No podrás vincularte con la persona correcta, si no dejas ir a la equivocada

 
Resultado de imagen de No podrás vincularte con la persona correcta, si no dejas ir a la equivocada

Cuántos de nosotros no hemos estado junto a alguien con quien no terminamos de encajar, que por diversos motivos sentimos que no es la persona con la que deberíamos estar y aunque ciertamente nadie se cruza en nuestra vida por azar, estamos conscientes de que sea lo que sea que debamos sacar de esa relación, debemos hacerlo apresuradamente porque definitivamente no es la persona que creemos correcta para nosotros.

Lo cierto es que no estamos en la vida para malgastar el tiempo y las energías y debemos prestar especial cuidado a lo que nuestra intuición nos dice en relación a con quién debemos vincularnos o permanecer unidos.

Resultado de imagen de No podrás vincularte con la persona correcta, si no dejas ir a la equivocada

 

No dejemos que los miedos a quedarnos solos, a salir de nuestra zona de seguridad, a no encontrar algo que se adapte mejor a nuestras expectativas, nos haga quedarnos donde por un motivo u otro es evidente que no debemos estar.

Por la importancia que la mayoría de nosotros le damos a las relaciones amorosas, lo mínimo que podemos hacer, por respeto propio y por quien se vincule a nosotros, es sentir que vale la pena estar junto a esa persona, que lo hacemos por placer, por preferencia, sin presiones, sin que los motivos sean los equivocados.

Es justo para nosotros querer darlo todo por alguien y sentirnos correspondidos, sentir confianza, plenitud, sentir que hay un presente que vivir y disfrutar y que a su vez podemos proyectarnos a futuro juntos.

Resultado de imagen de No podrás vincularte con la persona correcta, si no dejas ir a la equivocada

Si algo nos incomoda, si sentimos que esa no es la persona con la que queremos estar, no debemos darle largas al asunto, qué nos hace pensar que lo que hoy son fronteras entre nosotros, mañana serán puentes de unión. No digo que no ocurra, pero por qué forzar una situación si podemos abrir nuestras energías a lo que queremos a nuestro lado.

Es válido cansarse, inclusive dejar de amar o transformar el amor en otro sentimiento, es válido querer recorrer otros caminos con alguien más, lo que no puede ser válido es sentir que estamos junto a alguien con quien no nos corresponde estar, en estos casos es necesario sincerarnos y dejar ir aquello que nos permitirá darle la oportunidad a lo que realmente creemos merecer.

Resultado de imagen de No podrás vincularte con la persona correcta, si no dejas ir a la equivocada

 

Solo nosotros somos los creadores de nuestra vida, aprovechemos esta bendición para hacer con ella lo que realmente queremos. Nada nos limita, solo lo que anidamos en nuestra mente puede hacerlo, así que dejemos atrás los miedos, las dudas y vayamos por lo que nos llama en la vida, para bien nuestro y de las personas involucradas.

 

Imágenes cortesía de: Nidhi Chanani

Por: Sara Espejo – Mujer.Guru

5 emociones que dañan partes de nuestro cuerpo

5 emociones que dañan partes de nuestro cuerpo

Según la medicina china, cada emoción está relacionada a un órgano y una función del cuerpo humano. Las causas más comunes de la enfermedad son las actitudes y las emociones negativas como la culpa, el resentimiento, la necesidad de atención y el miedo. Cualquier desequilibrio emocional puede reflejarse en síntomas o en enfermedades de dichos órganos.

La enfermedad nace para evitar situaciones desagradables o para tratar de escapar de ellas. Desde la medicina oriental se cree que todo malestar lo que nos dice en el fondo es que debemos amarnos. Esto es así porque al amarnos, dejamos que sea nuestro corazón quien dirija nuestra vida y no nuestro ego.

La vida no es estabilidad, es saber andar en equilibrio

Emociones que pueden causar enfermedad según la Medicina China

Siguiendo la perspectiva de la Medicina China, estas son algunas emociones que pueden estar señalándonos alguna enfermedad o dificultad:

 
  • Tristeza o Pena. Se origina en la decepción o con más gravedad, en la separación o la pérdida. Afecta principalmente a los pulmones. La tristeza afecta a todo el cuerpo y produce pesadez, falta de aliento, cansancio y depresión. Se necesita tiempo para aceptar y expresar nuestra tristeza.
  • Precaución. Surge de la inseguridad y tiende a debilitar el bazo. La precaución está relacionada con enfermedades en el pecho y en los hombros.
  • Miedo. El miedo se asocia con los riñones, afectando a la boca del estomago y relacionándose con la deficiencia renal. Estas alteraciones provienen de la propensión a sufrir miedos irracionales. El miedo no aceptado se transfiere causando problemas en hígado y corazón.

Hoy es el día de transformar el resentimiento en perdón

 
  • Terror. Este se parece al miedo, pero es más extremo, se asocia con problemas físicos y emotivos. El terror puede conllevar pérdida de memoria, desorientación, palpitación, vértigo, temblores, sudoración y desmayos.
  • Ira. Puede adoptar varias formas, la irritabilidad, la frustración, la envidia y la rabia. La ira se transforma en dolores de cabeza, cuello, en vértigo y especialmente en enfermedades hepáticas.

El significado emocional de las enfermedad

Es importante conocer el significado de las enfermedades porque esta es una de las formas mediante la que nuestro cuerpo se expresa. Todas nuestras emociones y pensamientos se registran en las células y las enfermedades son un grito que apunta a que algo no va bien.

La siguiente recopilación es un resumen del significado de algunas de las enfermedades más comunes. Todas ellas están basadas en  la medicina holística, tanto en Medicina tradicional China como en otras orientales complementarias.

  • Alergias. Su significado nos indica temores profundos. Temor a despojarse de las ayudas cuando hay que ser autosuficiente, tratando de obtener compasión, apoyo y atención de los demás.
  • Depresión. El significado se encuentra en el conflicto entre lo ideal y lo real, entre quienes somos y quien queremos ser y entre lo que tenemos y lo que queremos tener.

11 frases que no ayudan a una persona con depresión

 
  • Artritis. Sentirse incapacitado para adaptarse y ser flexible mentalmente. Se interpreta como la falta de confianza y una actitud intransigente ante la vida.
  • Obesidad. Su significado se encuentra en el vacío interior, se recurre a la comida para compensarlo. Temor a exponernos ante los demás y a ser vulnerable y susceptible de sufrir daño.
  • Nerviosismo. Falta de contacto con el propio yo interior. Egocentrismo, todo se ve desde un punto de vista subjetivo. Vivir inseguros con miedo a ser atacado e incapacidad para deshacerse de las actitudes egoístas.

Las emociones pueden desencadenar o acentuar una enfermedad, pero estas también pueden reconvertir la situación, cambiando la enfermedad por salud.

Para que esto suceda solo hay que saber reconocer las emociones que causan desequilibrios en nuestro cuerpo y transformarlas. Desde la medicina oriental se le concede una especial importancia al auto-conocimiento de las emociones, algo que la psicología occidental está empezando a tener en cuenta. El hecho de que lo estemos poniendo en valor tiene que ver con que un tratamiento completo y que ataque el problema desde diferentes perspectivas tiene mayores posibilidades de ser efectivo.

Sana tu cuerpo y sanará tu alma

Sana tu cuerpo y sanará tu alma

Nuestro cuerpo y nuestra alma están unidos, si te duele el alma, te dolerá el cuerpo y viceversa. Si estás cansado y aburrido te faltará motivación, desaparecerá la alegría y te apagarás poco a poco. Tu cuerpo influye en tu estado de ánimo y tu estado de ánimo en tu cuerpo.

A lo largo de nuestra vida hay situaciones y personas que nos hieren, física o mentalmente, pero si no somos capaces de sanar, el dolor persistirá y no nos permitirá vivir una vida plena y satisfactoria. Aprende a sanar tu cuerpo y tu alma.

Mujer espiritual

 

La vida a veces nos hiere de mil formas, pero el paso del tiempo acaricia nuestras heridas hasta que se cierran, aunque pueden quedar pequeñas cicatrices que es necesario vigilar, para que no surja de nuevo el dolor. Podemos hacer muchas cosas para sanar cuerpo y mente, te proponemos las siguientes:

Crea tu realidad

La física cuántica parte de la base de que la percepción de una persona, puede modificar la realidad a la que está sujeta, y quiere demostrar que el universo está hecho de energía, de vibración y que esa energía es influida por la mente en forma de pensamientos.

 

Cuando una persona dirige su atención a una cosa, esa cosa es creada por procesos de pensamiento de la mente, y cuando esa persona deja de enfocar su atención en esa cosa, la energía “deshace” el objeto, para ser de nuevo energía con potencial para transformarse en otra cosa. Por lo tanto, la física cuántica afirma que sólo si reconocemos que algo existe, ese algo entra en la existencia.

La ley de atracción es la base para que una persona pueda crear su propia realidad. La mayor parte de las personas crean su realidad de forma inconsciente, mientras que un creador consciente se esfuerza en cambiar su realidad de forma creativa.

Prueba el efecto placebo

El efecto placebo no es una sugestión, no consiste en pensar que me voy a curar, es una actitud curativa, creer que te estás curando, ya que de esa forma se liberan analgésicos naturales y se alteran patrones neuronales negativos, disminuye la presión sanguínea y se activa el sistema inmunológico.

Medita

La definición de meditación es complicada, porque se trata de un concepto abstracto que puede tener connotaciones religiosas para algunas personas y para otras puede ser un método intelectual para tranquilizar nuestro interior y conseguir estados más creativos y emocionalmente positivos. Cada persona busca en la meditación un objetivo diferente:

  • Descanso mental
  • Apaciguar la mente para liberarla de las preocupaciones del día a día
  • Creatividad
  • Limpiar la mente para hacerla más creativa
  • Salud
  • Estimular el sistema inmune y los mecanismos de autocuración
  • Relajación
  • Liberar el estrés y la ansiedad y permanecer en un estado de tranquilidad

Niña meditando

 

Explora tu pasión y tu placer

En nuestra vida hemos aprendido a reemplazar lo que nos apasiona por otras tareas que sentimos como obligatorias, porque decidimos que no tenemos tiempo y dejamos de lado nuestras pasiones y placeres, privando así de alimento a nuestra alma.

Cada día debemos encontrar un momento para hacer algo que nos apasione y nos proporcione placer. Puedes empezar haciendo una lista de cinco cosas que te encanten, que te gusta mucho hacer y disfrutar: ir al cine, montar en bici, hacer fotos, escribir, leer… Dedicarle un momento cada día a algo que te proporciona placer es una satisfacción y es una cuestión de dar prioridad por un tiempo a enriquecer tu alma.

Explora tus emociones

Muchas veces reprimimos lo que sentimos, lo enterramos en lo más profundo de nosotros mismo, y no lo dejamos salir. Explora tu mente y sé consciente de las emociones que estás ocultando por miedo, por vergüenza o por cualquier otro motivo.

Una vez que las identifiques déjalas salir, si necesitas llorar, llora, si necesitas hablar con alguien, busca a una persona que sepa escucharte. Lo importante es que te liberes de esa emoción, de ese sentimiento que no te permite avanzar. Aprende a no callarte, a decir lo que piensas, a no reprimir lo que sientes. Se tú mismo, no te ocultes, abraza tu propia belleza interior y cuida tu alma.

Mueve tu cuerpo

La práctica de ejercicio físico de forma regular ha demostrado ser una forma muy efectiva de prevenir enfermedades y mantener una buena salud. Hacer deporte contribuye al bienestar general mejorando la autoestima, el optimismo, la agilidad mental… Todas las actividades físicas deben practicarse de forma progresiva en base a nuestras capacidades.

4 características que definen a las familias tóxicas

4 características que definen a las familias tóxicas

Las familias disfuncionales, comúnmente conocidas como familias tóxicas, son creadas a través de patrones de comportamiento dañinos que no respetan la individualidad de todos sus miembros.

Entre otras cuestiones, es común que en estas familias los hijos sean el blanco de agresiones psicológicas o físicas que perjudican el desarrollo y el crecimiento saludable de un clima afectivo y estable. Sea como sea, las familias tóxicas son tan diversas como actitudes destructivas existen.

No obstante, cuando se dan ciertas características dentro de un mismo sistema familiar es posible que estemos hablando de un ambiente de emocionalidad ambivalente, lo cual es identificable. Pero.., ¿cuáles son esas características? Veamos alguna de ellas…

 

crianza tóxica

1-La ausencia de la individualidad

Las familias tóxicas no son precisamente especialistas en respetar el espacio vital de sus miembros. Por ello, al final acaban convirtiendo dinámicas afectivas libres en dinámicas afectivas coercitivas.

Los componentes de esa familia acaban estando unidos por obligación, no por devoción. Donde decimos unidos se debe leer presentes. A secas. Una persona contaminada por contactos tóxicos que merman su individualidad acaba siendo víctima de la necesidad de aprobación.

 

Esto conlleva la asunción de responsabilidades disonantes y poco saludables. Los miembros toman actitudes extremas de sobreprotección o de agresión, lo cual incapacita para el desarrollo afectivo-social saludable.

madres toxicas

2.La sobreprotección o la desidia total

De nuevo hablamos de extremos. Como sabemos, ninguno es bueno. Entiéndase entonces que la sobreprotección es el polo opuesto de la autonomía y la libertad, por lo que genera gran dependencia y daño emocional.

Si rescatamos a nuestros seres queridos de todo mal, entonces les privamos de la oportunidad de crecer y de aprender a desarrollar sus propias estrategias resolutivas. Así se genera un sentimiento de inutilidad intenso y devastador.

Las personas sobreprotectoras obtienen grandes ganancias secundarias del exceso de cuidados, pues así hacen dependientes a los sobreprotegidos y mantienen controlada su vida en todos los aspectos. Esto es, en cierto modo, sinónimo de manipulación.

En otro punto opuesto está la desidia total hacia la crianza o el contacto emocional dentro de la familia. Esto es casi lo mismo que hablar de abandono, una de las grandes heridas de la infancia que persiste cuando somos adultos.

Cómo liberarte de las personas tóxicas

3.La regla de “no existe aquello de lo que no se habla”

Evadir el abordaje de un problema es una de las características más comunes y dañinas. Estas son la comunicación deteriorada en estado puro. En realidad la incomunicación verbal no implica la no comunicación, pues incluso el silencio comunica.

 
En estos casos lo que transmite el silencio es tensión y peligro, lo que convive con el mensaje discordante y autodestructivo de “no pasa nada”.

No hablar de los conflictos genera verdaderas bombas emocionales. Estas bombas se hacen más grandes con el tiempo, llegando a derrumbar todo castillo cuando un día, de pronto, explotan. Esto conlleva la destrucción de todo bienestar, aunque este sea puro espejismo.

¿Cuál es la vergüenza tóxica?

4.Falta de flexibilidad y límites difusos

La falta de flexibilidad en todos los aspectos impacta contra la ausencia de límites saludables. Si uno de los miembros cambia, el dramatismo de eleva a la máxima potencia. Claramente los componentes de la familia harán saltar todas las alarmas si alguien comienza a quererse y a cambiar su actitud.

Los roles están establecidos por medio de reglas no escritas, por lo que todo lo que haga peligrar el confort familiar, provocará actitudes extremas y dramáticas.

También podemos encontrarnos con una ausencia total y absoluta de límites, lo que produce la falta de regulación emocional de los miembros. De nuevo encontramos la tendencia al dramatismo, se produzca este de manera velada o no.

Estas cuatro características son pilares en los que se sustenta el engranaje de las familias tóxicas o, mejor dicho, de las familias disfuncionales. Tomar conciencia de ello puede ayudarnos a rescatar nuestra individualidad y la de las personas que nos rodean.

Las heridas más profundas no las hacen los cuchillos afilados

Las heridas más profundas no las hacen los cuchillos afilados

Las heridas más profundas no las hacen los cuchillos. Las hacen las palabras, las mentiras, las ausencias y las falsedades. Son heridas que no se ven en la piel, pero que duelen, que sangran, porque están hechas de lágrimas tristes, de esas que se derraman en privado y en callada amargura…

Quien ha sido herido navega durante un tiempo a la deriva. Más tarde, cuando el tiempo cose un poco esas fracturas, la persona se da cuenta de algo. Percibe que ha cambiado, aún se siente vulnerable, y a veces comete el peor error posible: crear una férrea barrera de autoprotección. En ella, clava la desconfianza, a instantes el filo de la rabia e incluso la alambrada del rencor. Mecanismos de defensa con los que evitar ser lastimados una vez más.

Ahora bien, nadie puede vivir eternamente a la defensiva. No podemos convertirnos en inquilinos de las bahías de nuestras soledades, en expatriados de la felicidad. Gestionar el sufrimiento es una labor descarnada y concienzuda, que como diría Jung, requiere reencontrarnos con nuestra propia sombra para recuperar la autoestima.

 

Propiciar de nuevo esa unión es algo que nadie podrá llevarlo a cabo por nosotros. Es un acto de delicada soledad que haremos casi a modo de iniciación. Solo quien logra enfrentarse al demonio de sus traumas con valentía y decisión consigue salir airoso de ese bosque de espinas envenenadas. Aunque eso sí, la persona que emerge de este escenario hostil ya no volverá a ser la misma.

Será más fuerte.

mujer con flores sanando heridas

 

El bálsamo de la mente herida

El bálsamo del alma herida es el equilibrio. Es poder dar el paso hacia la aceptación para liberar todo lo que pesa, todo lo que duele. Es cambiar esa piel frágil y herida por una más dura y más hermosa que arrope ese corazón cansado de pasar frío. Ahora bien, hay que tener en cuenta que existen muchas raíces subterráneas que siguen alimentando la raíz del dolor. Ramificaciones que lejos de drenar la herida, la alimentan.

Odiar nuestra vulnerabilidad es, por ejemplo, uno de esos nutrientes. Hay quien la niega, quien reacciona frente a esta aparente debilidad. Vivimos en una sociedad que nos prohíbe ser vulnerables.

Sin embargo, un bálsamo para la mente herida es aceptar sus partes más frágiles, sabiéndonos heridos pero merecedores de encontrar la tranquilidad, la felicidad. Lo importante es querernos lo suficiente para aceptar esas partes rotas sin rencores. Sin convertirnos en renegados del afecto propio y ajeno.

Otra raíz que alimenta nuestra mente herida es la carcoma del resentimiento. Lo creamos o no esta emoción tiende a “intoxicar” nuestro cerebro hasta el punto de cambiar nuestros esquemas de pensamiento. El rencor prolongado cambia nuestra visión de la vida y de las personas. Nadie puede hallar bálsamo alguno en el interior de esta jaula personal.

mujer con flores sanando heridas

Esas heridas profundas e invisibles habitarán para siempre en lo más hondo de nuestro ser. Sin embargo, tenemos dos opciones. La primera es ser cautivos del dolor eternamente. La segunda, es quitarnos la coraza para aceptar y sentir la propia vulnerabilidad. Solo así, llegará la fortaleza, el aprendizaje y ese paso liberador hacia el futuro.

Todos estamos un poco rotos, pero todos somos valientes

Todos arrastramos nuestras partes rotas. Nuestras piezas perdidas en esos rompecabezas que no llegaron a completarse. Una infancia traumática, una relación afectiva dolorosa, la pérdida de un ser querido… Día a día nos cruzamos los unos con los otros sin percibir esas heridas invisibles. Las batallas personales que cada uno ha librado perfilan lo que somos ahora. Hacerlo con valentía y dignidad, nos ennoblece. Nos hace ante nuestros ojos, criaturas mucho más hermosas.

 

Hemos de ser capaces de reencontrarnos. Los rincones quebrados de nuestro interior nos alejan por completo de ese esqueleto interno donde se sustentaba nuestra identidad. Nuestra valía, nuestro autoconcepto. Somos como almas difuminadas que no se reconocen al espejo o que se convencen a sí mismas de que ya no merecen amar o ser amadas de nuevo.

mujer con flores sanando heridas

Claves para sanar las heridas con valentía

En japonés existe una expresión, “Arigato zaishö”, que se traduce literalmente como “gracias ilusión”. Sin embargo, durante mucho tiempo se le ha dado otra connotación realmente interesante dentro del crecimiento personal. Nos demuestra la sutil capacidad que tiene el ser humano de transformar el sufrimiento, los rencores y las amarguras en aprendizaje.

  • Abramos los ojos desde el interior, para ilusionarnos de nuevo. Porque centrarnos en la tortura que generan esas heridas nos aleja por completo de la oportunidad de adquirir conocimiento y perspicacia.
  • Para lograrlo, hemos de ser capaces de evitar que nuestros pensamientos se conviertan en ese martillo que, una y otra vez, golpea el mismo clavo. Poco a poco el agujero será más grande.
  • Frenar los pensamientos recurrentes de angustia, rencor o culpa es sin duda el primer paso. Asimismo, es conveniente también focalizar toda nuestra atención en el mañana.
  • Cuando nos encontramos en esa habitación oscura donde solo nos acompaña la amargura y el rencor, las perspectivas de un futuro se apagan, no existen. Hemos de acostumbrarnos poco a poco a luz. A la claridad del día, a generar nuevas ilusiones, nuevos proyectos.

Tragarse las palabras indigesta el corazón

Mujer-triste-con-manta-rosa

Muchas veces por ser prudentes, por no dar a conocer lo que pensamos y sentimos, por evitar hacer sentir mal a alguien que apreciamos o sencillamente por pensar que no lograremos nada exteriorizando nuestro sentir, nos callamos palabras que nos van quemando por dentro. 

Si bien es cierto que muchas veces el silencio puede ser nuestra mejor arma y nuestra mejor defensa, también es cierto que debemos saber filtrar lo que callamos, ya que el no manifestarlas puede traer a nuestra vida más inconvenientes que soluciones.

Mujer-triste-rodeada-de-pompas-de-jabón (1)

No se hace una invitación a ir por la vida con la bandera de la sinceridad, la honestidad y la espontaneidad diciendo todo lo que pasa por nuestra mente, se trata solo de darle calma a nuestro corazón expresando aquello que no debe ser guardado.

Aquel amor que nunca se comunicó, ese perdón que sentimos innecesario o que estaba tácito, esas palabras de aliento que juramos no ayudarían, ese “no” ante lo que no nos agrada, ese sí a la vida, a experimentar, a saltar, a bailar y sobre todo ese “basta”, ese “hasta aquí”, ese “ha sido suficiente”, que no decimos por miedo, deben estar en nuestra lista de prioridades al momento de hacer nuestra revisión interna y seleccionar lo que nos conviene exteriorizar.

Nadie tiene la capacidad y menos la responsabilidad de conocer nuestro interior y saber qué sentimos, todo el mundo tiene una apreciación distinta y aunque supongamos que algo es innecesario decirlo, bien sea porque nuestro lenguaje corporal e inclusive nuestras acciones lo demuestras, muchas veces resulta obligatorio manifestarlo a través de nuestras palabras.

a63476fb9b74cb89cd3b2e1c8663b04a (2)

Hasta las palabras más amargas y más dolorosas pueden ser pronunciadas de manera tal de prevenir daños y muchas veces debemos sopesar la liberación de nuestro ser a través de las palabras versus aquello que deseamos proteger, así esto sea una simple imagen o una ilusión.

Todo lo que guardamos dentro que nos daña, debemos sacarlo, debemos dejarlo ir… Muchas veces ni siquiera será posible dirigir las palabras a la persona que debe recibirlas, sin embargo en estos puntuales casos debemos buscar la manera de drenar esas emociones que provoca el silencio, así sea aplicando algún ejercicio terapéutico que a nivel inconsciente nos haga sentirnos liberados.

Uno de los más sencillos es la visualización, imaginarnos cerca de esa persona a quien queremos dirigirnos y expresarles nuestro sentir, drenar todo lo que deseamos, y luego con un fraternal abrazo, perdonar o bien solicitar el perdón. Esta técnica es muy útil, inclusive para aplicarla con personas que no estén en este plano.

Niña-triste-con-peces

Lo cierto es que por la vía que seleccionemos, resultará siempre beneficioso no guardarnos las palabras, las emociones, sino drenarlas. No querer aparentar que somos más fuertes, inclusive delante de nosotros mismos, resulta de mucha utilidad para evitar males posteriores, donde podemos inclusive traer a nuestro cuerpo las manifestaciones producto de la carga almacenada, allí es cuando nos enfermamos, cuando comenzamos a ver la vida en la escala de grises, cuando nuestro ser nos llama la atención, para que sanemos a través de nuestra esencia, para que eso se manifieste en nuestro cuerpo.

Una palabra pronunciada a tiempo, con la responsabilidad que ella conlleve, evitará que nuestra vida se cargue de experiencias indeseadas y que podamos andar lo más ligeros posible de equipaje innecesario. Si vamos a guardarnos algo, que sean los recuerdos bonitos, los amores en nuestro corazón, todo lo que nos llene y alimente el espíritu.

 

Escuchar demasiadas quejas arruina tu cerebro

El estar expuesto a una negatividad constante perjudica el funcionamiento del cerebro. Aquí te mostramos como defenderte. ¿Odias cuando la gente se queja? Resulta que hay una buena razón para ello: escuchar demasiadas quejas es malo para tu cerebro en varias formas, de acuerdo con Trevor Blake, un emprendedor serial y autor de ‘Tres Simples Pasos: Un Mapa para el Éxito en los Negocios y en la Vida.’ (Three Simple Steps: A Map to Success in Business and Life).

En el libro, él describe cómo los neurocientíficos han aprendido a mesurar la actividad cerebral cuando se encuentra con varios estímulos, incluyendo una larga sesión de quejas.

“El cerebro trabaja más como un músculo de lo que pensábamos”, dice Blake. “Por lo que si estás clavado en un rincón por mucho tiempo escuchando a alguien siendo negativo, es probable que actúes de esa misma forma.”

Peor aún, estar expuesto a muchas quejas puede incluso hacerte tonto. La investigación muestra que el estar así por 30 minutos o más—incluso viendo tal material por la televisión—puede despegar las neuronas en el hipocampo cerebral. “Esa es la parte de tu cerebro que necesitas para resolver problemas”, aclara. “Básicamente, esto convierte a tu cerebro en papilla.”

Pero, si estás manejando una compañía, ¿no necesitas escuchar acerca de cualquier cosa que pueda haber ido mal?

“Hay una gran diferencia entre llevar tu atención a algo que está mal y a una queja”, dice Blake.

“Típicamente, las personas que se están quejando no quieren una solución; ellos sólo quieren que te unas a la indignidad de todo el asunto. Casi que puedes escuchar cerebros chocar cuando seis personas se juntan y empiezan a decir ‘¿No es eso terrible?’ Esto dañará a tu cerebro incluso si estás escuchando pasivamente. Y si tratas de cambiar el comportamiento de aquellas personas, tú pasarás a ser el blanco de las quejas.”

Entonces, ¿Cómo te defiendes a ti y a tu cerebro de toda la negatividad?

Blake recomienda las siguientes tácticas:

TOMA DISTANCIA
“Mi padre era un fumador empedernido” Blake confiesa. “Yo traté de cambiar su hábito, pero no es fácil hacerlo. Yo sabía que el humo emanado por el cigarro podía dañar sus pulmones también. Mi única salida era distanciarme. Deberías ver las quejas y reclamos de la misma forma”, explica. “El enfoque que siempre he tenido con ellas es pensar en ello igual como lo es el fumar pasivamente.” Tu cerebro te agradecerá si es que te alejas de los quejumbrosos, si es que puedes.

PÍDELE AL QUE SE QUEJA QUE ARREGLE EL PROBLEMA
A veces, tomar distancia no es una opción. Si no puedes alejarte fácilmente, una segunda estrategia es pedirle a la persona que arregle el problema. “Trata de hacer que la persona que se está quejando tome responsabilidad y busque una solución”, dice Blake. “Yo típicamente respondo a una queja con un: ¿qué harás al respecto?” Muchos quejumbrosos se van mal humorados en ese punto, pero puede que haya algunos que van a tratar de resolver el problema.

say something foto

ESCUDO ENCENDIDO!
Cuando estás atrapado escuchando una queja, puedes usar técnicas mentales para bloquearlas y así salvar tus neuronas. Blake favorece una usada por el fallecido golfista español Seve Ballesteros durante un partido contra Jack Nicklaus — un partido que el público quería a Ballesteros como perdedor. “Él estaba teniendo dificultades para manejar la hostilidad de la multitud”, dice Blake. “Por lo que imaginó una campana de vidrio, que nadie más podía ver, descendiendo del cielo para protegerlo.”

Los lanzadores de la Major League Baseball a veces se les puede ver diciendo “¡Escudo encendido!”mientras se dirigen a la loma. Él agrega que su propia defensa imaginaria es “más como una capa de invisibilidad de Harry Potter.”

Una estrategia relacionada es retirarte mentalmente a tu lugar favorito, algún lugar al que irías si tuvieras una varita mágica.

“Para mí, era una cinta de hermosa arena blanca como el azúcar que se extendía de forma de herradura desde una isla privada”, dice Blake. “Yo me llevaría a mi refugio privado mientras la gente estuviese despotricando. Yo podía sonreírles y asentir en todas las ocasiones, mientras que me iba por un paseo a mi playa privada.”

La primera vez que Blake vio la foto de la isla fue en una revista, y la imagen se quedó con él. Eventualmente, él tuvo una oportunidad para probarla enserio. “Resultó que la isla estaba en renta, y era la misma que había visto” él dice. “Entonces la arrendé por una semana. Y pude dar aquella caminata.”
Tomado de Accionpreferente.com