Personas viricas

Seguro que usted se ha visto alguna vez en esa situación en la que después de mantener una conversación con un amigo se ha sentido desolado, ha contemplado el mundo con más tristeza y menos entusiasmo que antes de empezar la conversación, o ha pensado: “Madre mía, a este amigo no le pasa nada bueno, siempre tiene una queja”. Y en situaciones extremas, ha escuchado el teléfono, ha visto el nombre de la llamada entrante y ha dejado de atenderlo porque sabe que esa persona, de alguna manera, le va a complicar la vida: le va a contar un nuevo problema o seguirá hablando de su monotema, por lo general con temática “desgracia”. La pregunta que uno se plantea siempre después de pasar un rato con las personas víricas es: “¿Y yo qué necesidad tengo de estar oyendo esto?”.

¿Quiénes son las personas víricas? Aquellas que llegan y le contagian de mal humor, de tristeza, de miedo, de envidia o cualquier otro tipo de emoción negativa que hasta ese momento no se había manifestado en su cuerpo. Es igual que un virus: llega, se expande, le hace sentir mal y cuando se aleja, poco a poco, usted recobra su estado natural y, con suerte, lo olvida.

El origen de la persona vírica puede ser variado: el mal genio, la envidia, la falta de consideración, el egoísmo, la estupidez o la falta de tacto. Lo importante es verse con recursos suficientes para protegerse del contagio. El mundo está lleno de personas víricas de diferentes tipologías, unas menos dañinas y otras malévolas que dejan memoria y cicatriz.

Víricos pasivos. En esta categoría incluyo a los victimistas, los que echan la culpa de todo su mal a los que tienen alrededor, nunca son responsables de lo malo que les ocurre porque son los demás o las circunstancias los que provocan su malestar. Si les escucha y a usted le va bien, llegará a sentirse mala persona por disfrutar de lo que los victimistas no tienen. Y no porque no tengan posibilidad de hacerlo, sino porque han aprendido a obtener la atención a través de la queja y eso es cómodo. Se sienten maltratados por la vida y abandonados de la suerte. Por supuesto, le hacen sentir mal a quien no les presta la atención de la que se creen merecedores. Con estas personas sufrirá el contagio del virus tristeza, frustración y apatía.

Víricos caraduras. Son los que siempre le pedirán favores, pero a la vez no son capaces de estar atentos a sus necesidades. No mantienen relaciones bidireccionales en las que entreguen tanto como reciben. Tiran de otros sin preguntarles si están bien, si necesitan ayuda, si les viene bien prestársela en ese momento. Son egoístas y egocéntricos, y en el momento en el que se deja de satisfacer sus necesidades comienza la crítica y el chantaje emocional. Con estas personas sufrirá el contagio del virus “siento que abusan de mí”, aprovechamiento y resignación.

Víricos criticones. Viven de vivir la vida de otros porque no les vale con la suya. Su vida es demasiado gris, aburrida o frustrante como para hablar de ella, así que destrozan todo lo que les rodea. No espere palabras de reconocimiento hacia los demás ni que hablen de forma positiva de nadie, porque el que a los demás les vaya bien, les potencia su frustración como personas. No saben competir si no es destruyendo al otro. Arrasan como Atila. Con estas personas sufrirá el contagio del virus desesperanza, vergüenza, incluso culpa si participa en la crítica. Y la culpa luego arrastra al virus del remordimiento.

Víricos con mala idea. Manténgalos bien lejos. Están resentidos con la vida, ya sea porque no han sido capaces de gestionar la suya o porque la suerte no les ha acompañado. Anticipan que las personas son interesadas y no esperan nada bueno de ellas. Todo lo interpretan de forma negativa, a todo el mundo le ven una mala intención. Viven en un constante ataque de ira, como si el mundo les debiera algo. No soportan que otros tengan éxito, esfuerzo y fuerza de voluntad, porque estas actitudes de superación les ningunean todavía más. Con estas personas sufrirá el contagio del virus indefensión, inseguridad, impotencia y ansiedad.

Víricos psicópatas. Para los que no lo sepan, no hace falta ser asesino en serie para ser un psicópata. El psicópata es aquel que inflige dolor a los demás sin sentir la menor culpabilidad, remordimiento y sin pasarlo mal. De estos hay muchos de guante blanco. Son los que humillan, faltan al respeto a propósito, pegan, amenazan y provocan que se sienta ridículo, menospreciado, y se cargan la autoestima. Ante ellos, salga corriendo, porque el que lo hace una vez, repite. Si le permite que le maltrate, usted terminará pensando que ese es el trato que merece. Con estas personas sufrirá el contagio del virus miedo y odio. Muy difícil de erradicar, perdura durante mucho tiempo en su memoria.

Mecanismos de defensa. Para evitar el contagio de los víricos victimistas, lo primero que hay que hacer es pararles. Decirles que estará para ayudarles a tomar decisiones y solucionar problemas, pero no para ser el pañuelo en el que ahogan sus penas sin implicarse. Estas personas se acostumbran a llamar la atención con sus desgracias, pero son incapaces de responsabilizarse y actuar porque optan por el camino fácil: llorar. Dígale que estará encantado de ayudarle siempre y cuando se movilice. Y si no lo hace, decida alejarse de alguien que ha tomado la decisión de ser un parásito toda la vida. No lo está abandonando, le está dando aliento para que actúe. Si decide no tomar las riendas de su vida, ser su paño de lágrimas, tampoco será una ayuda. Se gasta la misma energía quejándose que buscando soluciones. La primera opción consume y resta, y la segunda suma.

Ante el virus de pedir, el antivirus de decir no. Si usted no hace prevalecer sus necesidades y prioridades, ellos tampoco lo harán. Una cosa es ser solidario y otra muy distinta estar a disposición de todos y no estar nunca para uno mismo.

No permita que la persona vírica criticona haga juicios de otras personas que no estén presentes.Si lo hace con otros, también lo hará cuando usted no esté presente. No entre en su juego ni se identifique con esa conducta. Dígale que no le gusta hablar de personas que no están presentes. Y si se trata de rumores, dígale que no tiene la certeza de que el rumor sea cierto. Los rumores, la mayoría de las veces, son infundados, falsos o exagerados. Se propagan como el viento, y a pesar de que luego se compruebe que son falsos, el daño ya está hecho. Actúe como le gustaría que lo hicieran, con respeto, discreción y veracidad. Es más importante ser ético que evitar un conflicto con un criticón.

Y por último, no permita que nadie le falte al respeto y mucho menos le maltrate ni psicológica ni físicamente. Como personas, todos merecemos un trato digno. Hágase valer. Pida ayuda, póngase en su sitio, no consienta una segunda oportunidad a quien le ha hecho daño. El que le daña no le quiere; olvídese de justificarle por su pasado, su carácter, su educación, el alcohol o sus problemas. Nada, absolutamente nada, autoriza la falta de respeto y el maltrato físico y psicológico. Y esto es válido en el ámbito familiar, laboral y entre los amigos.

Rodéese de personas de bien, que le quieran y que se lo demuestren, que le hagan feliz, con las que salga con las pilas recargadas. Tenemos la obligación de ser felices y disfrutar. Hay mucha gente dispuesta a ello. No las deje escapar. Las personas estamos para ayudarnos, somos un equipo.

Qué es el Chantaje Emocional, y 6 síntomas.

marioneta

Exploraremos la psiquis de un chantajista. No todos tienen el mismo estilo o los mismos rasgos caracterológicos: algunos son pasivos; otros, bastante agresivos; algunos son directos y otros sumamente sutiles; algunos nos dicen con mucha claridad cuáles serán las consecuencias si los contrariamos, y otros, por fin, enfatizan cuánto los estamos haciendo sufrir.

Pero más allá de cuán diferentes puedan aparecer a primera vista, todos ellos tienen grandes rasgos en común, características que alimentan su conducta manipuladora. Veremos cómo estos chantajistas utilizan el miedo, la obligación y la culpa, además de otras armas, y comprenderemos qué los impulsa a actuar de la manera en que lo hacen.

El miedo – el miedo a las pérdidas, el temor al cambio y al rechazo, el miedo a la pérdida del poder- es el terreno común en que se mueven todas las personas que se convierten en chantajistas. En algunos casos, esos miedos radican en una larga historia de sentimientos de angustia e ineptitud. En otros, podrán ser la respuesta a incertidumbres y estrés más recientes, que han socavado su autoestima y sus sentimientos de competencia y seguridad. El potencial para convertirse en chantajista aumenta en forma súbita a medida que los miedos se acumulan en la vida de esa persona. Verán con cuanta facilidad ciertos hechos desencadenantes, como el rechazo sentimental por parte de otra persona, la pérdida de un trabajo, un divorcio, el retiro de la vida laboral o una enfermedad pueden convertir en chantajista a alguien de nuestro entorno inmediato.

El precio que pagamos cuando cedemos reiteradamente al chantaje emocional es enorme. Los comentarios y actitudes del chantajista nos hacen sentir desequilibrados, avergonzados y culpables. Sabemos que tenemos que modificar la situación y, reiteradamente, nos prometemos que lo haremos, sólo para encontrarnos, una y otra vez, burlados y manipulados, como que hemos caído de nuevo en una emboscada.

Comenzamos a dudar de nuestra capacidad de mantener las promesas que nos hacemos y perdemos la confianza en nuestra eficiencia. Nuestra autoestima se va erosionando. Y lo peor de todo es , quizás, que cada vez que nos rendimos al chantaje emocional, perdemos contacto con nuestra propia integridad, esa brújula interior que nos ayuda a determinar cuáles deberían ser nuestros valores y nuestra conducta. A pesar de que el chantaje emocional no es un abuso psicofísico violento, no hay que caer en la tentación de suponer que el precio que se paga no es muy elevado. Cuando convivimos con él, el chantaje emocional nos carcome y se expande hasta dañar en lo más hondo nuestras relaciones más importantes y nuestra propia autoestima.

Sin nuestro consentimiento, el chantajista se vuelve totalmente impotente.

Para que el comportamiento de alguien pueda ser calificado de “chantaje emocional” , deberá tener ciertos componentes. Podemos hacer ese diagnóstico de la misma manera que un médico determinaría que una persona tiene algún malestar físico: analizando los límites.

LOS SEIS SÍNTOMAS DEL CHANTAJE EMOCIONAL

1. Exigencia: Jim quiere algo de Elena. Sugiere que, dado que la relación entre ambos es tan estrecha y que comparten gran parte del día, lo más lógico sería irse a vivir juntos. “Prácticamente ya estoy viviendo en tu casa- le dice Jim a Elena-. Lo único que nos falta es oficializar esta situación”. Agrega que, dado que el departamento de Elena es muy amplio y que, de todos modos, la mitad de sus pertenencias ya están allí, la transición sería muy simple.
Hay ocasiones en que los chantajistas no expresan con tanta claridad o que quieren, sino que tratan de que el otro lo adivine. Jim, por ejemplo, habría podido plantear su deseo en forma indirecta: mostrarse resentido en ocasión del casamiento de un amigo y decir, después de haberle preguntado a Elena, con insistencia, qué le pasaba: “Quisiera poder compartir más tiempo contigo; a veces me siento tan sólo…”, para agregar, finalmente, que le gustaría irse a vivir con ella.
A primera vista, la sugerencia de Jim parece nacida de un profundo amor y no tiene las connotaciones de una demanda. Pero pronto resulta evidente que está decidido a obtener lo que quiere y que no piensa discutir el tema o cambiar de idea.

2. Resistencia: A Elena, la idea de que Jim se mude a su casa la molesta, y expresa ese sentimiento diciéndole que no está preparada para ese cambio fundamental en la relación. Lo quiere mucho, pero, por ahora, quisiera que él tuviese su propia vivienda.
Si Elena fuera una persona menos franca y directa, su oposición podría llegar a expresarse de otra manera. Quizás se distanciara de Jim, mostrándose menos afectuosa, o diciéndole que ha decidido pintar su departamento y que él tendrá que llevarse sus cosas hasta que haya terminado con los trabajos. Por el contrario, expresa su resistencia sin ambigüedades y el mensaje queda clara. La respuesta es “no”.

3. Presión: Cuando Jim se da cuenta de que Elena no reacciona como él quiere, no hace el menor esfuerzo por entender los sentimientos de ella sino que, por el contrario, la presiona para que cambie de idea. Aal principio actúa como si estuviera dispuesto a discutir el tema, pero esa discusión se convierte en un monólogo que tiene el tono de un sermón. Transforma la afirmación de Elena en una exposición de fallas de ella y plantea sus propios deseos y exigencias como algo sumamente positivo. “Solo quiero lo mejor para los dos. Quiero darte más cosas. Cuando dos personas se aman, deberían desear compartir su vida cotidiana. ¿O es que no quieres compartir tu vida conmigo? Si no fueras tan egocéntrica, podrías abrirte más a las cosas buenas de la vida”.
De inmediato pasa a una actitud más seductora y pregunta: “¡Es que ya no me amas lo suficiente como para tenerme siempre a tu lado?. Otro chantajista podría incrementar la presión insistiendo con vehemencia en que, al vivir juntos, el vínculo entre ambos se estrechará y la relación mejorará aún. Sea cual fuere el estilo utilizado, la presión termina por aparecer, por más que se la disfrace con expresiones benévolas tales como, por ejemplo, las de Jim al manifestar cuánto le duele la renuencia de Elena.

4. Amenazas: Al ver que sus deseos chocan contra una pared, Jim hace saber a Elena que, si ella no cede a su pedido, sufrirá las consecuencias de su negativa. El chantajista puede amenazar con causar dolor o desdicha. Podrá decirnos cuánto lo estamos haciendo sufrir. Podrá tratar de conquistarnos con promesas relativas a todo lo que nos dará o cuánto nos amará si hacemos lo que nos pide. Jim presiona a Elena con amenazas veladas: “Si no eres capaz de asumir este tipo de compromiso, después de todo lo que compartimos y significamos el uno para el otro, quizás sea mejor que empecemos a tratar de conocer a ora gente”. No amenaza directamente con romper la relación, pero a Elena le resulta imposible ignorar lo que sus palabras implican.

5.Obediencia: Elena no quiere perder a Jim y se dice a sí misma que tal vez sea un error de su parte decirle que no quiere que vaya a vivir con ella, a pesar de que la idea de una convivencia le sigue resultando incómoda. Ha analizado sus reparos de disuadirla. Algunos meses más tarde, Elena depone su resistencia y Jim se muda a su casa.

6. Reiteración: Al triunfo de Jim sigue un período de paz y serenidad. Ahora que ha conseguido lo que quería, aflija la presión y la relación parece estabilizarse. Elena sigue incómoda con la situación generada, pero también siente una gran alivio al haberse librado de la presión y recuperado el amor y la aprobación de Jim. Éste, por su parte, ha comprobado que presionar a Elena y hacer que ella se sienta culpable es una receta infalible para obtener lo que se le ocurra. Y Elena se ha dado cuenta de que la forma más rápida de cortar con la tácticas de presión de Jim es ceder a sus deseos. De esta manera, ha quedado establecida la base para un esquema reiterativo de exigencias, presiones y capitulaciones.

Estas seis características constituyen el núcleo del síndrome del chantaje emocional.

UNA MALA PALABRA QUE EMPIEZA CON “M”: MIEDO

El chantajista emocional construye su estrategia consciente e inconscientemente en base a la información que nosotros le suministramos acerca de lo que nos causa miedo. Observan de qué cosas huimos y qué cosas nos ponen nerviosos, se fijan en cómo reaccionamos físicamente en respuesta a las cosas que sentimos. No es que tomen nota activamente y registren la información para utilizarla luego en contra de nosotros; todos absorbemos ese tipo de conocimientos sobre las personas que nos rodean. En el chantaje emocional. El miedo transforma también al chantajista . De una manera simple, podemos decir que el miedo que siente el chantajista emocional de no obtener lo que desea se vuelve tan intenso, que lo único que atina a hacer es centrar su atención en el resultado deseado, lo cual le imposibilita apartar su mirada del objetivo y percibir de qué manera su forma de actuar nos afecta a nosotros.
En esta instancia, toda la información que han recogido sobre nosotros en el transcurso de la relación se convierte en su herramienta para cerrar un trato alimentado por el miedo de las dos partes involucradas, La condiciones que nos ponen están hechas a medida para nosotros: si haces lo que te pido, yo no:

· Te abandonaré.
· Te censuraré.
· Dejaré de amarte.
· Te gritaré.
· Te haré sufrir.
· Me opondré a tu voluntad.
· Te despediré.

Lo único que importa son ellos mismos:

Todos los chantajistas que hemos visto focalizan su atención casi por completo en sus propias necesidades y la forma en que sus presiones nos afectan a nosotros no les importan en lo más mínimo.

Las características que nos hacen vulnerables al chantaje emocional:

· Una excesiva necesidad de aprobación.
· Un profundo miedo al enojo y la ira de quines nos rodean.
· Una gran necesidad de paz, sea cual fuere su precio.
· Una tendencia a asumir demasiada responsabilidad por la vida de los demás.
· Un alto nivel de inseguridad con respecto a nuestro valor y capacidad

¿Quién entrena al chantajista emocional?

Cuando usted es presionado por un chantajista:

· Se disculpa
· “razona”
· discute
· llora
· suplica
· cambia o cancela planes y citas importantes
· cede, en la esperanza de que sea la última vez
· se rinde

A usted le resulta difícil o imposible:

· defender su posición o sus propias necesidades
· enfrentar lo que le está sucediendo
· poner límites
· hacerle saber al chantajista que su conducta es inaceptable

Si contestó afirmativamente a cualquiera de estas preguntas, usted está actuando como entrenador y es protagonista en el drama del chantaje emocional.

Fuente:  inteligencia-emocional.org

La marihuana lleva a las células cancerígenas al suicidio

Tal como anteriormente indicó el profesor Guillermo Velasco del Grupo de Señalización por Cannabinoides perteneciente al Departamento de Bioquímica y Biología Molecular I, de las Facultades de Ciencias Químicas y Biológicas de la Universidad Complutense de Madrid, ahora lo explica en un video subido a youtube la docente y compañera de proyecto de Velasco, Cristina Sánchez.

“Las células pueden morir de diferentes maneras, y tras tratarlas con cannabinoides, las células mueren de forma limpia; cometiendo suicidio, que es lo que realmente queremos”, añade.

“Hemos observado que los cannabinoides son muy eficaces para reducir el crecimiento del tumor”, explica la bióloga molecular de la Universidad Complutense de Madrid, Cristina Sánchez en el video.

“Las células pueden morir de diferentes maneras, y tras tratarlas con cannabinoides, las células mueren de forma limpia; cometiendo suicidio, que es lo que realmente queremos”, añade.

Los cannabinoides son un grupo de sustancias naturales que pueden también ser creadas de manera artificial, que incluyen los ingredientes activos del cannabis que actúan sobre algunos receptores en el cuerpo.

Según los expertos, “los cannabinoides actúan de forma compleja, influyendo sobre muchos procesos importantes que las células cancerígenas necesitan para vivir”.

Fuente: www.politicaysociedad.com con información de RT

 

Sabías que… ¿El dolor emocional se adhiere al Cuerpo Físico convirtiéndose en enfermedades?

dolor1

Estos enganches o adherencias a la que la humanidad está expuesta en este planeta se las conocen como ENGRAMAS emocionales,  y en el hinduismo se llama “sanskaras”.

Cada engrama, actúa como un Chip o semiconductores de ordenador,  que almacena esa huella grabada en el cuerpo-mente, del inconsciente, y te genera o te indica, cómo has de comportarte, cómo debes pensar, sentir e incluso reaccionar en cada situación. Son experiencias concentradas, en un punto focal de mente, cuerpo y energía.

El dolor emocional afecta al cuerpo físico.

Los engramas, son dolores emocionales silenciados dentro de tu ser, que no han sido expresados y que te generan sufrimiento tortuoso y continuo. Estos dolores emocionales se somatizan a través de expresarse el malestar psicológico, en tu cuerpo o sea a través de síntomas físicos, ejemplo la rabia, los celos, etc, se convierten en enfermedades reales.

Los engramas son los “semiconductores virulentos” que se arrastra del pasado  u otras vidas, como traumas y conflictos sin resolver. Son el conjunto de recuerdos físicos, emocionales y mentales de gran carga energética, procedentes de hábitos de diversos periodos de una vida, y con un tema vital, trauma o vivencia física o emocional similar.

Cuando un individuo vive experiencias positivas, le generan crecimiento personal,   y los engramas que se graban en el semiconductor del inconsciente, pueden también catalizar situaciones de felicidad y alegría. Esto generará una forma de actuar nueva,  con predisposiciones y pautas de comportamiento, que conformarán las creencias y formas de pensamientos, que se utilizarán en el devenir de la vida.

El cuerpo se expresa con enfermedades y dolores psíquicos o corporales.

  • Un resfriado ocurre cuando el cuerpo no llora, el contagio es mayor.
  • El dolor de garganta aparecerá cuando no se pueden trasladar las angustias.
  • El dolor de estómago aparecerá cuando la rabia, ira, odio, etc, no consigue salir al exterior, interiorizándose.
  • La  aumenta cuando la soledad atormenta en el interior.
  • La gordura aumenta, cuando el Ser está lleno de insatisfacción interior.
  • El dolor de cabeza se desarrolla cuando las dudas aumentan.
  • El corazón se resiente y los ataques cardíacos aumentan cuando la vida comienza a no tener sentido, ya sea por su estrés o por su agonía.
  • Las alergias, las soriasis y demás enfermedades de la piel, aparecen cuando el extremo del perfeccionismo entra en la intolerancia implosiva.
  • Las uñas quebradizas, y enfermas surgen cuando las defensas del cuerpo están bajas y se ven amenazadas.
  • La ansiedad y el apretón en el pecho, surgirá cuando hay exceso de atadura de orgullo.
  • La presión arterial asciende, cuando el miedo te oprime el ser.
  • Surgen las neurosis  cuando se rebela el niño interno tirano.

¿Para qué sirve conocer, para qué y qué son los Engramas emocionales?

Te interesa conocer esto, para poder entender y saber que  si ese “CHIP” o “programa” donde se guardó la huella emocional, no lo cambias, nunca podrás ser feliz, estando siempre en ese estado de confusión y sin saber por qué actúas de esa manera, que tanto te perjudica.

También te sirve para saber cómo establecer relaciones sanas y aprender a amar, es  necesario que cambies la información de tus engramas negativos, porque si no estarás dando vueltas a los mismo siempre y cada vez más duramente.

Se trata de cambiar toda una programación o registro de información que le decía a tu personalidad el modo de comportarte en la vida y el tipo de experiencias, personas y situaciones que atraías.

¿Qué puedo hacer para cambiar chip o programas de  engramas adheridos sobre mí?

Movimientos, acción y comportamiento.

Para modificar el registro de tus engramas debes extraer conscientemente el elemento negativo y distorsionado o contaminado, que ese engrama o grabación tenia y debes sustituirla por otro componente positivo, que te equilibre, y coloque sobre lo grabado otra situación más positiva de aprendizaje y entendimiento.

Por ejemplo, si una persona es abandonada –el chip o Engrama- es de = abandono, el componente negativo aquí es “abandono”, entonces hay que modificar la emoción –abandono- por aprendizaje y entendimiento de lo ocurrido, extrayendo explicación para tu vida. Otro ejemplo, si una persona no es querida o se siente no querida, entonces el componente negativo o Chip es “baja autoestima por falta de amor”, lo que hay que modificar es la emoción de falta de amor y subir la autoestima, y como siempre extraer la lección de la vida aprendida y aplicarla a futuro con entendimiento, comprensión de lo aprendido, soltar el pasado con el perdón y proseguir.

Tipos de adherencias o engramas.

1. Engramas Astrales. Son entes o energías  de diferentes grados energéticos, pero principalmente negativos, que se enganchan o adhieren a un individuo por el efecto de la Ley de Atracción, es decir que los individuos cuyos pensamientos (conscientes o inconscientes) son negativos, se convierten en bloques energéticas que generan la adhesión de los Seres Astrales. La aplicación que energías iguales o similares se atraen, y de ahí que el Ser Astral se adhiere o engancha al humano,  para así alimentarse de sus energías, es un PARÁSITO ENERGÉTICO, he hiere o enferma el cuerpo físico o el Psíquico.

1. Engramas Emocionales, endógenos. Generados en esta experiencia vivencial, cuando se estaba en vientre materno o ya nacido, o de  anteriores vidas, ya sea próxima o lejana, y siempre por el efecto aprendizaje o Karma.

¿Qué es un “Engrama Emocional”?

Son el conjunto de imágenes mentales que junto con la carga energética de la emoción, que son almacenadas por el subconsciente e inconsciente. Estas  “Imágenes Energéticas” son recibidas por la Mente Reactiva, que las guarda en la memoria, sin que nosotros podamos ser conscientes de tal manera que pueden ser reactivadas por  eventos similares o parecidos al que produjo el engrama o imágenes energéticas adheridas anteriormente y cataliza de nuevo el dolor emocional o físico.

¿Qué es la mente reactiva?

Es la parte de la mente que funciona íntegramente a con la fórmula de estímulo-respuesta,  y que no está controlado por la Voluntad del individuo. Esta mente puede ejercer presión,  fuerza e inclusive mandar sobre la conciencia, las intenciones, los pensamientos, y por supuesto, sobre el cuerpo físico y el comportamiento habitual, generando una determinada personalidad.

¿Qué es la mente? En general son el Conjunto de capacidades intelectuales de un individuo.

No confundir términos.

No hay que confundir LOS ENGRAMAS EMOCIONALES con los ENEGRAMAS. El primero ya se ha explicado, pero el segundo “los enegramas” son la representación de una figura geométrica que contiene  un signo, una figura o representación, un valor numérico y su correspondiente figura geométrica. Ejemplo; Signo Zodíaco Géminis, su figura zodiacal, y su valor numérico 5, que en geometría tendría una figura de Pentagrama de 5 puntas.

También están los “eneagramas” que se aplican psicológicamente para definir la personalidad, las pasiones, patrones de conductas, y demás que identifica la condición básica del individuo.

¿Cómo se generan los Engramas Emocionales?

1. Dolor Físico. Producido por circunstancias de caídas, peleas, accidentes…etc. Al recibir un golpe, además del dolor físico en sí, queda grabado en el mismo golpe la parte de la emoción que se proyectó en ese instante, ya sea de odio, ira, rabia, tristeza y demás, así como todos los sonidos del momento, grabándose como una Imagen energética.

2. Dolor Emocional. Producido en peleas, situaciones de gran tristeza o de hundimiento personal. Cuando no se ha recibido un dolor físico, sino que el dolor es emocional, ese dolor emocional, ya sea tristeza, baja auto estima, depresión, ansiedad, estrés,  y demás distorsiones psíquicas, son capturadas por el inconsciente, con posterior viaje por el campo energético y ulterior adherencia sobre zona del Chacra que no  está equilibrado o donde se produzca la distorsión psíquica- física.

Zonas más sensibles o desequilibradas, enfermas, del cuerpo físico.

Zonas electro- bio -energéticas, Chacras que están cerrados y la energía no puede fluir con libertad. Para que fluya la energía,  libremente, debe transmutarse  toda patología emocional y ulterior auto análisis, mediante conocimiento, entendimiento, y perdón o amor universal, de esta vida, y en casos más profundos algunos de otras experiencias.

3. Dolor emocional y físico del Nonato. En este caso, el dolor proviene de cuando el individuo todavía estaba en el seno materno. Los no nacidos, pueden sufrir emocionalmente o físicamente, ya sea físicamente sobre la madre o sobre la zona abdominal placentaria, que sería como  dolor físico directo, y también la tristeza, ansiedad, estrés, depresiones, o insultos, etc, que recibe la madre;  entonces  el bebé lo adherirá como engrama emocional sobre su inconsciente, subconsciente y al nacer y su ulterior desarrollo personal y cuando reviva situaciones similares, catalizará estas imágenes emocionales energéticas y revivirá el dolor emocional, generándole un comportamiento y acciones determinadas. Este condicionamiento de la personalidad del individuo conforma al individuo y sus patologías.

Lugares de adherencia de los Engramas Emocionales.

  • En el cuerpo físico, exterior o interiormente.
  • El Cuerpo Energético.
  • En los Chacras, en el mismo vórtice.
  • En el Cuerpo Emocional o cuerpo astral nuestro.
  • En el Cuerpo Mental, sobre las formas de pensamientos, creencias o formas de ver la vida.

Modalidades de Engramas Emocionales.

1. Contra la Supervivencia. Es el dolor físico por golpe, accidente, pelea, que amenaza la supervivencia y se adhiere la carga emocional del miedo, ira, rabia, huida, falta de autoestima y demás. Este engrama se adhiere a nuestro cuerpo Físico y energético.

2. Pro Supervivencia. Estos son los engramas emocionales causados por ejemplo: Un niño  que no le atienden sus padres, cuando está enfermo,  porque están muy ocupados en sí mismos, pero sí es atendido por la compasión de su abuela. El niño comprueba que su abuelita, cuando él está enfermo sí le atiende y llega a la conclusión de que si está en estado “enfermo” más veces, llamará la atención de su abuela y será atendido y dado el cariño que busca, generándole confianza y autoestima. Pero ese niño crece y cuando quiere reclamar el cariño aplica la enfermedad para potenciar la atención. En este caso, la llamada de atención y petición  es a su mujer, la cual no reacciona como él esperaba. De tanto usar el método de enfermedad ficticia, generó en enfermedad psicosomática y finalmente la convirtió en enfermedad real y crónica. En esta ocasión le generó una úlcera de estómago y profundos dolores de cabeza, además de baja autoestima. Este engrama se adhiere a nuestro cuerpo Físico y energético.

3. Compasión. Cuando se genera una situación de peligro que produce un dolor emocional, la muerte de un familiar o una tragedia, te caes a una piscina y parece que te ahogas pero te salvan, etc, y recibes un apoyo de compasión, generamos la necesidad de estar peticionando, esa compasión constantemente, repercutiendo sobre nuestra conducta y comportamiento. Este engrama se adhiere a nuestro cuerpo mental.

4. Emociones dolorosa. Los individuos con falta de auto estima o auto estima baja, generan a menudo, este tipo de adherencias engrámicas, que se han depositado en el cuerpo astral o emocional y modifican la forma de ver sus vidas, a través de las emociones distorsionadas. Ejemplo, la mujer que cuando era pequeña vió a su padre ejercer malos tratos sobre su madre y sobre sus hermanos pequeños. En la actualidad esta mujer, tiene un estilo de expresión en su comportamiento hacia el prójimo de desconfianza, inseguridades, frustración, ira, odio a lo que representa su imagen proyectadas en otras personas, y ceguera consciente ante situaciones que no debería consentir, pero las consiente porque cataliza en ella esos engramas de la niñez, con la consecuente, inseguridad, miedo, frustración y demás síntomas.

Todos los engramas contienen un registro de todos lo percibido en ese momento del dolor, físico o emocional; quedándose grabado o adhiriéndose en la mente reactiva del subconsciente y activándose, cuando resurge una situación Catalizadora que suelta la adherencia, imágenes, dolor físico o emocional, haciéndole revivir la situación y reanudando los comportamientos antiguos que iniciaron éste engrama.

¿Cómo  se pueden mejorar o extraer las  adherencias  de los Engramas Emocionales?

Como se transmite la Información de las emociones y pensamientos.

1. Hipnosis Clínica.

2. Psiquiatría o Psicóloga.

3. Auto Análisis.

4. Búsqueda del equilibrio interior y del campo electrobioenergético, restaurando los Chacras.

¿SON LOS PENSAMIENTOS ENERGÍAS QUE GENERAN NUESTRA REALIDAD Y NUESTRAS ENFERMEDADES O NUESTRA SALUD?

FUENTE losmisteriosdelatierra

ENFRENTANDO LA CRISIS

 

Vivimos en una época de grandes cambios. Tal vez siempre ha sido así.
Muchas personas con las que hablo están pasando por grandes cambios y dificultades en sus vidas personales. Ya nada les hace sentido. Todo ha sido puesto en duda. Se sienten perdidos, viviendo una vida que ya dejó de ser realmente la de ‘ellos’. Esta fue mi experiencia de muchos años.

La crisis no es inherentemente ‘mala’ – la crisis significa cambio. Significa que la serpiente está cambiando de piel. Las viejas formas, las identidades estancadas, ya no encajan hoy en día. Ahora sabemos que no pueda haber una real transformación sin dolor. Acordémonos de Jesús en la cruz o del Buda antes de su iluminación.

El cambio es inevitable y natural, y la invitación siempre presente es ponerle atención al dolor que esto implica, a dar la bienvenida a ese momento, como si lo hubiéramos elegido, aunque no haya sido así.

Vivimos en tiempos de crisis, tanto a nivel personal como a nivel mundial, pero cuando la crisis es enfrentada, cara a cara, deja de ser un desastre, deja de ser un obstáculo para la paz, deja de ser inherentemente depresiva, y se convierte en una oportunidad, en un punto de inflexión, en una invitación para soltar el sueño de cómo ‘debían’ ser las cosas, y para alinearnos completamente con todo, tal y como realmente es.

Escondido en el corazón de incluso la más profunda crisis, hay una paz más allá de la comprensión, una paz inmutable que proviene de fluir incesantemente en el cambio.
Jeff Foster

La felicidad puede hacerte más saludable

Para mucha gente, la felicidad es algo difícil de alcanzar. Algunos tratan de lograrlo, llenando sus vidas con éxito profesional y juguetes caros, mientras que otros realizan una búsqueda más profunda y altruista.

Un nuevo estudio ha encontrado que la verdadera felicidad puede afectar positivamente el ADN de las personas, ayudando incluso a prevenir enfermedades e infecciones. Los expertos denominan a este tipo de felicidad como bienestar eudaimonista. El otro tipo, basado en el valor superficial y auto gratificación, se llama bienestar hedonista.

Investigadores de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA ), sostienen que los genes de las personas con altos niveles de felicidad eudaimonista funcionan mejor, ya que poseen más cantidad de anticuerpos, por lo cual el organismo se vuelve más fuerte para luchar contra las enfermedades. Esa es tal vez una de las razones por las cuales la Madre Teresa de Calcuta vivió 87 años, a pesar de estar cerca de los enfermos y moribundos durante tantos años y de vivir en situación precaria.

Para determinar cómo la felicidad afecta la salud, los investigadores analizaron la sangre de 80 adultos sanos. En todos, se estudiaron los niveles de felicidad de ambos tipos junto con los rasgos psicológicos y de comportamiento. Mientras que los grupos hedónicos y eudamónicos demostraron los mismos niveles de emociones positivas, sus genes mostraron amplias diferencias, según el estudio publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

Steven Cole, profesor de medicina de UCLA y autor principal de la investigación, afirma: “Lo que este estudio nos dice es que hacer el bien y sentirse conforme tiene efectos muy diferentes en el genoma humano, a pesar de que generan los mismos niveles de emociones positivas.”

Los investigadores dicen que los humanos probablemente evolucionaron esta capacidad con el fin de luchar contra las amenazas circundantes, y esto es llevado a la sociedad contemporánea, sirve para responder a las amenazas sociales o simbólicas.

Por lo tanto, realizar actos bondadosos puede ayudar a mantener la salud. En cambio, no importa cuánto nos guste algo en Facebook, ya que eso no mejora el bienestar. De hecho, hasta puede perjudicarla.

Una nueva investigación publicada en la revista PLoS ONE muestra que los jóvenes cuanto más utilizan Facebook y otras redes sociales, más desciende su nivel general de felicidad. En concreto, un mayor uso de medios sociales afecta a las personas de dos maneras: cómo se sienten en el momento y qué tan satisfechos están con su vida.

“De manera superficial, esto proporciona un recurso para satisfacer la necesidad humana básica de conexión social”, explica el psicólogo social Ethan Kross, de la Universidad de Michigan, “pero en lugar de mejorar el bienestar, hemos encontrado que el uso de Facebook muestra el resultado opuesto.”

Fuente

El cuello

 

Inconscientemente sabemos que podemos morir por él:  ahogados, descoyuntados, estranguladoso paralizados por un golpe en la nuca. De nuevo, las expresiones coloquiales hablan de manera figurada de lo que literalmente es: “me ahogo de pena”, “estoy de deudas hasta el cuello”, “me tiene con la soga al cuello este asunto”…

EL CUELLO, al mismo tiempo separa y une lo intelectual, la cabeza, con el resto del cuerpo: lo emocional, lo creativo sexual y lo material. Es la unión y comunicación entre lo de arriba y lo de abajo;

el “cuerpo espiritual con el material” . . .

A más opresión, más problemas de integración entre ese ego y los demás. La persona que no acepta lo que siente en el cuerpo con su intelecto, puede vestir con cuellos apretados, bufandas y pañuelos que limiten toda la expresividad emocional que se aprisiona en su pecho. El extremo se alcanza cuando mantenemos una actitud interna inflexible y nos negamos a cambiar bajo ningún concepto, lo que puede obligarnos a llevar un collarín. Una metáfora de nuestra poca flexibilidad. -La forma en que se sostiene a la cabeza simboliza la posición del individuo en el mundo.

La primera vértebra cervical, atlas, como el titán que sostenía la bóveda celeste, sostiene la bóveda craneana, es decir, nuestro mundo. La persona que está dispuesta a aprender y a experimentar, que no se deja influenciar por actitudes negativas como “no puedo, o no quiero”, no acumulará tensiones en el cuello, se sentirá seguro con sus ideas y sentimientos.

Veamos algunos ejemplos:

*El cabizbajo -> ofrece su nuca para seguir humildemente recibiendo “los golpes de la vida”, mira la realidad de manera muy parcial, mirando sus propias desgracias, se pierde gran parte de lo positivo que le ofrece estar vivo.

*Caminar con la cabeza erguida -> la barbilla es símbolo de la voluntad, llevarla levantada es señal de que el sujeto desea que todo se haga según su voluntad. El mundo debe estar a sus pies.

*Inclinar la cabeza hacia la izquierda -> Abre la visión del campo visual derecho, el polo masculino, lo que lo hace más fuerte y determinante. Conecta con la mirada al mundo heredado del linaje paterno.

*Inclinar la cabeza hacia la derecha -> Abre la visión del campo visual izquierdo, el polo femenino, lo que hace la atmósfera más suave, sensitiva y da paso a la intuición. Se asoma al mundo desde la mirada del linaje materno. Cualquier inclinación del cuello es limitante y evitativa. El colmo de este desequilibrio lo da la tortícolis, cuando una mitad de la realidad se anula por completo.

Ext. del blog de Plano Creativo