Estas cosas debemos evitar para vivir felices

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Ser feliz es uno de los objetivos principales que tenemos los seres humanos, es por eso que se han realizado muchos estudios para saber qué es lo que hace a las personas felices. Pues bien, ciencia lo tiene claro: existen actividades, pensamientos, conductas, actitudes que determinan cómo nos sentimos.

Muchas veces, sin darnos cuenta, no logramos ser felices porque cometemos errores o realizamos hábitos tóxicos que nos afectan negativamente. La felicidad consiste, en parte, en renunciar.

 

Cosas a las que debemos renunciar para vivir felices

En las siguientes líneas podrás encontrar una lista de pensamientos y conductas que debemos corregir para gozar de un mayor bienestar y ser más felices.

1. Renuncia al perfeccionismo

El perfeccionismo puede parecer algo positivo porque podemos asociarlo a la idea de querer hacer las cosas de la mejor manera posible. Pero las creencias perfeccionistas causan un gran malestar en la personas, puesto que provocan que tengamos expectativas demasiado altas, muchas veces inalcanzables. El perfeccionismo extremo y la felicidad no son compatibles, porque esta manera de pensar produce ansiedad, depresión, baja autoestima…

2 Renuncia al odio, la ira y la venganza

Es normal sentir odio e ira en algún momento de nuestra vida, por ejemplo, cuando nos deja la pareja. Pero este sentimiento, puede formar parte de las fases de ruptura de pareja, no puede controlar nuestra vida. No hay nada positivo en sentir odio hacia los demás y desear venganza, más bien puede complicar las cosas y hacernos sentir incluso peor. No dejes que el odio y la ira te controlen.

3. Renuncia a que los demás decidan por ti

Los seres humanos somos seres sociales, y muchas veces queremos causar buena impresión en los demás. Pero no puedes dejar que estos pensamientos te dominen, puesto que te harán tremendamente infeliz. La felicidad se consigue conociéndose a uno mismo y luchando por lo que a uno le gusta.

4. Renuncia a poseer siempre la verdad absoluta

Aunque a veces cueste reconocerlo, no siempre tenemos la razón. Si queremos ser felices debemos ser tolerantes con los demás y respetar sus opiniones y libertades, lo cual permite crear un clima de tolerancia necesario para que todo el mundo pueda expresarse sin frustrarse. También debemos hacer autocrítica, en el sentido de reconocer nuestros propios errores cuando los tenemos.

5. Renuncia al pasado

Para ser feliz es necesario conectar con uno mismo en el momento presente. El pasado ya no lo podemos vivir más, así que no tiene mucho sentido vivir anclado en momentos anteriores de nuestra vida si no es para aprender de ellos. Estar en el aquí y el ahora con todos los sentidos es crucial.

6. Renuncia a ser muy duro contigo mismo

También es normal que muchas personas sean muy duras consigo mismas, que se culpen por todo y que, ante los fracasos, se recreen en lo que pudo haber salido mal. De los errores es posible aprender, y no siempre nos van a salir bien las cosas. Tener la certeza de que hay formas de levantarse después de una caída es lo que nos va a ayudar a ser felices.

7. Renuncia al pensamiento negativo

Y es que cuando no aceptamos que a veces podemos fracasar, los pensamientos negativos invaden nuestra mente. Nos valoramos de manera negativa y nuestra autoestima y nuestra autoconfianza se tambalean. Esto provoca que nos paralicemos en vez de estar en movimiento.

8. Renuncia a la queja

Quejarse por costumbre no soluciona nada. Si algo no nos gusta de nosotros mismos o de una situación, tenemos que poner de nuestra parte para atender el problema. La simple queja no deja de ser una manera de no afrontar la realidad y, por tanto, nos hace infelices.

9. Renuncia a tu necesitada de control

Las personas que están obsesionadas por controlar todos los eventos de su vida sufren lo que se conoce como ansiedad generalizada, y es que no se puede ser feliz si queremos que todo salga perfecto. La imperfección es importante en nuestra vida y, por eso, es necesario dejar ir el exceso de control.

10. Renuncia a temer a la incertidumbre

El exceso de control puede llevarnos a temer a la incertidumbre, a no estar cómodos en aquellas situaciones en las que estamos lejos de nuestra zona de confort. Si queremos crecer como personas y ser felices, es necesario que demos un paso al frente y no tengamos miedo a la incertidumbre.

11. Renuncia a evitar afrontar los problemas

La resistencia a afrontar los problemas es una de las características de una personalidad débil, porque es más fácil culpar al entorno o a los demás que asumir que quizás algo que hicimos pudo haber empeorado nuestra situación. Afrontar los problemas es clave para ser feliz y para ponernos en marcha para solucionarlos.

12. Renuncia a pensar en lo que los demás piensen de ti

Pasar el día pensando en lo que los demás pensarán de ti puede ser muy agotador, por lo que hay que evitar estar continuamente pensando en dar una gran imagen impecable de cara a los demás. Por ejemplo, subiendo fotos de tus vacaciones para conseguir la admiración de otras personas.

13. Renuncia a las barreras que te impones a la hora de cambiar

La resistencia al cambio es un fenómeno que podemos experimentar las personas y que también está muy relacionado con la zona de confort y la ansiedad que produce la incertidumbre. Asimismo, la baja autoconfianza también está relacionada con la resistencia al cambio. Es por eso que puedes seguir una serie de pasos para mejorar la confianza que tienes en ti mismo y empoderarte así frente a la transformación de tu vida.

14. Renuncia a culpar a los demás

Excusarte culpando a los demás es una pérdida de tiempo, porque no te permite avanzar. Cuando culpas a los demás de tus fracasos no asumes la responsabilidad y no diriges tu vida en la dirección que deseas. Para ser feliz debes llevar las riendas de tu vida, y esto significa poseer la habilidad de ser responsable.

15. Renuncia a autoculparte

Que no culpes a los demás no significa que debas culparte a ti mismo y machacar tu autoestima. Debes ser consciente de que existen momentos buenos y malos en la vida, eso te permitirá adoptar una actitud positiva frente al cambio.

16. Renuncia al apego emocional

Las emociones tienen una función adaptativa en nuestra vida, y por eso son y han sido útiles para el desarrollo de nuestra especie. Pero no saber gestionar correctamente estas emociones puede influir negativamente en nuestro bienestar. Es por eso que es necesario saber identificarlas y regularlas, para que podamos vivir en armonía con nosotros mismos y con los demás.

El apego emocional de por sí no es malo, pero los individuos no solo nos apegamos a otras personas, sino que lo hacemos también con objetos y, peor aún, con nuestras propias narraciones, lo que recibe el nombre “yo conceptual”. Saber desapegarse de las emociones es posible si tenemos la capacidad de observar, vivir el presente, adoptar una mentalidad no enjuiciadora y tratarnos con compasión.

17. Renuncia al miedo

El miedo es una emoción muy adaptativa, pero cuando es irracional puede ser incapacitante y provocar un tremendo malestar. Superar los miedos es necesario para ser feliz.

18. Renuncia a la procrastinación

La procrastinación es todo lo contrario a la frase “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Es una excusa y, por tanto, te convierte en una persona poco productiva. Esto puede causar problemas para tu bienestar. Por ejemplo, al sentirte estresado porque has acumulado tareas por no hacerlas en su debido momento.

19. Renuncia a los prejuicios

Los prejuicios pueden convertirte en una personas miserable, especialmente en aquellos casos en los que eres machista, racista, etc. Según un estudio realizado por investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH), las personas con prejuicios están en desventaja social, no aprenden nada nuevo y suelen perder oportunidades.

21. Renuncia a juzgar a los demás

Algunos individuos pasan mucho preocupándose por lo que está sucediendo en la vida de otras personas. Este comportamiento es perjudicial y una pérdida de tiempo. Mejor ocupar el tiempo en nosotros mismos y en nuestra felicidad, así como en desarrollarnos como personas.

22. Renuncia a las expectativas irracionales

Si vivir en el pasado es malo, también lo es vivir en el futuro. Además, si tenemos expectativas irracionales las consecuencias para nuestra salud emocional pueden ser devastadoras. Ahora bien, tener objetivos en la vida es motivante, siempre y cuando sean realistas.

23. Renuncia a las imposiciones sociales

Las imposiciones sociales (no las leyes) pueden causar mucho sufrimiento a las personas. El canon de belleza, el casarse casi por obligación, el no poder tener relaciones liberales… son algunas creencias que predominan en la sociedad y que son catalogadas como “buenas”. Los comportamientos asociados a estas creencias son socialmente aceptados. Pero las imposiciones sociales no nos dejan ser nosotros mismos y pueden afectar a nuestro bienestar. Mientras no le hagas nada a nadie, reflexionas sobre estas creencias y actúa en base a tus verdaderos deseos.

Hoy decido mirar hacia adelante…

Ciertamente muchas veces tendremos que afrontar distintos tipos de episodios que nos generen dolor emocional, la pérdida de un ser querido, la separación de quien se ama o se amó, sueños frustrados, etc… Pero nada nos hace estancarnos tanto como quedarnos sumergidos en una pena durante un tiempo prolongado.

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Todos tenemos diversas herramientas de las que podemos hacer uso para superar nuestro dolor, pero a veces no las utilizamos y nos estancamos en una posición que no nos permite ver hacia adelante, solo nos hace torturar nuestro presente recordando una pena, una tristeza, afianzándola en nuestro ser y permitiendo que nos consuma lentamente.

No podemos cambiar nuestro pasado, pero podemos tomarlo como impulso para ser más fuertes, para conocernos, para evaluar nuestras rutas a seguir, para rectificar o sencillamente para tratar de olvidar y continuar… Así sea tomando cada uno de nuestros pedazos para reconstruirnos.

Sí, es verdad, no seremos los mismos, nuestra vida no será la misma, pero diferente no necesariamente debe ser sinónimo de peor, podemos hacernos más grandes, más fuertes, más tolerantes, con una visión más humana y más alejada del ego, podemos ser más conscientes de nuestras acciones y sus consecuencias, podemos evitar cometer los errores del pasado o aprender a perdonar a quien nos lastimó.

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No podemos sentirnos ligeros en el tránsito de la vida si llevamos a nuestras espaldas el saco de vivencias que podemos seleccionar al azar para generarnos sufrimiento. Esas cargas son innecesarias, nos limitan. No podemos permitir que nada del pasado nos siga haciendo daño luego de que ya ha acontecido, quizás en ese momento no pudimos hacer nada para evitarnos ese dolor, pero ahora tenemos opciones y la principal es decidir si permitimos que nos siga afectando o lo soltamos.

Soltar no es sencillo, sentimos que todo nos define, que inclusive una pena es tan nuestra que desprendernos de ella nos genera un vacío en lo que somos, en nuestra identidad, pero debemos tomar consciencia de que nada que nos pese, ni que nos entristezca debemos mantenerlo.

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Tenemos la opción de cambiar nuestra perspectiva ante algo que ocurrió, restar el drama, quitar los “si hubiese”, descargar las culpas, aprender a aceptar, ver el lado positivo o rescatable de cada uno de los acontecimientos que hemos dejado que interfieran en nuestras vidas.

Solo cuando decidamos dejar de ver al pasado con rabia, con tristeza, con dolor, reviviendo experiencias, dándoles fuerzas y participación en nuestra actualidad, será posible que podamos mirar hacia adelante, sin miedo, viviendo cada momento como lo quisiéramos recordar el día de mañana. Suelta el pasado y mentalízate a vivir un futuro provecho.

Qué significa tu desorden?

Por @virginiaescobar
¿Sabías que el acumulamiento de cosas en el hogar y el desorden están relacionados a diferentes clases de miedos? Como miedo al cambio, miedo a ser olvidado o a olvidar, miedo a la carencia y simbolizan además confusión, falta de enfoque, caos , inestabilidad y puede significar incertidumbre acerca de tus metas, tu identidad o lo que quieres de la vida.

Además, el lugar de la casa en el que el desorden o el acumulamiento se encuentran refleja que área es problemática en tu vida.

Por ejemplo, se dice que el clóset, o vestidor, refleja cómo te encuentras emocionalmente y que una vez lo organices tus conflictos internos se calmarán, o que una sobrecama desteñida significa que tu vida amorosa ha perdido brillo también.

¿Has conservado objetos rotos o dañados por largo tiempo pensando en repararlos algun día? Simbolizan promesas y sueños rotos y si se trata de electrodomésticos, electrónicos muebles o vajilla y los tienes, por ejemplo, en la cocina o baño significan problemas de salud y riqueza.

Si el desorden lo tienes en tu cuarto significa que eres una persona que deja las cosas inconclusas y que tienes dificultad para tener una pareja o trabajo estable.

Los cuartos de niños normalmente están desordenados porque aún no han pasado por el proceso de saber qué quieren en la vida, pero hay estudios que muestran que los niños que mantienen sus cuartos organizados tienden a ser mejores en la escuela.

Diferentes clases de acumulamiento

• Acumulamiento nuevo: Este acumulamiento indica que estás tratando de hacer demasiadas cosas a a la vez y que no te estás enfocando en lo que debes hacer y que has perdido la dirección.

• Acumulamiento antiguo: Me refiero a objetos que no usaste en un largo tiempo y que están apilados en el ático, garage, armarios… Papeles de trabajo viejos y documentos en tu computador que ya no usas, revistas de hace más de 6 meses o ropa que no te has puesto en más de un año. Esto es reflejo de que estás viviendo en el pasado y estás dejando que tus viejas ideas y emociones se apoderen de tu presente y esto a la vez evita que nuevas oportunidades y personas entren en tu vida.

10 cosas que puedes hacer hoy mismo para controlar el desorden:

• Deshazte de lo más grande primero: la bicicileta de hacer ejercicios que ya no usas o el oso gigante de peluche que conservas desde la época de colegio.

• Devuelve las cosas que te hayan prestado, cds, libros, ropa, herramientas.

• Recoge lo que este en el suelo y colócalo en un canasto o bolsa hasta que puedas tomarte el tiempo de ponerlo en su sitio.

• Recoje revistas, catálogos y periódicos en una bolsa o canasto.

• Saca del armario 10 prendas que no hayas usado en el ultimo año y dónalas.

• Limpia las ventanas, es una manera figurativa y literal de dejar entrar la luz a tu vida.

• Vacía los cestos de basura, baños, cocina, oficina; representan cosas que ya no necesitamos o queremos en nuestras vidas.

• Sacar de los cajones de tu armario las medias sueltas que han perdido su compañera, puedes usarlas para limpiar muebles.

• Despeja el escritorio, archiva papeles que ya no uses, revisa y organiza el correo recibido.

• Deshazte de lapiceras y marcadores que no funcionen.

El Significado del Desorden en Nuestro Hogar

Los seres humanos emitimos mensajes y señales de acuerdo con el acomodo de nuestros objetos personales, incluso en nuestros cajones.

La acumulación de objetos es una forma de emitir señales; demasiados objetos emiten la señal de saturación de ideas, proyectos y planes totalmente confusos, muy poco estructurados y definidos.

El desorden altera el tao o el camino para obtener nuestras metas. Bloquea las vías de acceso de oportunidades y nos hace perder tiempo, que puede ser valiosísimo para estructurar de manera ordenada y disciplinada nuestro plan de vida. Dependiendo del lugar donde se acumule el desorden, es el mensaje o señal que se está emitiendo:

• Si hay desorden u objetos amontonados en la entrada de la casa, se interpreta como miedo a relacionarse con otras personas.

• Si hay desorden u objetos amontonados en el clóset, el mensaje es que no se tiene el control sobre el análisis y el manejo de las emociones.

• Si hay desorden u objetos amontonados en la cocina, el mensaje o señal es de resentimiento o de fragililes, el mensaje es que se le da demasiada importancia a las apariencias.

• Si hay desorden u objetos acumulados en el garaje, el mensaje es de temor y falta de habilidad para actualizarse.

• Si hay desorden y objetos amontonados por toda la casa, el mensaje es de coraje, enojo, desidia y apatía hacia todos los aspectos de la vida.

• Si hay desorden u objetos acumulados en pasillos, el mensaje es de conflictos para comunicarse, miedo a decir y manifestar lo que se desea en la vida.

• Si hay desorden u objetos acumulados en la sala, el mensaje es de temor al rechazo social.

• Si hay desorden en el comedor, el mensaje es de miedo a no dar pasos firmes y sólidos, sensación de dominio por parte de la familia.

Sobre el Desorden Louise L. Hay dice: Haga lugar para lo nuevo Sí, haga lugar para lo nuevo. Vacíe el frigorífico, tire todos esos restos envueltos en papel de aluminio. Limpie los armarios, deshágase de todo lo que haya usado en los últimos seis meses. Y si hace un año que no lo usa, decididamente eso está de más en su casa, así que véndalo, cámbielo, regálelo o quémelo.
Los armarios atestados y desordenados reflejan una mente en desorden. Mientras limpia los armarios, dígase que está limpiando sus armarios mentales. Al Universo le encantan los gestos simbólicos sentimentales.

• Si hay desorden en el escritorio o área de trabajo, el mensaje es de frustración, miedo y necesidad de controlar las situaciones.

• Si hay desorden detrás de las puertas, el mensaje es de miedo a no ser aceptado por los demás, sensación de sentirse vigilado constantemente.

7 consejos espirituales para no envejecer pronto ..-

7 consejos ..-

Deepak Chopra, famoso autor, asegura que se puede revertir el proceso de envejecimiento hasta 15 años. De esta manera nos sentiremos con una vitalidad superior a la que veníamos experimentado y super rejuvenecidos.

Hasta no hace mucho nuestro cuerpo era visto como una máquina con cierta vida útil y así también la medicina tradicional lo creía. Estábamos seguros de que en algún momento alguna parte de nuestro organismo se “rompería” y la máquina comenzaría a fallar. Considerábamos que esto era imposible de repararse. Creíamos firmemente también que cuerpo y alma estaban completamente separados.

Lo cierto es que la investigación científica de hoy en día esta más y más cerca de creer completamente lo opuesto. La idea de que nuestros cuerpos están formados por un campo de energía conectado con nuestra mente se hace cada vez más fuerte. Ahora tenemos en claro que lo que antes entendíamos como “envejecimiento natural” es en gran medida una respuesta condicionada a ciertos problemas que se pueden experimentar.

Es por esta razón que hoy te compartimos algunos consejos para evitar este envejecimiento que hoy sabemos que puede revertirse, acelerarse, atrasarse y demás. Esperemos que lo que te compartimos a continuación te sirva para encontrar lo mejor para tu alma.

Claves para evitar el envejecimiento

1. Modificar nuestra percepción del cuerpo y el envejecimiento

La percepción es algo completamente selectivo y subjetivo. Eso que nosotros llamamos “realidad”, incluyendo el estado de nuestro cuerpo y mente, es en realidad una percepción exclusivamente nuestra. Mientras que gran cantidad de gente está convencida de que el cuerpo es una maquinaria estática tú puedes comenzar a percibirlo como un campo de energía. Energía que está todo el tiempo transformándose y renovándose, cambiando de forma. 

Comienza a prestar atención a tu diálogo interno y de qué manera percibes el envejecimiento. Si estás atravesando una etapa en donde crees sentir que estás viejo intenta cambiar tu punto de vista acerca de esto ya que no todo se reduce a la edad.

2. Menos estrés y más meditación

Lo hemos dicho varias veces ya, la meditación es una excelente herramienta para el cuerpo y la mente. Mediante ella podemos alcanzar estados de relajación verdaderamente profundos y sanadores. Meditar ayuda a reducir el estrés y retrasa el proceso de envejecimiento interno. Cuando meditamos nuestra respiración se ralentiza y experimentamos un descenso del ritmo cardíaco. De esta manera nos relajamos y calmamos la mente tanto como el cuerpo. Hay investigaciones que prueban y demuestran los enromes beneficios que trae el hábito de meditar.

3. Sueño relajado y profundo

Poder alcanzar un sueño reparador es una de las cosas más fundamentales para estar sano y fuerte. Muchas son las personas que no consideran las horas de sueño algo importante en sus vidas y poco saben lo mal que hace no dormir bien. Lo cierto es que si no tenemos le descanso necesario nuestro cuerpo se debilita, nos enfermamos más y por supuesto aceleramos el proceso de envejecimiento.

Lo ideal es dormir entre 6 y 8 horas por día. Un buen sueño nos hará sentirnos verdaderamente energéticos cuando nos levantamos y de esta manera encarar nuestras actividades con ganas y positivismo.

4. Buena alimentación

Otra cosa fundamental para le envejecimiento. Existen muchas comidas que aceleran el desgaste de nuestro cuerpo y alma como también otras que nos revitalizan y reparan. Los alimentos más nocivos suelen ser los enlatados, las comidas de microondas y del estilo “chatarra”. Concéntrate en tener una dieta dentro de todo equilibrada y comer sano. Verás que repercutirá positivamente tanto en tu cuerpo como en tu alma.

Las comidas picantes, amargas y astringentes aceleran nuestro metabolismo y son desinflamantes naturales. Infórmate acerca de la cantidad de alimentos saludables que puedes consumir y qué propiedades tiene cada uno de ellos. Una dieta balanceada es uno de los secretos para manteneros sanos de cuerpo y mente.

5. Ejercicio

La actividad física trae muchos beneficios tanto físicos como espirituales. EL ejercicio resulta algo fundamental al momento de pensar en el envejecimiento. 

Procura tener alguna rutina de actividad física, aunque no sea muy prolongada, y sé constante con ella. Verás como tu fortaleza se be beneficiada y tendrás más energías y ganas de hacer todo aquello que te planteas.

6. Amor y amistad

Dar tanto como recibir es una de las mejores medicinas para el envejecimiento del alma. Procura tener una vida social activa y verás como las energías vuelven a tu cuerpo y te sentirás completo nuevamente.

7. Mantener la mente joven

Para mantener tu mente joven puedes crearte le hábito de escribir algunas cosas por día que te gustaría hacer y que consideras infantiles. Entonces elije una y llévala a cabo sin ningún tipo de prejuicio. Esto te permitirá remontarte a aquellos tiempos en los que estar bien era tu primer prioridad y no te preocupabas por las cosas tanto como ahora. Lo cual resultara verdaderamente beneficioso en tu batalla en contra del rejuvenecimiento.

9 Formas en las cuales atraemos pobreza a nuestras vidas

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La verdadera pobreza es aquella que llevamos en nuestras mentes, donde albergamos limitaciones y fomentamos la escasez en nuestras vidas. La prosperidad, la cual puede estar asociada a todo lo que queramos que podamos medir en ausencia o presencia, o bien en cantidades, por ejemplo: los recursos económicos, el amor, la salud, los amigos… en fin… tanto la pobreza como la riqueza puede aplicarse a cualquier cosa a la cual le demos valor.

La pobreza comienza y termina en nuestras mentes, tenemos diversos mecanismos para alejarla de nuestras vidas, pero también maneras de atraerla y mantenerla, acá te presentamos algunas de estas formas, que como introducción te recomendamos descartar de su vida:

Establecer limitaciones a tus capacidades: Una cosa es reconocer que no contamos con determinados recursos en un momento dado y otra es convencernos de que no somos capaces de llevar a cabo una determinada acción. Adquiramos lo necesario y lo más importante será convencernos de que sí podemos, sin aun entender bien cómo llegaremos al destino deseado, es prioritario alimentarnos de que tenemos la capacidad para hacerlo.

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Rodearse de personas que solo restan a nuestras vidas: Algunas personas tienen un arte especial para descapitalizarnos, para robarnos energía, para sembrarnos desesperanza y solo representan un menos. En la medida de lo posible debemos evitar al menos el alcance de esas personas en nuestras vidas y por el contrario, procurar rodearnos de personas que nos aporten cosas positivas, que nos alienten y confíen en nosotros.

Ser excesivamente ahorrativos: La planificación y el ahorro son muchas veces recursos que nos ayudarán a alcanzar muchas cosas que deseemos. Sin embargo una mentalidad extremadamente ahorrativa, nos llenará de la idea de escasez, de esa que nos dice aprovecha de guardar ahora, porque no sabes si mañana tendrás la oportunidad de hacerlo y de esta manera dudamos de lo que podemos recibir a futuro.

Ser excesivamente gastivos: Ambos extremos nos perjudican, cuando no controlamos nuestros egresos, especialmente en relación con los ingresos, podemos vernos en un déficit que nos cueste trabajo solventar.

Dedicarnos a lo que no nos gusta: Si dedicamos nuestras energías a lo que no nos agrada, la magia no llegará. El caudal de prosperidad se activa cuando hacemos lo que amamos, cuando nuestro tiempo lo invertimos en aquello que nos alimenta el alma, así no importa si la riqueza va de la mano, nuestra alma se siente plena y desde este punto todo toma dimensiones asociadas a la prosperidad.

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No dar o compartir: Cuando somos mezquinos, cuando todo lo queremos para nosotros mismos sin compartir nada que nos importe, no experimentamos el maravilloso efecto que tiene en nosotros el dar, que no solo produce un placer único, sino que a través de él sembramos en el universo lo que nos hace recibir mucho más de lo dado. Sin embargo, no debemos pensarlo como un negocio, debemos aprender a dar y a compartir de corazón, porque el universo siempre percibe las verdaderas intenciones y en función a ellas nos retribuye, para bien o para mal.

Esperar que alguien distinto a ti mismo “resuelva tu vida”: Allí estás decretando tu incapacidad para valerte por ti mismo y te acostumbrarás a depender de cualquier otra persona para alcanzar lo que quieres y desde allí solo atraerás relaciones de dependencia  a tu vida. Solo tú debes ser el encargado de conseguir lo que quieres con tus propios recursos, que son infinitos, solo debes convencerte de ello.

Pensar en pequeño: Cuando tienes solo sueños diminutos, cuando te acostumbras a conformarte, en esa medida te acostumbras a crear. No hay problema en ello, si de ese tamaño son tus aspiraciones, pero ten en cuenta que a pesar de no necesitar nada realmente, puedes tener en tu vida todo aquello que quieras.

Centrarte en lo material: Muchas veces vinculamos la felicidad y la tranquilidad a los ceros de una cuenta, a los activos, etc. Y corremos el riesgo de desvalorar lo que realmente define la riqueza, que aunque puede ser variable y relativa para cada quien, quienes realmente la sienten no son precisamente los más adinerados, sino los que sienten mayor plenitud, la que sale del corazón y no de los dividendos de las acciones.

Enfócate en lo que sí quieres y comienza a crear la vida que quieres.

Por: Sara Espejo

No insistas en lo que la vida te ha dicho de muchas maneras que no es para ti

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Con frecuencia para quienes tenemos la creencia de que nosotros somos responsables de todo lo que nos ocurre y que somos los creadores de nuestro destino a través de cada una de nuestras acciones y decisiones, nos resulta un tanto complicado el aceptar los “no” que nos puede brindar la vida.

Pero resulta de mucha utilidad aprender a leer la vida y a entender sus señales, que muchas veces parecen resaltar como anuncios publicitarios gigantes y aun así, si no estamos preparados para apreciarlas podemos pasarles de largo sin percatarnos de su existencia.

Existe una delgada línea que separa la posibilidad de lograr lo que deseamos en nuestra vida y aceptar que los resultados que obtenemos distan de lo que nos gustaría. Para poder evaluar cuál debe ser nuestra actitud ante determinada situación, nos convendría silenciar nuestra mente y escuchar a esa parte de nosotros que nos guía hacia donde nos conviene estar.

Esa parte sensitiva, que parece captar nuestra esencia no se rige por caprichos, por miedos, por ego, no le interesa satisfacer las expectativas de los demás y busca el mayor beneficio para la mayoría de los involucrados. Además parece tener un nivel de sabiduría superior al que pudiésemos podido acumular en nuestra experiencia vital corriente.

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Si dejamos que sea esa parte de nosotros la que interprete las señales, de seguro podemos distinguir con facilidad cuándo levemos levantarnos y luchar un poco más o sencillamente aceptar y agradecer que si alguna puerta permanece cerrada por más intentos que hagamos por abrirla, es sencillamente porque no nos conviene atravesarla.

La vida tiene formas diferentes de comunicarnos sus intenciones, ella pareciese entender qué es lo que necesitamos vivir para potenciar nuestro proceso de aprendizaje, para sacar el mayor provecho a nuestras experiencias y para ponernos algunas trabas para persuadirnos de no tomar una ruta inconveniente.

Si bien solemos asumir las piedras en el camino como retos que superar, también podríamos traducir en valentía el aceptar que algo no es para nosotros, que no merece nuestro tiempo, ni la inversión de energía. Ese hecho de aceptación puede evitarnos el desgaste característico de resistirnos o luchar en contra de algo que no nos es posible cambiar.

Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar. 

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Aprendamos a agradecer  los  “sí” y especialmente los “no” que nos da la vida. Dejemos de insistir en aquello que nos ha dado muchos indicios de que resultará inconveniente en nuestras vidas, dejemos de forzar las cosas y aprendamos a aceptar.

Cuando aceptamos comenzamos a fluir con la experiencia, comenzamos a confiar en el proceso de la vida y dejamos de lado la necesidad de “ganar”, sustituyéndola por el placer de vivir y éste quizás sea el primer paso a la liberación y a la felicidad.

12 Cualidades de mujeres que sí saben vivir

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Vivir va más allá de tener un corazón latiendo y una entrada y salida de aire frecuente a nuestro cuerpo. Vivir implica experimentar la mayor cantidad de emociones, enamorarse, despecharse, crecer, caer, levantarse, arriesgarse… Cada uno de nosotros, tiene un regalo en sí mismo y pocos realmente pueden disfrutar como se debería de este milagro recibido.

Las mujeres en particular tenemos facilidad para complicarnos un poco más de lo necesario, a profundizar donde no hay cabida, a apegarnos y a fomentar relaciones de interdependencia, cosas que no nos hacen la vida más ligera, por decirlo de alguna manera. Aquellas mujeres que logran entender el propósito de la vida y hacen lo posible por disfrutar de ella tienen algunas características comunes, que aquí las dejamos para que las recordemos y por qué no, las apliquemos a nuestras vidas si nos resulta conveniente.

Cualidades de mujeres que disfrutan el regalo de la vida

No esperan que alguien les resuelva la vida: Se saben capaces de resolverse ellas mismas lo que sea necesario.

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Están abiertas al perdón: Entienden el riesgo que todos tenemos de equivocarnos y les resulta más sencillo perdonar, antes de ir acumulando rencores.

No esperan mucho de los demás: Son receptivas a lo que los demás le ofrecen, sin tener mayores expectativas, lo cual les ayuda a apreciar a los demás por lo que son y no por lo que ellas desean que sean.

Se ríen de la vida: No se toman las cosas tan en serio, mantienen una actitud que les permite reír y encontrar el lado amable y chistoso aun a las situaciones de mayor controversia.

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Disfrutan de dar: No definen su vida en función a lo que reciben, sino que el dar se convierte en un regalo para sus almas, donde el ver la sonrisa en los demás, provoca las propias sonrisas.

Son apasionadas: Aman lo que hacen, se esfuerzan en ser mejores que ellas mismas día a día, se retan y se impulsan. Defienden sus causas y a su vez tienen la humildad suficiente como para reconocer sus errores.

Son flexibles: Evitan esa rigidez que las desvía de la meta, no se frustran cuando algo no se da como quieren, sino que se adaptan y buscan otros caminos para llegar a donde quieren.

Son punto de apoyo: No son un problema para quienes le rodean, sino por el contrario, aportan soluciones, calidez, inyectan energía y repotencian a quien lo necesite.

Confían en su intuición: Tienen esa capacidad de esclarecerlo todo con solo cerrar sus ojos, como si vieran algo más allá desde su interior, como si alguien le “soplara” las respuestas.

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Son multifacéticas: Pueden tener muchos roles sin colapsar, se potencian y dan lo mejor de sí en cada uno de ellos, buscando siempre el equilibrio que las permita mantener el centro.

Son proactivas: Antes de sumergirse en quejas e inconformismos, buscan la manera de cambiar aquello que no les resulte de su agrado, en los casos en los cuales no se pueda, procuran la aceptación antes de resistirse y desgastarse.

Se enamoran de ellas mismas, de la vida y después de quien consideren conveniente: Una vez que se aman a sí mismas, aprecian la vida como el milagro que es, tienen el criterio suficiente, así como la energía ideal para atraer a sus vidas la pareja con la mejor engrane.

Así que nos toca revisar algunos aspectos de nuestras vidas y quizás enfocar nuestras intenciones en amarnos, amar la vida, abrazar el presente y decirle sí a las oportunidades. Total la vida se trata justamente de disfrutarla y a veces es lo que menos hacemos, pero lo buenos será que siempre, cada segundo tenemos la oportunidad de agregar cosas que resulten beneficiosas y apartar todo aquello que nos ancle, nos limite o nos haga sufrir.