Serle fiel a un infiel

infieles

Para quien ha perdonado una infidelidad o la ha dejado pasar, puede resultar un punto para reflexionar el serle o no fiel a quien de alguna manera le ha fallado.

Debemos advertir que en caso de considerar la infidelidad como opción, se estaría dando lugar a un peligroso juego que pondría en un alto riesgo la relación.

Se debe entender que si una infidelidad se ha dejado pasar, es porque de alguna manera se han puesto en balanza los beneficios potenciales, los sentimientos involucrados y todo lo que se quiere de una relación, y del otro lado los daños generados por la infidelidad, dándole mayor peso a los motivos para continuar, que a los que inclinan la balanza hacia una separación.

La gravedad del asunto va a depender de los acuerdos de fidelidad de la pareja, de las expectativas de cada uno de los integrantes, de los valores a los cuales cada uno se apega, de los motivos por los cuales se da cabida a una infidelidad.

mujer-rostro-laminado-naturaleza

Si tú me has dañado, siéndome infiel, dañarte a ti de la misma manera, no es una solución.

Aunque la fidelidad algunas veces se coloca en dimensiones exageradas, queremos rescatar acá el motivo principal que puede hacer ver una infidelidad, en este caso a quien ha sido infiel, como una mala idea.

Éste no es otro que: LA VENGANZA

Serle infiel a alguien por venganza, quizás nos haga sentir mejor por un tema de alimentación de un ego, previamente golpeado, pero sin duda no debería representar un mecanismo de reacción ante una infidelidad.

Se supone que si continuamos en una relación, no es para destruirnos en ella, es para crecer con ella, para apostar por ella, porque en caso contrario, lo más sano resultará terminarla. El ser infieles, buscando dañar al otro solo nos dañará a nosotros mismos, nos hará comportarnos en una escala de valores que puede no corresponder con la que nos identificamos y no tendremos un beneficio que podamos sostener a largo plazo.

Pareja triste

La justicia no se basa en “ojo por ojo, diente por diente, esto solo nos lleva a convertirnos en quienes no somos, en lo que daña, en lo que consideramos insano. La justicia es que cada quien reciba lo que le corresponde, pero sin colocarnos en un lugar que nos haga sentir inferiores a nosotros mismos.

Hay muchas parejas que logran superar una infidelidad, mientras que otras deciden intentarlo y el resultado es caótico. Obviamente todos vamos aprendiendo en el camino, a través de cada relación.

Si crees que te hará sentir mejor el serle infiel a quien te fue infiel, pues podrás sentir por un momento que es así, pero luego puede generarse un efecto contraproducente que te haga sentir peor aún y quizás termines sintiéndote nuevamente una víctima, porque justificarás tu infidelidad como una reacción a un comportamiento previo y mientras te sigas sintiendo víctima, nunca tendrás verdadero control, aun cuando quieras adoptar el papel de victimario… Que de hecho estos dos roles suelen actuar cíclicamente.

Si le diste otro sentido a la fidelidad y quizás se han dado mayores libertades en la relación a partir de la primera infidelidad descubierta, pues las que sigan no generarán mayor efecto, pero de seguro será una puerta que no se podrá volver a cerrar.

Mi recomendación: solo haz lo que de corazón te haga sentir bien, con lo que te sientas realmente cómodo y trabaja cada día por tu versión mejorada. Al final no se trata de serle fiel a alguien más, sino de serte fiel a ti mism@.

Por: Sara Espejo

El Retorno a la Esencia Femenina

Resultado de imagen de El Retorno a la Esencia Femenina
Mujer, la mayor parte de nosotras nos pasamos la vida tratando de ver que sentido tienen lo que nos va ocurriendo. Buscamos el significado a través de la revisión de nuestra historia. También a través de lo que se nos da bien, y de lo que se nos dio mal. Nuestra historia nos proporciona un sentido de identidad. Nos ayuda encontrar la dirección que  otorgue sentido a lo que hacemos.

En una sociedad patriarcal, la mujer se escinde de su naturaleza femenina en su esfuerzo por ser aceptada. El primer vínculo con lo femenino es el vínculo con la madre. Dado que ella también está inmersa en esta cultura, su imagen no suele ser un modelo al que queremos parecernos. La imagen arquetípica de la Madre acaba incluso perdiendo sentido. Es heredera de la sensación de inferioridad femenina, muchas veces convertida en víctima. Esto refuerza que busquemos modelos más atractivos en referencia con los valores vigentes: búsqueda de estatus, productividad, ansia de perfección…

El viaje de vuelta a casa comienza cuando somos conscientes de nuestro alejamiento de lo femenino. De que hemos vivido desde los valores y visión masculinos. Hemos sido orientadas hacia la productividad en un entorno competitivo, y así, cada día, con nuestra armadura y nuestra espada. Nos dirigimos hacia el campo de batalla para alcanzar el éxito. Metas como títulos académicos, prestigio, ascensos, aplausos, relaciones amorosas y estabilidad económica, forman parte de la búsqueda de identidad de cualquier mujer. Es de este modo como nos convertimos en exiliadas en nuestro propio cuerpo. Separadas de nuestra propia esencia. Llenando cada día de cosas que hacer sin tener el espacio para simplemente ser.

Entonces surge algo que nos invita a ir más allá de la seguridad de lo conocido, damos un paso firme y preparamos el viaje en busca de una misma. Pero ninguna mujer viaja sola. En el transcurso de cualquier viaje heroico nos vamos encontrando gran cantidad de aliados y enemigos. De hecho algunos aliados funcionan como enemigos y al revés.

Resultado de imagen de El Retorno a la Esencia Femenina

PRUEBAS EN EL CAMINO

El primer adversario puede mostrarse en forma de voz interna que suena algo así:

¿para qué te vas a aventurar…?

Se está bien aquí, ya conoces esta forma de vida… ya lo tienes controlado…. no te va tan mal… no lo vas a lograr y vas a perder un montón de tiempo… vas a sufrir… no merece la pena…

Tus aliados serán la esperanza y la perseverancia. Has de creer en tí misma y en la integridad de tu búsqueda aunque estés llena de dudas. Es aquí donde tu intención firme será decisiva para vencer las resistencias y los miedos al cambio.

El segundo adversario es

la dependencia emocional.

A las mujeres se nos ha enseñado a dejar de lado nuestras necesidades por amor a otra persona, a velar por las necesidades de dependencia de otros. A la vez creemos inconscientemente que debe de haber alguien que vele por nosotras. Este adversario  puede mostrarse de forma muy sutil y escurridiza. A menudo se cuela cuando no nos atrevemos a hacer algo nuevo solas. Cuando buscamos (consciente o inconscientemente) que otro se ocupe de lo que nos saca de nuestra zona de confort. También cuando complacemos en exceso impidiendo que el otro tome parte activa y responsable… Observa si te entregas y luego sientes que has sido utilizada, o si desearías comunicarte más libremente pero algo te lo impide.

El aliado contra la dependencia es la autoestima, y ¿Sabéis dónde se cultiva? En el corazón. A través de la aceptación de ti misma tal como eres en este momento. Cada vez que te aceptas y te reconcilias internamente con tu pasado y presente.

Otro adversario es el mito de

la inferioridad de la mujer.

Toda mujer lleva un patriarca interiorizado que refleja las creencias del conjunto de la sociedad respecto a la inferioridad de las mujeres. Soporta el peso de miles de años de pensamiento patriarcal. Por ello tendemos a ser tan críticas con nosotras mismas mientras que los hombres tienen la tendencia de juzgar a los demás. Está grabado en nuestra memoria colectiva y lo que podemos hacer es identificar su voz cuando nos autoexigimos y tendemos al perfeccionismo.

Nuestro aliado será tomar conciencia de que somos mujeres en tiempos de profundos cambios, estamos pasando de una era de predominio de lo masculino y lo dual a un nuevo tiempo basado en la energía femenina y el sentimiento de unidad y que poquito a poco vamos tomando nuestro lugar.

El amor romántico

es otro mito grabado a fuego desde los cuentos infantiles, películas, canciones… fantasías… Encontrar una figura masculina que nos mantenga por siempre enamoradas, nos resuelva los problemas y llene nuestros vacíos. Esto llevado a un nivel más sutil, podría manifestarse como la actitud de esperar que una vez que se asiente algo en el exterior, nuestra vida cambie y alcancemos la felicidad. Esperamos la transformación como un rescate desde fuera y no como resultado de nuestro crecimiento interior.

La confianza en el proceso de la vida es el aliado que nos ayudará a vaciarnos de falsas esperanzas y empezar a vivir nuestras propias aventuras.

Hay otro mito a enfrentar como mujeres: es el de que

nunca es suficiente

A menudo la mujer se pierde en la búsqueda del éxito y la validación continuos y se sucumbe ante las expectativas y exigencias de lo demás.

Nuestro aliado lo hallaremos poniendo límites que respeten nuestro bienestar y aprendiendo a decir “No”.

Una antorcha para iluminar nuestro camino es una herramienta básica para la buena exploradora. Con ella una puede evitar tener que dar rodeos innecesarios. Ver mejor donde está el sendero que conduce a su destino, pero recuerda comprobar que sea tu luz interior la que ilumine tu camino.

Con amor,

Gabriella Robles

Apuntes y reflexión personal del libro:  «Ser Mujer, Un viaje Heróico» de Maureen Murdock

Sácate de la cabeza que la vida debe llevar consigo sacrificios

sueños1

La mayoría de nosotros tiene un patrón mental de que las cosas buenas que nos ocurren deben llegar a nosotros como consecuencia de un arduo sacrificio. Que si no hay esfuerzo, sudor y hasta lágrimas en el proceso de conseguirlo, realmente no nos merecemos eso que podríamos llamar recompensa, y peor aún tenemos la creencia de que “lo que fácil viene, fácil se va”.

Qué manera de condenarnos a vivir una vida de sacrificios de manera innecesaria. Los invito desde ya a convencerse de que ya ustedes se lo merecen todo, en plena facilidad, sin esfuerzo y mucho menos sin sacrificios. Lo único que nos mantiene alejados de obtener las cosas que deseamos lejos de nosotros, son justamente esas creencias que se vuelven una montaña de obstáculos que no nos permiten atraer aquello que queremos en nuestras vidas.

magia-mujer

Nosotros, cada uno de nosotros, sin excepción posee esa inteligencia creadora ilimitada, somos CREAdores de nuestras vidas, atraemos las experiencias a ella de acuerdo a nuestra vibración, de acuerdo a nuestras creencias, de acuerdo a nuestro enfoque.

Las cosas no tiene que disfrutarse más luego de hacer un gran esfuerzo por ellas, solo que nos sentimos culpables solo de pensar que podemos obtener algo sin arduamente haberlo procurado. Pues te invito a reinventarte y a alejar de ti cualquier creencia que te haga pensar que todo requiere un esfuerzo, que sin golpes no hay aprendizaje, que sin fracasos no hay triunfo…

Puede que un camino sacrificado y cargado de tropiezos, por tu tenacidad y por sentir que ya te has sacrificado lo suficiente para obtener lo que quieres, te lleve a donde te gustaría estar. Pero quisiera dejarte claro que ¡no es necesario!

magia-manos-720x340

Solo comienza a sentirte en la experiencia que quieres vivir, aprópiate de ella y verás que sin saber cómo y en plena facilidad, estarás experimentándola en tu vida. Sí, sé que no es fácil romper con una larga cadena de pensamientos limitantes y saboteadores, pero si has podido potenciarlos a lo largo de tu vida, no crees que sería útil, darme el beneficio de la duda e intentar hacerlo diferente de ahora en adelante…

Hazlo por un tiempo, un mes quizás, comienza por cosas sencillas, deja de preocuparte por el cómo y proyéctate en alguna experiencia que quieras vivir, sin resistencias, sin pensar nada que te aleje de ese deseo… Cuando lo veas manifestado, irás entendiendo cómo funciona el universo ´para ti.

Inténtalo, te invito a creer en la magia… Como lo hacías cuando eras un niño, con la diferencia de que te darás cuenta de que realmente existe y que no hay trucos.

Por: Sara Espejo

Buscar ayuda no es un signo de debilidad, sino de inteligencia

chica-sentada-en-silla (1)

Ciertamente, la mayoría de nosotros somos capaces de resolver las situaciones complicadas que se nos presentan por nuestras propias vías. Sin embargo el solicitar ayuda no se excluye del abanico de opciones que podemos utilizar como recursos, para superar cualquier inconveniente.

El pedir ayuda, para quienes no están acostumbrados a depender de alguna manera de los demás, puede resultar un tanto difícil, puesto que muchas ideas alrededor del hecho rondan con frecuencia:

Mujer-triste-sentada1 (1)

  • No somos capaces de resolver nuestros conflictos.
  • Nos van a ver como perdedores.
  • No nos van a tomar en serio a posterior.
  • Podemos reflejar la imagen de irresponsables.
  • Nos pueden tildar de dejados o de cómodos.
  • Pueden pensar que buscamos las salidas sencillas.

En fin… Nos podemos ahogar en una cantidad inmensa de saboteadores, que solo reflejan la importancia que le damos a lo que opinen los demás de nosotros, en lugar de abrir espacio para dejar entrar lo que del otro nos puede sumar en un momento determinado.

Si bien es cierto que hay quienes no pierden tiempo para juzgar y criticar la vida de los demás y realmente disfrutan cuando alguien a su alrededor sufre un tropiezo o mejor aún, una caída, también es necesario resaltar que muchas personas están dispuestas a ayudar, inclusive de manera desinteresada.

ayudar

El pedir ayuda no debe ser visto como una muestra de debilidad, sino como una muestra de inteligencia, en donde estamos reconociendo que necesitamos la intervención de alguien para seguir adelante y esto es totalmente válido.

El solo reconocer que algo se nos escapa de nuestra posibilidad de resolución, al menos en este momento, nos habla de humildad. ¿Cuántas personas no vemos que prefieren hundirse en una situación, antes de pedir auxilio? Ciertamente hay situaciones en las que no necesitamos decir nada para recibir una ayuda o un apoyo, sin embargo, en muchas ocasiones, tendremos que manifestar con claridad lo que creemos necesitar.

No perderemos nada con ello, por el contrario, ganaremos recursos valiosos, tiempo y energía, que podremos dedicar a una fase más adelantada del proceso, a la cual se nos complicaría llegar si no pedimos una ayuda de forma oportuna.

Muchas veces vemos inclusive que alguien se niega a acudir a una terapia, a una asesoría personalizada, argumentando que nadie conoce mejor sus vidas que ellos, que no están locos, que no necesitan que alguien que quizás no puede manejar su propia vida le diga qué hacer. Sin tomar en consideración que quizás solo necesiten que otra persona le preste sus ojos para verse a sí mismo desde otra perspectiva, quizás solo necesitan que alguien le ayude a quitar un simple velo, o que le muestre dónde tiene guardadas todas las herramientas que necesita para resolver un conflicto.

No subestimemos la ayuda de los demás, desde nuestras personas más cercanas, hasta aquellas que se han formado para ayudar e inspirar a otros. Recurrir a esa ayuda no nos convertirá en personas débiles, por el contrario, por lo general nos hace salir fortalecidos y a sabiendas de que nunca, en ningún caso, estamos realmente solos.

Por: Sara Espejo

Guía para conectarte con la energía de la gratitud

bailarina-con-luces-alrededor

Muchas veces nos podemos sentir como si no tuviésemos nada por lo cual agradecer, sin embargo, el estar desligados de la energía de la gratitud, nos hace cerrar nuestros ojos ante la abundancia en nuestras vidas y una de las consecuencias de esta falta de apreciación, se traduce en escasez, al menos ante nuestros ojos.

Es sumamente importante aprender a identificar lo que tenemos, lo que somos, reconocer donde estamos, esa es nuestra abundancia en el momento presente, nuestro punto de partida. Pero si no somos capaces de valorar y agradecer lo que tenemos ahora, difícilmente aquello que queremos se manifestará.

Queremos presentarte esta guía para conectarte con la energía de la gratitud, para ayudarte a abrir tus ojos ante lo que quizás no estés viendo:

mujer-pensando-con-mente-abierta

  • Agradezco el tenerme a mí, el poder conocerme y descubrirme cada día.
  • Agradezco la posibilidad de estar viviendo esta experiencia.
  • Agradezco todo evento que hizo posible mi presencia aquí y a todas las personas que estuvieron involucradas.
  • Agradezco y honro a mis padres por concebirme y decidir traerme al mundo.
  • Agradezco a mis almas cercanas por aventurarse conmigo una vez más en este recorrido.
  • Agradezco la presencia en mi vida de las personas que han sido modelos para mí.
  • Agradezco la posibilidad de ver, de oler, de sentir, de saborear y de escuchar.
  • Agradezco mi cuerpo, que ejecuta armónicamente todos sus procesos, sin yo emitir instrucción alguna.
  • Agradezco por el lugar donde me encuentro, que me permite tener un espacio para mí.
  • Agradezco la posibilidad de movilizarme y recorrer el mundo a mi manera.
  • Agradezco a mi mente por estar siempre activa, siempre cuidándome, siempre alerta.
  • Agradezco por mis seres queridos, por las personas que de alguna manera se preocupan por mí, por aquellas en las que puedo confiar y de vez en cuando, reposar.
  • Agradezco por cada amanecer, que representa una nueva oportunidad para ser quien quiero ser.
  • Agradezco cada cosa que me haya ayudado a crecer, aunque en algún momento la haya sentido dolorosa.
  • Agradezco la posibilidad de experimentar, de crecer, de sentir, de contrastar.
  • Agradezco el poder hacerme responsable de la vida que creo para mí.
  • Agradezco el permitirme sentir el momento presente y disfrutar de la vida.
  • Agradezco mi capacidad creadora.
  • Agradezco el contacto que puedo establecer con la naturaleza en cualquiera de sus formas.
  • Agradezco la presencia de la divinidad en mí.

mujer con mariposa

Complementa esta lista a tu antojo, agrega cada detalle por el cual te sientes afortunado, mira a tu alrededor, agradece por cada cosa que te guste…

Desde la gratitud comenzamos a crear la vida que queremos, la que nos gusta, así que nunca dejes de agradecer, enfócate en todo lo maravilloso que eres y que tienes y crea en tu vida más y más cosas que agradecer.

Por: Sara Espejo

El ignorar a personas provocadoras puede ser nuestra mejor defensa

persona molesta

Todos tenemos diferentes personalidades y dentro de la gran variedad que podemos encontrar a nuestro paso, se destacan aquellas con un arte especial para despertar en nosotros algo que quisiéramos que permaneciese dormido.

Evidentemente este tipo de personas son de gran utilidad para nuestro autoconocimiento, debemos prestar especial atención a qué es lo que nos hace explotar, que nos llama poderosamente la atención, qué conducta nos parece inaceptable en el otro, porque son esos puntos los que debemos revisar en nosotros mismos.

Solo aquello que nos llega a ofender, es lo que efectivamente nos pertenece. Sin embargo, esta entrada no vamos a dirigirla a lo que debemos hacer a nivel de introspección o autoreconocimiento, aunque dejamos la sugerencia de hacer la correspondiente revisión.

Daremos algunas claves que nos ayudarán a mantener nuestra paz ante personas que tienen la capacidad de hacernos perder el centro y muchas veces el control. Porque si bien es cierto que es una posibilidad para aprender algo de nosotros mismos, también lo es el hecho de que no tenemos porqué estar expuestos a situaciones que nos lleven a los límites, si no nos sentimos cómodos.

Envidia gatos

El ignorar a cierto tipo de personas nos permite como quien dice bañarnos en teflón, esa película que se encarga de que lo que se cocine en esa superficie no se adhiera a ella, sino que por el contrario resbale.

No nos volveremos indolentes, sino inteligentes y filtraremos de manera eficiente ante cual estímulo reaccionar.

Para ello debemos recordar lo siguiente:

  • La llave de nuestra paz no debemos depositarla en el bolsillo de otra persona.
  • Nadie tiene derecho a depositar en nosotros sus desperdicios.
  • Podemos limitarnos a escuchar sin reaccionar.
  • Tenemos la potestad de retirarnos sin dar mayores explicaciones de cualquier sitio en el cual nos sintamos incómodos.
  • Somos libres de interrumpir cualquier diálogo que sintamos nos está conduciendo a una zona límite.
  • Muchas veces las personas provocadoras disfrutan sus creaciones, por lo que no es positivo hacerles saber los efectos que despiertan en nosotros, si es que no han sido ya evidentes.
  • Restarle importancia a las palabras y acciones, no aparentar, sino efectivamente hacerlo, puede resultar de utilidad.
  • Ser empáticos, cuando tratamos de colocarnos en el lugar de la otra persona, evitando los prejuicios, se nos puede hacer más sencillo el entender el origen de sus acciones y lo que nosotros consideramos provocaciones y con ello podría dejar de molestarnos.

Escalera-en-espiral (1)

Entender que todos estamos en algún punto de nuestra escalera de crecimiento, mientras más escalones llevemos ascendidos, menos personas serán capaces de provocarnos. Será la compasión y la empatía las que dirán presente en la mayoría de los casos. Por ahora, mientras vamos a nuestro propio ritmo, procuremos preservar nuestra paz, incluso si esto requiere que ignoremos algunas situaciones, personas o acciones en particular.

Por: Sara Espejo

El ignorar a personas provocadoras puede ser nuestra mejor defensa

persona molesta

Todos tenemos diferentes personalidades y dentro de la gran variedad que podemos encontrar a nuestro paso, se destacan aquellas con un arte especial para despertar en nosotros algo que quisiéramos que permaneciese dormido.

Evidentemente este tipo de personas son de gran utilidad para nuestro autoconocimiento, debemos prestar especial atención a qué es lo que nos hace explotar, que nos llama poderosamente la atención, qué conducta nos parece inaceptable en el otro, porque son esos puntos los que debemos revisar en nosotros mismos.

Solo aquello que nos llega a ofender, es lo que efectivamente nos pertenece. Sin embargo, esta entrada no vamos a dirigirla a lo que debemos hacer a nivel de introspección o autoreconocimiento, aunque dejamos la sugerencia de hacer la correspondiente revisión.

Daremos algunas claves que nos ayudarán a mantener nuestra paz ante personas que tienen la capacidad de hacernos perder el centro y muchas veces el control. Porque si bien es cierto que es una posibilidad para aprender algo de nosotros mismos, también lo es el hecho de que no tenemos porqué estar expuestos a situaciones que nos lleven a los límites, si no nos sentimos cómodos.

Envidia gatos

El ignorar a cierto tipo de personas nos permite como quien dice bañarnos en teflón, esa película que se encarga de que lo que se cocine en esa superficie no se adhiera a ella, sino que por el contrario resbale.

No nos volveremos indolentes, sino inteligentes y filtraremos de manera eficiente ante cual estímulo reaccionar.

Para ello debemos recordar lo siguiente:

  • La llave de nuestra paz no debemos depositarla en el bolsillo de otra persona.
  • Nadie tiene derecho a depositar en nosotros sus desperdicios.
  • Podemos limitarnos a escuchar sin reaccionar.
  • Tenemos la potestad de retirarnos sin dar mayores explicaciones de cualquier sitio en el cual nos sintamos incómodos.
  • Somos libres de interrumpir cualquier diálogo que sintamos nos está conduciendo a una zona límite.
  • Muchas veces las personas provocadoras disfrutan sus creaciones, por lo que no es positivo hacerles saber los efectos que despiertan en nosotros, si es que no han sido ya evidentes.
  • Restarle importancia a las palabras y acciones, no aparentar, sino efectivamente hacerlo, puede resultar de utilidad.
  • Ser empáticos, cuando tratamos de colocarnos en el lugar de la otra persona, evitando los prejuicios, se nos puede hacer más sencillo el entender el origen de sus acciones y lo que nosotros consideramos provocaciones y con ello podría dejar de molestarnos.

Escalera-en-espiral (1)

Entender que todos estamos en algún punto de nuestra escalera de crecimiento, mientras más escalones llevemos ascendidos, menos personas serán capaces de provocarnos. Será la compasión y la empatía las que dirán presente en la mayoría de los casos. Por ahora, mientras vamos a nuestro propio ritmo, procuremos preservar nuestra paz, incluso si esto requiere que ignoremos algunas situaciones, personas o acciones en particular.