ostenta el poder, actuando por su propia cuenta y riesgo.

Interesante, si no fuera porque guarda demasiados puntos de contacto con la idea que se nos trata de vender desde hace muchos años, acerca de los grupos de poder “raulistas”, “fidelistas”, “ramiristas”, y todo tipo de aristas, de las cuales estos ilustres cubanólogos, por llamarlos de alguna manera, no se cansan de hablar, pero ninguno puede decir con exactitud quiénes las conforman, o cómo están estructuradas.

En este tipo de conspiraciones no se conocen ni los escalones, ni las escaleras.
Más que producto de un análisis pormenorizado, esta tesis de las facciones en pugna parecen más bien fruto de una terquedad político-académica, mezclada con una desbordante imaginación.

En ese sentido, todos comparten la misma visión elitista del régimen como única fuente de poder en la sociedad, y el pueblo como un actor pasivo cuyo único rol es cuando mucho, esperar, o tratar de influir en el accionar de alguna de las facciones. Si algún hecho apunta en la dirección contraria, simplemente se desestima o se le hace encajar en el ya preconcebido esquema. Que para ello sobran los secretos de estado, o las consabidas “fuentes dignas de todo crédito”.

Lo más significativo de esta teoría conspirativa es que en virtud de ella, tanto tirios como troyanos propagan el mismo fatalismo histórico: todo lo que sucede en Cuba es producto de una forma u otra del reposicionamiento o interacción de estas facciones, por lo tanto la solución al problema cubano tiene que estar forzosamente vinculada al resultado final de estas luchas dentro de las estructuras de poder.

Resulta como mínimo penoso que esta hipótesis vuelva a resurgir con la muerte de un hombre que como Payá, siempre creyó en el poder del individuo para transformar por sí mismo la sociedad, sin esperar de forma pasiva a cualquier reacomodo del poder.

Éste es precisamente el gran dilema que resurge con la muerte del líder del Movimiento Cristiano Liberación, la última de una larga lista de crímenes, fallecimientos en oscuras circunstancias y agresiones contra la integridad física de los opositores, que han registrado un notorio aumento en los últimos dos años, a partir del deceso en huelga de hambre de Orlando Zapata Tamayo.

La violencia sistemática del régimen contra la oposición está convirtiendo el ejercicio de la misma en una cuestión de supervivencia y esto implica que la sociedad civil dentro de Cuba tiene que encontrar una respuesta de grupo, basada en sus propias fuerzas.

Ante esta realidad, el tema de las facciones o conspiraciones resulta totalmente irrelevante, porque en realidad cualquier proposición proveniente del sistema encarna el mismo mensaje: …ismo o muerte. El prefijo no importa. Más allá de cualquier disquisición, los testimonios apuntan a una realidad bien concreta: el automóvil en que se desplazaban Oswaldo Payá, Harold Cepero y sus dos acompañantes extranjeros, fue perseguido y embestido por otro vehículo. Intencionalmente o no, sólo marca la diferencia entre un homicidio involuntario y un asesinato premeditado. En ambos casos existe responsabilidad criminal, quienquiera que haya sido y por los motivos que concurran.

Esta circunstancia es crucial para la oposición, que enfrenta quizás un momento definitorio para su existencia. No por gusto una de las últimas batallas de Payá Sardiñas antes de morir fue precisamente denunciar y combatir con vehemencia, desde una posición de principios y como católico comprometido, el pacto de élites económicas, políticas y hasta religiosas que busca desconocer a la oposición noviolenta, que tan dignamente supo encarnar Oswaldo.

La cuestión no radica ahora en teorías conspirativas que sirven para alimentar el espejismo de la academia como el nicho de los que ven más allá, o permiten a ex funcionarios del régimen presentarse como el hilo de Ariadna dentro de los laberintos del poder castrista.

La ecuación se presenta ahora en términos bien crudos y concretos. O la oposición encuentra vías concretas para contrarrestar con éxito, basada en sus propias fuerzas, el diseño represivo abiertamente violento y criminal del régimen, o está en juego su propia supervivencia. Ante esta realidad, no caben medias tintas.

Omar Lopez Montenegro