Las 10 corporaciones que dominan el mercado alimenticio mundial

¿Quién realmente controla a quién en el mundo de las multinacionales de los productos alimenticios? Los 10 gigantes de los alimentos más poderosos y de mayor notoriedad están detrás de su gestión.

Associated British Foods plc

Ingresos: 21.000 millones de dólares
Beneficios: 837 millones de dólares
Empleados: 113.000
Sede: Londres, Inglaterra

Fundada en 1935, esta multinacional es la segunda más importante del mundo en producción de azúcar, levaduras de cerveza e ingredientes para alimentos. En febrero de 2013  la empresa negó haber llevado a cabo prácticas de evasión fiscal “ilegal e inmoral” después de ser acusada por la organización benéfica internacional ActionAid de sacar sus beneficios fuera de Zambia para ahorrar en el pago de impuestos, informa el portal ruso Slon.ru.

El 54,5% de las acciones de Associated British Foods plc pertenece a Wittington Investment, una compañía inversora británica que a su vez pertenece a Garfield Weston Foundation, una concesión beneficiaria británica, con el 79,2% de sus acciones.

The Coca-Cola Company

Ingresos: 46.900 millones de dólares
Beneficios: 8.600 millones de dólares
Empleados: 130.600
Sede: Atlanta, Estados Unidos

Fundada en 1892, Coca-Cola se ha convertido en una de las marcas más caras del mundo y se encuentra en la lista más importante de índices bursátiles de Estados Unidos, el índice Standard & Poor 500. La suma de las ventas de la compañía en el año fiscal pasado fue de 47.000 millones de dólares, gracias a sus refrescos gaseosos sin alcohol.

Según datos de Yahoo! Finance, el 67% de sus acciones pertenecen a cerca de 1.300 organizaciones inversoras distintas, siendo el fondo Berkshire Hathaway Inc el mayor inversor de Coca-Cola con un 8,61% de sus acciones.

Grupo Danone SA

Ingresos: 29.300 millones de dólares
Beneficios: 2.000 millones de dólares
Empleados: 104.600
Sede: París, Francia

La multinacional francesa de los productos lácteos, fundada en 1919 en Barcelona, España, es uno de los mayores productores y vendedores del mundo de productos de alimentación infantil y agua embotellada.

El 80% de la compañía es capital flotante, mientras que un 5% es propiedad de la administración; el 57,7% de las acciones de Danone pertenecen a la rusa Yunimilk, mientras que un 18,3% pertenece a Wimm-Bill-Dann Foods, otra productora alimenticia rusa.

Danone se distingue por la aplicación de tecnologías limpias y ecológicas, volcando sus esfuerzos por contaminar lo menos posible el medioambiente.

General Mills Inc.

Ingresos: 17.900 millones de dólares
Beneficios: 1.800 millones de dólares
Empleados: 43.000
Sede: Golden Valley, Estados Unidos

Esta corporación estadounidense fundada en 1866 y dedicada al procesado de alimentos gestiona un gran número de famosas empresas de este mismo sector, como Gigante Verde, Häagen-Dazs, Pillsbury, Betty Crocker, Yoplait, Totinos, Cheerios y Trix, ente otras. La producción de General Mills (yogures, masas congeladas, pizzas, helados, verduras, harina y muchos más) se realiza en 15 países diferentes y vende en más de un centenar.

Una de las historias más notorias de esta multinacional sucedió en 2012, cuando General Mills contribuyó con 1.135 millones de dólares a la campaña de oposición contra la Proposición 37 de California, Estados Unidos, la cual obligaba a etiquetar apropiadamente todos los productos alimenticios que contienen ingredientes modificados genéticamente.

Actualmente el 70% de la compañía pertenece a más de mil inversores distintos, entre los que destacan firmas como State Street Corp., Vanguard Group y Barclays Global Investors UK holding Ltd.

Kellogg’s Company

Ingresos: 14.800 millones de dólares
Beneficios: 1.800 millones de dólares
Empleados: 30.200
Sede: Battle Creek, Estados Unidos

Fundada en 1906, esta multinacional alimentaria estadounidense es famosa por la elaboración de alimentación para el desayuno, como cereales y galletas. Su mayor accionista es el fondo benéfico W.K. Kellogg Foundation, que controla cerca de un 24% de las acciones de Kellogg’s. Además se encuentra en la lista del índice Standard & Poor 500.

Mars Incorporated

Ingresos: 33.000 millones de dólares
Beneficios: No disponible
Empleados: 75.000
Sede: McLean, Estados Unidos

Este fabricante de confitería y alimentos para mascotas, fundado en 1911, gestiona marcas como M&Ms, Milky Way, Snickers y Twix, además de Whiskas y Pedigree, entre otras. Mars es la única en este sector que es una propiedad privada dividida entre tres nietos de su fundador, Franklin Clarence Mars. El hermetismo de la compañía no permite conocer con exactitud el número de sus miembros y operaciones. Muchas organizaciones ecologistas tienen serias pretensiones sobre las actividades de Mars.

Mondelez International Inc.

Ingresos: 35.300 millones de dólares
Beneficios: 3.900 millones de dólares
Empleados: 107.000
Sede: Deerfield, Estados Unidos

En el año 2012 el gigante de los alimentos Kraft Foods se dividió en dos compañías individuales: Kraft Foods Group y Mondelez. La primera se quedó con la gestión de marcas alimentarias estadounidenses, mientras que a la segunda pertenecen marcas de ámbito mundial dedicadas a la confitería como Oreo, Barni, Trident, Halls, Milka, Toblerone, Alpen Gold, Jacobs y Carte Noire, entre otras muchas más. El 99,74% de la compañía es capital flotante, cuyas acciones pertenecen a varios de las más grandes instituciones inversoras, como BlackRock (5,86%), State Street (4,83%) y Vanguard Group (4,32%).

Nestlé SA

Ingresos: 103.500 millones de dólares
Beneficios: 11.200 millones de dólares
Empleados: 330.000
Sede: Vevey, Suiza

Fundada en 1866 por el alemán Henri Nestlé, es la mayor empresa alimenticia del mundo que ofrece productos de chocolate y lácteos, además de comida para animales y agua embotellada. Produce más de 2.000 productos diferentes desde 461 fábricas en 83 países. Nestlé tiene más de 250.000 accionistas, aunque la mayor parte pertenece al grupo Norges Bank Investment Management, con un 2,78%. Cerca del 40% de la empresa pertenece a diversos accionistas suizos.

PepsiCo Inc.

Ingresos: 66.400 millones de dólares
Beneficios: 6.700 millones de dólares
Empleados: 274.000
Sede: Purchase, Nueva York, Estados Unidos

Esta multinacional estadounidense productora de bebidas y aperitivos, fundada en 1890, es también uno de los mayores publicitantes del mundo. El 70% de las participaciones de la compañía se dividen entre muchos fondos institucionales, aunque la mayor parte corresponde a Vanguard Group, inversora estadounidense que maneja el 6% de Pepsi.

Unilever Group

Ingresos: 68.500 millones de dólares
Beneficios: 6.700 millones de dólares
Empleados: 174.300
Sedes: Londres, Inglaterra, y Rotterdam, Holanda

Aunque Unilever no se dedica plenamente a la producción y distribución de productos alimentarios, la tercera parte de sus ingresos provienen de esta industria. Administra marcas alimentarias como Lipton, Calvé, Rama, Crème Bonjour, entre muchas más. El 8,6% de las obligaciones pertenecen a la propia compañía, mientras que el resto está dividido entre diversos fondos de inversión entre los que destacan los dos mayores accionistas, Norges Bank Investment Management y Vanguard Group.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/economia/view/138126-companias-dominio-mercado-alimenticio-mundial?utm_source=browser&utm_medium=

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Los dueños del agua, El monopolio de NESTLÉ

Los dueños del agua es un documental de investigación de DW sobre el abuso de la multinacional NESTLÉ sobre los países en desarrollo, un monopolio que deja sin agua potable a miles de personas, un bien básico y público, y con el que NESTLÉ empobrece los recursos naturales causando daños irreversibles al medio ambiente. Al mismo tiempo, NESTLÉ se enfreta a querellas por fraude por embotellar agua del grifo y hacerla pasar por agua mineral.

La gripe porcina y aviar son fabricadas en laboratorios.

La gripe porcina y aviar son creadas en laboratorios y se liberan a la población para obtener beneficios económicos a través de la venta de las vacunas que los mismos laboratorios elaboran.

Lo explica en este video Leonard Horowitz, médico especialista en Salud Pública, en Bioterrorismo y emergencias por enfermedades, Diplomado en Harvard y miembro del equipo de investigadores de esta universidad, es autor de 15 libros, entre ellos el best seller Virus emergentes: SIDA y Ebola, ¿naturales, accidentales o intencionales? Este libro ha permitido la apertura de un investigación oficial en Estados Unidos. También ha escrito Las Mentiras que creemos, La Cía, Hollywood y el BioTerrorismo y Muerte en el Aire: Mundialización, Terrorismo y Guerra bacteriológica, donde Horowitz acusa al cartel petrolero y farmacéutico de preparar un nuevo genocidio programado.

Las sustancias que ponen en los alimentos para que comas mucho

Alimentos adictivos. Más allá de la sal, la grasa y los azúcares.

A todos nos ha ocurrido. Vamos caminando por la calle y, sin previo aviso, llega a nuestras fosas nasales un olor irresistible: un aroma a comida a la parrilla que, de inmediato, despierta nuestro apetito. Como explica el divulgador Michael Pollan en su libro Cocinar, una historia natural de la transformación (Debate), la cocción de los alimentos de alto contenido calórico hace que estos liberen una serie de sustancias que resultan irresistibles a la mayoría de animales. Nuestro instinto nos indica que allí donde se encuentra ese olor hay comida, y es especialmente apetitosa, pues nos va a aportar un buen montón de calorías. Es entonces cuando giramos el cuello y nos vemos babeando enfrente de una hamburguesería, un kebab o una pizzería.

“La comida ha sido manipulada de formas muy inteligentes para que sea adictiva y sea muy difícil dejar de comer”, explicaba Pollan en una entrevista con El Confidencial. La industria usa internamente términos como “adictividad” o blitz point [algo así como una “explosión de sabor”], snackability [cuán apetecible es algo para picotear]. Están trabajando de forma deliberada para crear comida que no podamos parar de comer. Y saben cómo hacerlo, básicamente mezclando sal, azúcar y grasa”

El procesamiento de los alimentos está pensado para ofrecernos una sensación de bienestar, al activar mecanismos cerebrales que nos hacen dependientes

Esta santísima trinidad de la comida adictiva, mezclada en las correctas proporciones, hace a los alimentos irresistibles. Como explica el premio Pulitzer Michael Moss en su libro Salt Sugar Fat: How the Food Giants Hooked Us (Virgin Digital), el procesamiento de los alimentos está pensado para ofrecernos “una sensación de bienestar, al activar mecanismos cerebrales que nos hacen dependientes”.

Pero la industria alimentaria no sólo utiliza azúcar, grasa y sal. Con el tiempo sus productos se han ido sofisticando, y hay una serie de sustancias, ampliamente extendidas, que despiertan nuestros más profundos instintos y nos invitan a comer más y más. Estas son las cinco más peligrosas, no sólo porque nos lleven a ingerir más calorías de las que deberíamos, sino porque son, en su mayoría, muy poco saludables.

1. Nitrito de sodio

El bacón es uno de los alimentos cuyo olor, cuando pasa por la sartén, resulta más atrayente. Y esto es culpa del nitrito de sodio (E 250), una sal que se utiliza como conservante de la carne y fijador de sus colores, en ahumados, adobados, fiambres y embutidos. Su uso está justificado porque impide el crecimiento de las bacterias esporógenas, responsables del botulismo, pero la cantidad que se puede añadir a las carnes está regulada, ya que genera nitrosaminas, un compuesto químico cancerígeno.
Cuando ves ingredientes como la proteína vegetal texturizada o el glutamato monosódico, son todo químicos que saben a umami
El nitrito se usa en combinación con otras sales, como el potasio y el nitrato de sodio, que constituyen las llamadas “sales de curado”, presentes en todo tipo de embutidos y carnes procesadas. Su olor despierta el hambre y su sabor nos resulta altamente atractivo, ya que resalta el umami, el quinto sabor, que está presente en muchas otras joyas de la industria alimentaria.
“Cuando ves ingredientes como la proteína vegetal texturizada o el glutamato monosódico, son todo químicos que saben a umami”, explicaba Pollan. “Los humanos estamos programados por la evolución para que nos guste, probablemente porque es el sabor de la carne. El bacón es el mejor ejemplo, tiene todos los compuestos químicos que configuran el umami”.

2. Diacetilo

El diacetilo es un producto químico natural que surge en la fermentación pero se añade artificialmente a algunos alimentos para crear un sabor parecido al de la mantequilla. Está presente en la mayoría de margarinas, algunos aceites y en las palomitas de microondas y otros snacks, a los que da su particular e irresistible olor.
Aunque el compuesto sigue siendo legal, ha sido objeto de una gran controversia. Los aromas que desprende la sustancia pueden provocar el conocido como “pulmón de palomita” o bronquiolitis obliterante, una enfermedad que han sufrido los trabajadores de fábricas de palomitas debido a la inhalación de la sustancia. Hace dos años, el estadounidense Wayne Watson logró ganar un juicio contra una marca de palomitas por provocarle la enfermedad y se embolsó 7 millones de dólares. Había estado comiendo dos bolsas diarias durante 10 años.

3. Cafeína

La cafeína es la sustancia estimulante más consumida en el mundo y, aunque su ingesta moderada parece tener más beneficios que riesgos, como la mayoría de drogas, puede resultar adictiva. La constante exposición a la cafeína (presente, principalmente, en los refrescos y el café), hace que nuestro cerebro disminuya la secreción de su propia sustancia estimulante, la norepinefrina, lo que hace que tengamos que buscar este estímulo en fuentes externas, a saber, otro refresco o café.

4. Acrilamida

La reacción de Maillard (o glicación) es un proceso químico complejo que tiene lugar cuando calentamos los alimentos a muy altas temperaturas. El proceso libera una serie de moléculas que aportan sabor y aroma a los alimentos y que resultan tremendamente adictivas, entre ellas destaca la acrilamida, la sustancia responsable del color marrón propio de la costra de la carne, la corteza del pan o el apetecible color de las patatas fritas. Una sustancia irresistible y, probablemente, cancerígena en humanos, según la Organización Mundial de la Salud.
La acrilamida se forma a temperaturas superiores a 120 °C y, aunque puede aparecer cuando cocinamos en casa (sobre todo si freímos o hacemos una barbacoa), es mucho más común en los productos procesados: está presente en la mayoría de snacks, el pan tostado, las galletas y muchos otros productos de bollería. La OMS considera que una baja concentración de acrilamida conlleva un bajo riesgo, pero existe si se consume con frecuencia.

“Inocularemos Enfermedades entre los Gentiles” escribieron los sionistas

Leemos en el libro Revolu-sión, pág. 68, Acta 10 : “inocularemos enfermedades entre los gentiles……”, es necesario insistir en esto, por que la conciencia de la gente está dormida, no solo droga le echan a los refrescos y a sus alimentos venenosos, sino cantidad de sustancias nocivas, para el cuerpo, la mente, el alma y el espíritu, que prácticamente mantienen a la gente semienferma, les acortan la vida, y como ya hemos dichos, una persona semienferma no tiene energías, ni ganas de rebelarse, de crear ideas originales y son esclavos dóciles.

A los judíos les prohíben comer comida venenosa o nociva como la que venden sus trasnacionales de la comida basura, saturadas de sangre, carnes y grasas de cochinos, ratas, lombrices, y todo tipo de cadáver de animales, droga y otros tóxicos y refrescos, cerveza (que también inoculan de enfermedades en la mayoría de las cerveceras, que están en poder de los judíos o sea en poder de trasnacionales con mayoría accionaria judía.) La mayoría de las bebidas alcohólicas, ciertas marcas de whisky, rones ,brandis, que también controlan los judíos, tienen también éstos venenos, y la finalidad de todo esto es que los judíos sean los únicos saludables, sobre la esfera.

Por eso el sionismo, conspira y persigue a todas las sectas, religiones y organizaciones de gentiles o cristianos que traten de mantenerse al margen de ésta inoculación de enfermedades, planificada a nivel mundial por el sionismo judío.

Vemos en el mundo la rara distribución de enfermedades como el sida, por ej.

en Africa, la población ha sido y está siendo prácticamente diezmada, por ésta enfermedad, el porcentaje de enfermos de sida es 10 veces o más, mayor que en los EU y ¿porqué es esto? En Brasil el porcentaje de sidosos es varias veces mayor que en los EU?, esto no es lógico y da la certeza de que los judíos sionistas con sus laboratorios, producen ésta y otras enfermedades y las inoculan o siembran en continentes enteros, como Africa y en algunos países a los que les interesa despoblar, por motivos secretos y órdenes y planes de las logias secretas sionistas.

Pasando ahora a otro tema, pero que es continuación de algo que hablábamos en páginas anteriores y tiene que ver con la salud de la gente en el mundo, los judíos sionistas, o sea la mafia maligna que domina el mundo y que conforma en secreto un gobierno judío mundial, está hace muchos años poniendo en práctica lo que dicen los Protocolos de los sabios (monstruos) de Sión, donde dicen: “ inocularemos enfermedades entre los gentiles, para que se mantengan semi enfermos, vivan poco, mueran jóvenes”, el plan de ellos es que la raza llegue a los 50 años, llena de dolencias y muera a esa edad o un poco más, no le interesa tener muchos viejos fuertes, saludables, sabios en experiencia, tampoco una masa de jubilados o pensionados, que sean una carga económica para los gobiernos y tampoco que la población mundial se multiplique.- Ahora hay un nuevo plan siniestro del “gobierno mundial secreto”, formado como sabemos por el sionismo judío, su aliada la iglesia católica y sus mafias armadas, el opus dei, los jesuitas, los erbinos, y las élites de poder económico y político en todos los países del mundo, sus esclavos.- Este perverso plan es reducir la población mundial a la mitad.- Las evidencias del calentamiento global y los cambios climáticos que se están produciendo como consecuencia de éste calentamiento de la esfera, están mermando las cosechas a nivel mundial, los precios de los alimentos están aumentando en todo el mundo a consecuencia de éstos hechos.- Por todas partes grandes inundaciones, sequías prolongadas, huracanes, lluvias a destiempo con precipitaciones fuera de lo normal, hace que se haya alterado la normal producción de las cosechas de granos , cereales, hortalizas, etc. mermando su producción.- Además el plan del “imperio gringo norteamericano” de destinar enormes extensiones de tierras, a nivel mundial para producir etanol, en base a cosechas cañas de azúcar, remolacha, maíz y otros cereales, para mover un porcentaje de los automóviles que circulan en los EU de Norteamérica con etanol, han disparado los precios de los granos, como maíz, arroz y otros, del azúcar, etc.- Ya hay protestas violentas en muchos países del tercer mundo, como nos llaman, por ésta carestía de los alimentos y esto a llevado a éste gobierno mafioso secreto que domina el mundo, a acelerar el plan de exterminio del cincuenta por ciento de la humanidad.- ¿Como piensan llevar a cabo éste exterminio?, pues acentuando lo que ya han implementado en los planes que han llevado a cabo hasta la fecha, para reducir la población mundial y acortar la vida de las gentes, y crear nuevas enfermedades en sus laboratorios, crear nuevos venenos más poderosos para ponerle a los “refrescos”, a las bebidas envasadas de todo tipo, a la comida “rápida “ o chatarra que expenden en sus comederos de muerte, que son los grandes trasnacionales de “comidas rápidas”, a los fármacos de todo tipo que fabrican en sus laboratorios de muerte, y creando guerras en muchos países para exterminar las poblaciones, etc.- Entonces han puesto en práctica infinidad de técnicas perversas y satánicas en la producción de alimentos, para lograr ese objetivo.

Enumeraremos varias prácticas en la producción de alimentos, que ellos han introducido hace muchos años y que se mantienen hoy día por ej.: en la producción de leche y queso, ellos han introducido la práctica de agregar formol y otros venenos a la leche, con la finalidad de que ésta, se mantenga en su envase de cartón o de plástico muchos días, sin cortarse o echarse a perder y hoy día, las distintas marcas de leche pasteurizada compiten entre si, a la que se mantiene mas tiempo sin dañarse.

Algunas trasnacionales, como la Parmalat por ej. han inventado venenos que mantienen a la leche estable, sin cortarse ni dañarse días enteros, dentro del envase de cartón y fuera de la nevera, y en el envase dice “larga duración”.

Esto lo logran echándole químicos como estabilizadores para que no se corte o descomponga, conservadores químicos y venenos potentes como el formol o derivados que matan cuanta bacteria se meta en la leche.

Pero estos venenos y demás químicos son enemigos de la vida, claro matan las bacterias, pero también al ingerir la leche matan células del hígado, páncreas, intestinos y envenenan la sangre y promueven enfermedades como cáncer, diabetes, etc.

El sionismo judío, dueño de la mayoría de las trasnacionales productoras de alimentos industrializados han puesto en vigencia éstas prácticas nefastas, para la salud de la humanidad, pero muy buenas para sus satánicos negocios y para poner en práctica los protocolos, sembrando enfermedades entre los gentiles.

Al agua mineral, envasada por la coca cola o filiales también le ponen formol y otros venenos, para que se mantenga años en el envase, sin criar bacterias, que cría cualquier agua estancada, hagan la prueba y pongan en un envase agua de la llave y destápenla después de uno o dos meses y se verá que el agua tiene bacterias que se han reproducido en el agua estancada, como es normal, en cambio el agua mineral industrializada, de éstas grandes trasnacionales se mantiene años en el envase, sin alterarse en lo mas mínimo, por el formol o los venenos similares que les ponen, que hace que cualquier bacteria que haya en esa agua se muera.

Las trasnacionales del azúcar, desde el principio del siglo pusieron la costumbre de volver blanca el azúcar, primero surgió como una costumbre racista, el azúcar blanca para los blancos y el azúcar negra para los negros.

Pero poco a poco se fue haciendo costumbre mundial consumir azúcar blanca.

Pero por si no lo sabían, para blanquearla usan el sulfuro, que se transforma en ácido sulfúrico, éste queda impregnando el azúcar y aunque ésta se lava, siempre queda en ella importantes residuos de ácido sulfúrico, el cual es muy nocivo para las células del hígado y especialmente las del páncreas, aparte de esto en muchos llamados “refrescos”, en vez de ponerle azúcar , le ponen unos químicos sintéticos como por ej. el aspartame, que es un endulcorante sintético que endulza, decenas de veces más que el azucar y es mucho más económico, pero está prohibido su uso porque es un cancerígeno comprobado.

Por eso es que hay tantos diabéticos, enfermos de las vías digestivas, del páncreas y del hígado y cancerosos.

¿Por que la ciencia médica sabe esto y se calla?, salvo algunas voces aisladas, que protestan de vez en cuando y reciben poca o ninguna aceptación de los medios de comunicación, hay un silencio cómplice al respecto y la conclusión que uno saca es que la salud de la raza, como tal, importa poco al gran capital y al gobierno secreto mundial sionista judío, incluso a los colegios médicos de los distintos países le interesa más tener las clínicas llenas de gente , que la salud de la raza.

Extraído de: “La Guerra Final Año 2012″ – por Emiliano Zapata

Fuente: http://www.taotv.org/2013/10/31/inocularemos-enfermedades-entre-los-gentiles/

Flúor… ¿Nos están envenenando?


Di una mentira lo suficientemente fuerte y por el tiempo suficiente, y la gente la va a creer.”

– Adolf Hitler –

“La fluoración es el mayor caso de fraude científico de este siglo”.

– Robert Carlton, Ph.D, ex científico de la EPA, 1992

La historia de forzar el fluoruro en los seres humanos a través de la fluoración del agua potable está forjada con mentiras, codicia y engaño. Los gobiernos que añaden fluoruro al suministro de agua potable insisten en que es seguro, beneficioso y necesario, sin embargo, la evidencia científica muestra que el flúor no es seguro para la ingesta y las áreas en que han fluorado su suministro de agua potable tienen índices más altos de caries, cáncer,fluorosis dental, osteoporosis y otros problemas de salud…


Debido a la presión de la industria del aluminio y la minería del fosfato, las compañías farmacéuticas y fabricantes de armas, el flúor sigue siendo añadido a los suministros de agua en toda América del Norte (y diversos países, como Chile) y debido a las recientes acciones legales contra las compañías de agua que agregan flúor al agua potable, se ha establecido un precedente que hará imposible presentar demandas contra los proveedores del agua que fluoran.

Hay una creciente resistencia contra la adición del tóxico flúor a nuestro suministro de agua, pero, lamentablemente, debido a que el fluoruro se ha convertido en “el elemento vital de la economía industrial moderna” (Bryson, 2004), existe demasiado dinero en juego para los que apoyan la fluoración del agua. Las mentiras de los beneficios de la fluoración del agua continuarán alimentando al público, no para fomentar los beneficios de salud a un gran número de personas, sino que para beneficio del complejo militar-industrial.

A través de una maliciosa re-educación publica, el fluoruro, una vez un producto de desecho, se convirtió en el ingrediente activo de plaguicidas fluorados, fungicidas, raticidas, anestésicos, tranquilizantes, medicamentos fluorados, y un número de productos industriales y domésticos, geles fluorados dentales, enjuagues y pastas dentales.

El fluoruro forma una gran parte de un ingreso multimillonario industrial y farmacéutico, que cualquier retirada de apoyo de pro-fluoridacionistas es financieramente imposible, jurídicamente impensable y potencialmente devastador para su carrera y reputación.

El Fluoruro, un componente de los residuos en los procesos de fabricación de explosivos, fertilizantes y otras «necesidades», era caro para desechar de manera adecuada y hasta que se encontró un «uso» en el suministro de agua de Estados Unidos, la sustancia sólo fue considerada un residuo peligroso tóxico.

“usted puede conseguir prácticamente que cualquier idea aceptada si los médicos están a favor. El público está dispuesto a aceptar, porque un médico es una autoridad para la mayoría de las personas, independientemente de lo mucho que sepa o no sepa” (Bryson, 2004).

Los médicos que apoyaron la fluoración no sabían que la investigación desacreditó la seguridad del fluoruro, fue suprimida o no llevada a cabo en primer lugar. El fluoruro se convirtió en sinónimo de progreso científico y desde que fue presentado al público como una sustancia que mejora la salud, agregada al medio ambiente por el bien de los niños, quienes se oponían al fluoruro fueron desechados como excéntricos, charlatanes y lunáticos. El fluoruro se convirtió en impermeable a la crítica debido a la implacable ofensiva de las relaciones públicas, y también debido a su toxicidad general. A diferencia de los productos químicos que tienen un efecto de firma, el flúor, un veneno sistémico, produce una gama de problemas de salud, por lo que sus efectos son más difíciles de diagnosticar.

Esto es lo que causa el agua fluorada y la pasta de dientes con fluor: Fluorosis…¿Usted también CREYÓ que era beneficoso para su salud?

Los recientemente desclasificados documentos militares de EEUU, como los del Proyecto Manhattan, muestran cómo El fluoruro es la sustancia química clave en la producción de labomba atómica y millones de toneladas de él fueron requeridos para la fabricación de uranio enriquecido y plutonio. Intoxicación por fluoruro, envenenamiento no con radiación, emergió como el principal riesgo químico para la salud de los trabajadores y las comunidades cercanas. Científicos de la bomba-A recibieron la orden de proporcionar pruebas útiles para la defensa en litigios, de manera que comenzaron en secreto pruebas de fluoruro en pacientes de hospitales desprevenidos y en niños con retraso mental … “La Revista de la Asociación Dental Americana de agosto de 1948, muestra que la evidencia de los efectos adversos del fluoruro fue censurada por la Comisión de Energía Atómica EEUU, por razones de “seguridad nacional” (Griffiths, 1998). El único informe liberado declaraba que el flúor era seguro para los seres humanos en pequeñas dosis.

Durante la Guerra Fría, el Dr. Harold C. Hodge, que había sido el toxicólogo del Proyecto Manhattan del Ejército de los EEUU, fue el líder científico promotor de la fluoración del agua. Mientras el Dr. Hodge estaba re-asegurando al Congreso acerca de la seguridad de la fluoración del agua, él estaba secretamente conduciendo uno de los primeros experimentos de fluoración del agua pública de la nación en Newburgh, Nueva York, estudiando secretamente muestras biológicas de los ciudadanos de Newburgh, en su laboratorio en la Universidad de Rochester, EEUU.

Dado que no existen restricciones legales en contra de la supresión de datos científicos, la única conclusión publicada resultante de estos experimentos fue que el flúor era seguro en dosis bajas, un veredicto profundamente útil para el Ejército de los EEUU que temían demandas por lesiones por fluoruro de parte de los trabajadores en las plantas de energía nuclear y fábricas de municiones.

La contaminación de fluoruro fue una de las mayores preocupaciones legales que enfrentaron los principales sectores industriales de EEUU durante la guerra fría. Un grupo secreto de abogados corporativos, conocido como el Comité de Abogados del flúor, cuyos miembros incluyen a Aceros de EEUU, ALCOA, Aluminio Kaiser, y Metales Reynolds, encargargó una investigación al Laboratorio de Kettering en la Universidad de Cincinnati para “proporcionar municiones” (Bryson, 2004) para aquellas empresas que estaban luchando contra una ola de reclamos ciudadanos por lesiones por fluoruro.

El Comité de Abogados del Flúor y sus embajadores médicos estaban en contacto frecuente y personal con los altos funcionarios del Instituto Federal Nacional de Investigación Dental, y han sido implicados en el estudio de “enterramiento” del estudio de 40 años de Kettering, el que demostró que el fluoruro envenenó los pulmones y ganglios linfáticos en animales de laboratorio.

Los intereses privados, trataron de destruir carreras y censurar la información, garantizando que los estudios científicos que generaban dudas sobre la seguridad de fluoruro no tenían fondos, y si lo hacían, nunca se publicaban.

Durante la década de los años ´90, la investigación realizada por la toxicóloga Dra. Phillis Mullenix de Harvard demostró que el flúor en el agua puede llevar a un menor coeficiente intelectual, y los síntomas producidos en ratas se parecían fuertemente al déficit de atención e hiperactividad (SDAH). Sólo días antes que su investigación fuera aceptada para publicación, Mullenix fue despedida como Jefa de Toxicología del Centro Dental Forsyth de Boston. Luego, su solicitud de una beca para continuar su investigación del sistema nervioso central y flúor fue rechazada por el Instituto Nacional de Salud de EEUU (NIH), cuando un panel de NIH le dijo que “el flúor no tiene efectos sobre el sistema nervioso central” (Griffiths, 1998).

A pesar de la creciente evidencia de que es perjudicial para la salud pública, las agencias estatales de salud púbica y federal de los EEUU y grandes organizaciones médicas y dentales, tales como la Asociación Dental Americana (ADA), continúan promoviendo el fluoruro. La fluoración del agua continúa, a pesar de los propios científicos de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), cuya unión, Capítulo 280 de la Unión Nacional de Empleados del Tesoro, ha adoptado una posición firme en contra de ella.

El Dr. William Hirzy, vicepresidente del capítulo 280, declaró que “el fluoruro (que se añade al agua municipal) es un producto de desechos peligrosos para los que existen pruebas sustanciales de sus efectos adversos para la salud y, contrariamente a la percepción del público, prácticamente no hay pruebas de significativos beneficios” (Mullenix 1998).

Aunque el fluoruro es hasta 50 veces más tóxico que el dióxido de azufre, aún no está regulado como un contaminante del aire por la Ley Norteamericana del Aire Limpio. Desde que miles de toneladas de residuos industriales de fluoruro se vierte en suministros de agua potable en toda América del Norte, supuestamente para fomentar la brillante sonrisa de nuestros niños, la gran industria en los EEUU tiene la ventaja de emitir tantos residuos de fluoruro en el medio ambiente como quieran, con absolutamente ningún requerimiento de medir las emisiones y sin manera de hacerlos responsables por la intoxicación de personas, animales y vegetación.

En agosto de 2003, la EPA solicitó que el Consejo de Investigación Nacional, el brazo de investigación de la Academia Nacional de Ciencias (NAS), volviera a evaluar las normas de seguridad en el agua fluorada mediante la revisión de la literatura científica reciente, debido a que en la última revisión en 1993 había grandes lagunas en la investigación. “Ni la FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos) de EEUU, ni el Instituto Nacional de Investigación Dental (NIDR), ni la Academia Americana de Odontología Pediátrica, tienen ninguna prueba sobre la seguridad o la eficacia del flúor” (Sterling, 1993). La Academia Internacional de Medicina Oral y Toxicología, ha clasificado el fluoruro como un medicamento dental no autorizado debido a su alta toxicidad, y el programa toxicológico deñ Instituto Nacional del Cáncer de EEUU ha encontrado ser al flúor un “carcinógeno equívoco” (Maurer, 1990).

Actualmente, el gobierno de los EEUU continúa introduciendo más programas de fluoración en todo el país, incluida la Ley de Aguas aprobada en noviembre de 2003, que ha hecho imposible que las compañías de agua ser sometidas a audiencias civiles o penales, como resultado de la adición de fluoruro a los suministros públicos de agua.

En una sociedad donde los productos conteniendo asbesto, plomo, berilio y muchos otros carcinógenos han sido retirados del mercado, es sorprendente que el fluoruro sea aceptado tan a fondo y ciegamente. Parece absurdo que estemos dispuestos a pagar a la industria química para que desechen sus residuos tóxicos y que los agreguen a nuestro suministro de agua.

El ocultamiento de los peligros de la contaminación por flúor al público es un trabajo de estafa estilo capitalista de proporciones épicas, que se ha producido debido a que un poderoso grupo de presión (lobby) desea manipular a la opinión pública con el fin de proteger sus propios intereses financieros. “Aquellos que manipulan este mecanismo oculto de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder gobernante de nuestro país … nuestras mentes son moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran medida por hombres de los que nunca hemos oído hablar” (Bernays, 1991 ).

Flúor… ¿Nos están envenenando?


Di una mentira lo suficientemente fuerte y por el tiempo suficiente, y la gente la va a creer.”

– Adolf Hitler –

“La fluoración es el mayor caso de fraude científico de este siglo”.

– Robert Carlton, Ph.D, ex científico de la EPA, 1992

La historia de forzar el fluoruro en los seres humanos a través de la fluoración del agua potable está forjada con mentiras, codicia y engaño. Los gobiernos que añaden fluoruro al suministro de agua potable insisten en que es seguro, beneficioso y necesario, sin embargo, la evidencia científica muestra que el flúor no es seguro para la ingesta y las áreas en que han fluorado su suministro de agua potable tienen índices más altos de caries, cáncer,fluorosis dental, osteoporosis y otros problemas de salud…


Debido a la presión de la industria del aluminio y la minería del fosfato, las compañías farmacéuticas y fabricantes de armas, el flúor sigue siendo añadido a los suministros de agua en toda América del Norte (y diversos países, como Chile) y debido a las recientes acciones legales contra las compañías de agua que agregan flúor al agua potable, se ha establecido un precedente que hará imposible presentar demandas contra los proveedores del agua que fluoran.

Hay una creciente resistencia contra la adición del tóxico flúor a nuestro suministro de agua, pero, lamentablemente, debido a que el fluoruro se ha convertido en “el elemento vital de la economía industrial moderna” (Bryson, 2004), existe demasiado dinero en juego para los que apoyan la fluoración del agua. Las mentiras de los beneficios de la fluoración del agua continuarán alimentando al público, no para fomentar los beneficios de salud a un gran número de personas, sino que para beneficio del complejo militar-industrial.

A través de una maliciosa re-educación publica, el fluoruro, una vez un producto de desecho, se convirtió en el ingrediente activo de plaguicidas fluorados, fungicidas, raticidas, anestésicos, tranquilizantes, medicamentos fluorados, y un número de productos industriales y domésticos, geles fluorados dentales, enjuagues y pastas dentales.

El fluoruro forma una gran parte de un ingreso multimillonario industrial y farmacéutico, que cualquier retirada de apoyo de pro-fluoridacionistas es financieramente imposible, jurídicamente impensable y potencialmente devastador para su carrera y reputación.

El Fluoruro, un componente de los residuos en los procesos de fabricación de explosivos, fertilizantes y otras «necesidades», era caro para desechar de manera adecuada y hasta que se encontró un «uso» en el suministro de agua de Estados Unidos, la sustancia sólo fue considerada un residuo peligroso tóxico.

“usted puede conseguir prácticamente que cualquier idea aceptada si los médicos están a favor. El público está dispuesto a aceptar, porque un médico es una autoridad para la mayoría de las personas, independientemente de lo mucho que sepa o no sepa” (Bryson, 2004).

Los médicos que apoyaron la fluoración no sabían que la investigación desacreditó la seguridad del fluoruro, fue suprimida o no llevada a cabo en primer lugar. El fluoruro se convirtió en sinónimo de progreso científico y desde que fue presentado al público como una sustancia que mejora la salud, agregada al medio ambiente por el bien de los niños, quienes se oponían al fluoruro fueron desechados como excéntricos, charlatanes y lunáticos. El fluoruro se convirtió en impermeable a la crítica debido a la implacable ofensiva de las relaciones públicas, y también debido a su toxicidad general. A diferencia de los productos químicos que tienen un efecto de firma, el flúor, un veneno sistémico, produce una gama de problemas de salud, por lo que sus efectos son más difíciles de diagnosticar.

Esto es lo que causa el agua fluorada y la pasta de dientes con fluor: Fluorosis…¿Usted también CREYÓ que era beneficoso para su salud?

Los recientemente desclasificados documentos militares de EEUU, como los del Proyecto Manhattan, muestran cómo El fluoruro es la sustancia química clave en la producción de labomba atómica y millones de toneladas de él fueron requeridos para la fabricación de uranio enriquecido y plutonio. Intoxicación por fluoruro, envenenamiento no con radiación, emergió como el principal riesgo químico para la salud de los trabajadores y las comunidades cercanas. Científicos de la bomba-A recibieron la orden de proporcionar pruebas útiles para la defensa en litigios, de manera que comenzaron en secreto pruebas de fluoruro en pacientes de hospitales desprevenidos y en niños con retraso mental … “La Revista de la Asociación Dental Americana de agosto de 1948, muestra que la evidencia de los efectos adversos del fluoruro fue censurada por la Comisión de Energía Atómica EEUU, por razones de “seguridad nacional” (Griffiths, 1998). El único informe liberado declaraba que el flúor era seguro para los seres humanos en pequeñas dosis.

Durante la Guerra Fría, el Dr. Harold C. Hodge, que había sido el toxicólogo del Proyecto Manhattan del Ejército de los EEUU, fue el líder científico promotor de la fluoración del agua. Mientras el Dr. Hodge estaba re-asegurando al Congreso acerca de la seguridad de la fluoración del agua, él estaba secretamente conduciendo uno de los primeros experimentos de fluoración del agua pública de la nación en Newburgh, Nueva York, estudiando secretamente muestras biológicas de los ciudadanos de Newburgh, en su laboratorio en la Universidad de Rochester, EEUU.

Dado que no existen restricciones legales en contra de la supresión de datos científicos, la única conclusión publicada resultante de estos experimentos fue que el flúor era seguro en dosis bajas, un veredicto profundamente útil para el Ejército de los EEUU que temían demandas por lesiones por fluoruro de parte de los trabajadores en las plantas de energía nuclear y fábricas de municiones.

La contaminación de fluoruro fue una de las mayores preocupaciones legales que enfrentaron los principales sectores industriales de EEUU durante la guerra fría. Un grupo secreto de abogados corporativos, conocido como el Comité de Abogados del flúor, cuyos miembros incluyen a Aceros de EEUU, ALCOA, Aluminio Kaiser, y Metales Reynolds, encargargó una investigación al Laboratorio de Kettering en la Universidad de Cincinnati para “proporcionar municiones” (Bryson, 2004) para aquellas empresas que estaban luchando contra una ola de reclamos ciudadanos por lesiones por fluoruro.

El Comité de Abogados del Flúor y sus embajadores médicos estaban en contacto frecuente y personal con los altos funcionarios del Instituto Federal Nacional de Investigación Dental, y han sido implicados en el estudio de “enterramiento” del estudio de 40 años de Kettering, el que demostró que el fluoruro envenenó los pulmones y ganglios linfáticos en animales de laboratorio.

Los intereses privados, trataron de destruir carreras y censurar la información, garantizando que los estudios científicos que generaban dudas sobre la seguridad de fluoruro no tenían fondos, y si lo hacían, nunca se publicaban.

Durante la década de los años ´90, la investigación realizada por la toxicóloga Dra. Phillis Mullenix de Harvard demostró que el flúor en el agua puede llevar a un menor coeficiente intelectual, y los síntomas producidos en ratas se parecían fuertemente al déficit de atención e hiperactividad (SDAH). Sólo días antes que su investigación fuera aceptada para publicación, Mullenix fue despedida como Jefa de Toxicología del Centro Dental Forsyth de Boston. Luego, su solicitud de una beca para continuar su investigación del sistema nervioso central y flúor fue rechazada por el Instituto Nacional de Salud de EEUU (NIH), cuando un panel de NIH le dijo que “el flúor no tiene efectos sobre el sistema nervioso central” (Griffiths, 1998).

A pesar de la creciente evidencia de que es perjudicial para la salud pública, las agencias estatales de salud púbica y federal de los EEUU y grandes organizaciones médicas y dentales, tales como la Asociación Dental Americana (ADA), continúan promoviendo el fluoruro. La fluoración del agua continúa, a pesar de los propios científicos de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), cuya unión, Capítulo 280 de la Unión Nacional de Empleados del Tesoro, ha adoptado una posición firme en contra de ella.

El Dr. William Hirzy, vicepresidente del capítulo 280, declaró que “el fluoruro (que se añade al agua municipal) es un producto de desechos peligrosos para los que existen pruebas sustanciales de sus efectos adversos para la salud y, contrariamente a la percepción del público, prácticamente no hay pruebas de significativos beneficios” (Mullenix 1998).

Aunque el fluoruro es hasta 50 veces más tóxico que el dióxido de azufre, aún no está regulado como un contaminante del aire por la Ley Norteamericana del Aire Limpio. Desde que miles de toneladas de residuos industriales de fluoruro se vierte en suministros de agua potable en toda América del Norte, supuestamente para fomentar la brillante sonrisa de nuestros niños, la gran industria en los EEUU tiene la ventaja de emitir tantos residuos de fluoruro en el medio ambiente como quieran, con absolutamente ningún requerimiento de medir las emisiones y sin manera de hacerlos responsables por la intoxicación de personas, animales y vegetación.

En agosto de 2003, la EPA solicitó que el Consejo de Investigación Nacional, el brazo de investigación de la Academia Nacional de Ciencias (NAS), volviera a evaluar las normas de seguridad en el agua fluorada mediante la revisión de la literatura científica reciente, debido a que en la última revisión en 1993 había grandes lagunas en la investigación. “Ni la FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos) de EEUU, ni el Instituto Nacional de Investigación Dental (NIDR), ni la Academia Americana de Odontología Pediátrica, tienen ninguna prueba sobre la seguridad o la eficacia del flúor” (Sterling, 1993). La Academia Internacional de Medicina Oral y Toxicología, ha clasificado el fluoruro como un medicamento dental no autorizado debido a su alta toxicidad, y el programa toxicológico deñ Instituto Nacional del Cáncer de EEUU ha encontrado ser al flúor un “carcinógeno equívoco” (Maurer, 1990).

Actualmente, el gobierno de los EEUU continúa introduciendo más programas de fluoración en todo el país, incluida la Ley de Aguas aprobada en noviembre de 2003, que ha hecho imposible que las compañías de agua ser sometidas a audiencias civiles o penales, como resultado de la adición de fluoruro a los suministros públicos de agua.

En una sociedad donde los productos conteniendo asbesto, plomo, berilio y muchos otros carcinógenos han sido retirados del mercado, es sorprendente que el fluoruro sea aceptado tan a fondo y ciegamente. Parece absurdo que estemos dispuestos a pagar a la industria química para que desechen sus residuos tóxicos y que los agreguen a nuestro suministro de agua.

El ocultamiento de los peligros de la contaminación por flúor al público es un trabajo de estafa estilo capitalista de proporciones épicas, que se ha producido debido a que un poderoso grupo de presión (lobby) desea manipular a la opinión pública con el fin de proteger sus propios intereses financieros. “Aquellos que manipulan este mecanismo oculto de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder gobernante de nuestro país … nuestras mentes son moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran medida por hombres de los que nunca hemos oído hablar” (Bernays, 1991 ).