Hechizos para la noche de Halloween

La noche de Halloween es una de las noches más mágicas del año. En dicha noche podemos ponernos en comunciación con las fuerzas de la Naturaleza para que nos favorezcan y nos concedan el deseo más querido. A continuación os pasamos uno de los hechizos más efectivos para aprovechar las fuerzas mágicas de la noche de Halloween.

En esta noche, podemos realizar el siguiente ritual. En él nos desprendemos todo lo que tenemos de negativo y pediremos lo que queremos atraer de positivo para el inicio del Año Mágico.

Necesitaremos:

  • Vela Naranja
  • Aceite ungir velas
  • Hierbas de Romero
  • Carbón
  • 2 Pergaminos

Cogeremos la vela naranja, y la ungiremos con el aceite. Al lado de la vela realizaremos un sahumerio de Romero. En uno de los pergaminos escribiremos aquello que deseamos atraer: salud, prosperidad, amor, deseo … Lo pondremos al lado derecho de la vela ya ungida. En el otro pergamino, aquello (cosa o persona) que deseamos expulsar, situándolo a la izquierda de la misma vela.

¿Cómo surgió el Halloween y por qué se usan disfraces?

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El 31 de octubre, millones de personas en el mundo celebran el Halloween o Noche de Brujas, una fiesta que conjunta ritos celtas con tradiciones cristianas. .

¿Cuál es el origen de esta ‘oscura’ celebración? Acompáñanos a conocer la historia de esta fiesta, también conocida como All Hallow’s Eve o All Saints Eve.

Expertos en el tema coinciden en que la fiesta del Halloween, como la conocemos, comparte origen céltico y cristiano. El antecendente más claro y antiguo de ello es la celebración céltica conocida como Sahmain, la cual se celebraba en Irlanda, Escocia y la Isle of Man, el 31 de octubre. El Sahmain, también conocido como Calan Gaeaf —que significa ‘el primer día de invierno’— en otras regiones de las islas británicas, celebraba las cosechas y, con la llehaga del otoño y la proximidad del invierno, marcaba el ingreso a la mitad más oscura del año.

Por estar en el paso de la luz del verano a las tinieblas del invierno, esta fecha tenía una carga simbólica y se creía que durante este día las fronteras entre este mundo y el más allá se desvanecían.

Las festividades incluían adivinación del futuro y otros actos de magia, ofrendas elaboradas con los frutos recién cosechados y fogatas “para alejar a los malos espíritus”. Además, a partir del siglo XVI, la gente acudía disfrazada —o fingiendo estar momificada— a estas celebraciones.

Con la introducción del cristianismo en las islas británicas, las tradiciones otoñales célticas se mezclaron con la fiesta del Día de Todos los Santos el 1 de noviembre, y de Los Fieles Difuntos, al día siguiente. En esas fechas se adoraba a todos los santos y se honraba a los muertos recientes que aún no podían llegar al Cielo.

En el cristianismo primitivo, estas fiestas incluían grandes celebraciones y banquetes. Ya unidos, los tres días se conocieron como ‘Allhallowtide’, y el 31 de octubre fue llamado All Saints’ Eve, All Hallow’s Eve o víspera del Día de Todos los Santos. De ahí derivó a la palabra Halloween.

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Muchos historiadores sostienen que nuestro actual Halloween tiene sus raíces en aquellos siglos de sincretismo entre las tradiciones paganas y las cristianas. La calabaza con el rostro calado y una vela dentro —conocida en inglés como Jack O’Lantern—, por ejemplo, representaba las almas de los muertos.

Otra costumbre que llegó hasta nuestros días es la de disfrazarse: además del origen céltico, una de las creencias antiguas era que en Halloween los muertos podían vagar por el mundo y ésta era la última oportunidad de cobrar venganza contra quienes les hubieran hecho algún agravio; por esa razón, la gente acostumbraba disfrazarse y así no ser reconocidos por los muertos.

En el siglo XVIII, los primeros colonos que llegaron a Norteamérica trajeron consigo todas las tradiciones célticas y cristianas del Halloween, que se incluía en sus calendarios religiosos. Con el tiempo —y la mercadotecnia—, las calabazas, los disfraces y el “dulce o susto” permearon en el resto del mundo y se convirtieron en la fiesta que casi todos conocen y festejan.

La fruta que eres según tu zodiaco

¿Te gustaría saber qué fruta eres según el zodiaco? Las estrellas han hablado y han revelado si eres una dulce manzana o un energético limón. La naturaleza no es tan diferente a los seres humanos, por lo que es importante cuidar de ella. Te sorprenderá conocer lo mucho que podemos llegar a parecernos a algunas frutas.

Conocer esto puede ayudar a descubrir por qué te gusta más una fruta que la otra. Y es que en el universo todo está relacionado de cierta manera. Te ayudaremos a descubrir cuáles son aquellas que más te identifican y te diremos la razón por la que estas frutas son más parecidas a ti de lo que imaginaste.

1Tu fruta según el zodiaco

Aries: Tu fruta según el zodiaco es el melocotón, encarna toda tu energía desde tu nacimiento. Se cree desde las culturas antiguas que los melocotones simbolizan la juventud eterna.

Y según la mitología china, de todas las frutas esta es la que mejor va contigo. Los melocotones tienen larga vida, pueden permanecer frescos por largo tiempo, al igual que aquellos nacidos bajo el signo de Aries.

Tauro: Para aquellos regidos por el signo del zodiaco de Tauro, la fruta que mejor les caracteriza es la pera. Esto se debe a que este signo se encuentra muy relacionado con todos sus sentidos y encarna el placer terrenal.

La forma que tiene la pera simboliza el placer, al igual que Tauro. Ambos son un símbolo de la sensualidad. Y dentro de la cultura china, esta es de las frutas que mejor expresa los deseos de prosperidad.

Géminis: Según tu zodiaco, la fruta que mejor te caracteriza es el limón; y eso no se debe a la falta de dulzura. Según las culturas antiguas, los limones simbolizan la energía positiva.

Son una forma de representar todo aquello que se encuentra lleno de energía, representa a aquellos que no tienen un carácter dócil y que son creativos y con naturaleza optimista.

Cáncer: Aquellos que nacieron bajo el signo del zodiaco de Cáncer cuentan con la dicha de ser un higo. Se relaciona con la familia, el amor por las relaciones familiares, la maternidad y el amor por el hogar.

Simboliza la fertilidad y la abundancia; desde tiempos antiguos se considera el higo como una fruta sagrada y símbolo de la feminidad, la fertilidad y todo aquello relacionado con la familia.

Leo: De acuerdo al zodiaco, la fruta que mejor te caracteriza es el melón; lo que curiosamente se ha relacionado con uno de los pecados capitales. La gula y la glotonería. También simboliza la riqueza y la abundancia.

Se considera que así como el melón, las personas nacidas bajo Leo son creativas y buscan los placeres de la vida en abundancia, para hacer que la vida valga por completo la pena. Sin arrepentimientos.

Virgo: Los nacidos bajo el zodiaco de Virgo, son caracterizados por una fruta muy peculiar, la naranja. Esta representa a todos aquellos con mentalidad pura, también servía en la antigüedad para representar a la Virgen.

Si analizamos la representación de esta fruta desde el punto de vista cristiano, se considera que se la relaciona con la virginidad, la inocencia y todo lo que es fértil; además de ser considerada como un emblema de la elegancia.

Libra: Hemos llegado a unos de los signos del zodiaco más polémicos, que es caracterizado por la fruta más popular de todas. La fresa, que se considera como un símbolo de la armonía, el romance, la amistad y la bondad.

Debido a su forma de corazón, se considera que aquellas personas nacidas bajo Libra son las que aman con mayor fuerza, son sinceras en sus sentimientos y no temen confiar en las demás personas.

Escorpio: La fruta que mejor va contigo es la granada, una fruta cuya representación está ligada a los secretos, a la muerte y a todo lo que se podría esconder detrás del velo.

Es una fruta poderosa y simboliza a las personas que son de naturaleza sigilosa, aquellos que no confían rápidamente en las demás personas y que tienen pocos amigos; sin embargo, se dice que los que tiene son muy leales.

Sagitario: De acuerdo a lo que cuenta la mitología romana y el zodiaco, la fruta de aquellos nacidos bajo el signo de Sagitario es la uva. Son personas que aman la libertad, asimismo simbolizan el paganismo.

Las personas que son representadas por la uva tienen una naturaleza aventurera, un espíritu que ama las fiestas; por lo que es posible que también tenga problemas de adicciones.

Capricornio: Eres según el zodiaco, mejor representado por la manzana, eres una persona determinada y que disfruta del conocimiento y la automejora. Sin embargo, esto puede traerte problemas.

El amor por el conocimiento puede llegar a convertirte en una persona codiciosa, egoísta y orgullosa. Recordemos que también simboliza el fruto prohibido y las tentaciones.

tu fruta segun el zodiaco

Acuario: Tu fruta según el zodiaco es la ciruela, una fruta que se considera ser exclusiva del invierno y las épocas más frías. 

Los representados por esta fruta tienen una gran capacidad de perseverancia, pueden soportar mucho más de lo que aparentan y son fuertes de espíritu. Así como las ciruelas pueden soportar altas temperaturas.

tu fruta segun el zodiaco

Piscis: Eres representado por una fruta que simboliza la sabiduría que viene con la vejez. Tu fruta es la cereza, la cual representa la inmortalidad de alma, la renovación y los sentimientos más puros.

Razón por la que estas frutas se usan en antiguos rituales chinos para renovar el alma, limpiar las impurezas del corazón y tener una mente clara y un espirito limpio. Eres una persona que aprende de los errores a la primera y que no deja que nada le detenga.

Aléjate de todo lo que te aleje de ti

Aléjate de lo que te haga daño, de lo que oscurezca tu vida, aléjate de lo que se convierta en siniestro. Aléjate de todo aquello que no tenga remedio, de aquello que esté sometiendo tu bienestar. Aléjate de todo lo que te aleje de ti.

Ponle distancia emocional al dolor, al rechazo y a la traición, obsérvalos y aprende. Maneja tus miedos, controla tus demonios. Sé consciente de que el sufrimiento es opcional. No maquilles tu realidad, vívela.

Mantén cerca aquello que te reconforta, que no dispara a matar, que no te obliga a perder. Dale la oportunidad a un nuevo estilo de juego y cuídate, no te rompas en pedazos, no te obligues a perder parte de ti.

La huella emocional del dolor

Con frecuencia dejamos que las agujas del reloj recorran su esfera sin interferencias mientras arrancan las hojas de nuestro calendario sin pena ni gloria. Desconectamos del mundo, nos aislamos de la realidad y dejamos que la vida pase sin pensar en las consecuencias.

Pero desligar nuestra parte consciente de la inconsciente tienes sus consecuencias. No estamos diciendo que tenemos que ser hiper-reflexivos, estamos hablando de tomar consciencia de que lo que nos produce dolor es precisamente nuestra intención de evitarlo.

El sufrimiento no puede separarse de la vida, pero de manera constante nos empeñamos en sobrepasar sus límites e intentar ignorarlo. La tristeza no es mala, tampoco lo es la preocupación y ni siquiera la ira.

Niña atrapada en una jaula

Cada una nos aporta un conocimiento. O sea, que sentir sufrimiento es necesario si queremos sentir placer. Por eso si se trata de evitar algo lo que tenemos que hacer es no jugar al escondite con nuestras emociones.

Siempre habrá algo que nos haga daño

Es imposible lograr una vida sin emociones tóxicas ni personas que “nos la amarguen”. Asimismo es imposible vivir sin algo que nos produzca placer o gratificación. Por eso debemos de ser justos pensadores y agradecer al “sufrimiento” todo aquello que nos aporta.

Dicho de otra manera… ¿Quién no ha pensado alguna vez que aquella puñalada por la espalda que recibió no le sirvió para madurar? ¿Quién no se ha percatado de que si hoy es fuerte es porque ayer fue débil?

Para todo en la vida hay una contrapartida. No podríamos sentirnos alegres si un día algo no nos puso tristes. Sin embargo, aunque este razonamiento es bastante siempre nos cuesta aceptarlo en la práctica.

La vida a veces duele, a veces cansa, a veces hiere. Esta no es perfecta, no es coherente, no es fácil, no es eterna, pero a pesar de todo LA VIDA ES BELLA.

Eres una persona bella

Así que al final acabamos siendo nosotros los que alimentamos y autogeneramos nuestro sufrimiento. Esto funciona con el efecto bola de nieve. Algo nos hace daño, intentamos evitarlo, nos hacemos más daño, permitimos que se acumule, sufrimos por no lograr deshacernos del dolor y, como resultado, obtenemos una gran bola de nieve de aquello que comenzó siendo un solo copo de agua helada.

Ahora bien, con esa bola de nieve tenemos la posibilidad de hacer un bonito muñeco o de dejar que nos aplaste. Como vemos, de nuevo se trata de opciones, de caminos, de bifurcaciones.

Si simplificamos así cada situación de nuestra vida obtendremos una llave maestra que abrirá todas aquellas fuerzas que nos permitan avanzar. Básicamente se trata de plantearse dos opciones: aceptar el camino o rechazarlo y sufrir por intentar evitarlo.

Si aceptamos, crecemos. Si rechazamos viviremos siempre sometidos al yugo de la evitación. Si nos resistimos a aceptar el sufrimiento y los daños como parte inherente a la vida, solo lograremos apelotonar la angustia.

Si por el contrario lo aceptamos como natural nos libraremos de la angustia, lo que nos permitirá sobrellevar nuestra vida sin la gran carga del juego intenso y constante del escondite.

En definitiva, que no podemos pelear contra nosotros mismos porque, si lo hacemos, seremos ganador y perdedor. Y morir para vivir no compensa.

El olor del recién nacido provoca un efecto narcótico en el cerebro de las madres

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Olor recien nacido efecto narcotico cerebro madre

La naturaleza es sabia y sabe cómo conseguir el vínculo mágico entre madres e hijos

Si eres madre, ¿a qué olía tu bebé cuando era recién nacido? Es probable que nunca te cansases de olerle, tanto, que incluso te pareciera algo extraña tu actitud de olerle una y otra vez… En realidad, es algo muy normal en las madres porque el olor de sus hijos recién nacidos provoca en el cerebro un efecto narcótico, es decir, un efecto muy parecido al que producen las drogas. Y además, es adictivo. No existe ninguna madre en el mundo que se canse de oler a su bebé… porque huele de maravilla.

La madre se enamora del bebé

Es un acto instintivo que la madre sostenga a su bebé recién nacido y le dé un beso… y éste es el momento en que madre e hijo se vinculan para siempre gracias a la naturaleza. Esto ocurre porque tanto la madre como el bebé están cargados de hormonas para potenciar ese vínculo al máximo… de esta manera, la naturaleza se asegura de que la madre cuide de su cría y la supervivencia de la especie siga su curso.

Dicen que el parto es la única cita a ciegas en la que conocerás al amor de tu vida, y así es, efectivamente. Las madres se enamoran de sus hijos y las hormonas de la oxitocina tienen mucho que ver en esto. Además de esto, la naturaleza provoca que el bebé huela de manera que cuando la madre lo huela sienta calma, placer y felicidad por lo que no se cansará de hacerlo y cuidará de su bebé pase lo que pase.

olor recién nacido

Un estudio lo confirma

Para confirmar que esta teoría es cierta se hizo un estudio por la revista “Frontiers in Psychology”. En él se siguió a 30 mujeres. La mitad de ellas acababan de ser madres y la otra mitad no tenía hijos. Se les pidió que identificasen varios olores, y entre ellos había un pijama usado por un bebé. Las mujeres olían los objetos con los ojos tapados y los investigadores observaban qué ocurría en sus cerebros.

Las que acababan de ser madres identificaron rápidamente el olor a bebé y los niveles de dopamina en su cerebro aumentaron (la parte del cerebro que está asociada con la recompensa). Se activaban las mismas zonas del cerebro al oler el pijama del bebé que cuando olían comidas que les resultaban placenteras. La dopamina seguía apareciendo en escena… cuando se libera dopamina en el cerebro se disfruta de la sensación igual que cuando se usan drogas… aunque por supuesto, en el primer caso, es de manera natural y sin consecuencias graves para la salud.

Una unión para toda la vida

La naturaleza se encarga de que el bebé y la madre liberen hormonas suficientes para que desde el momento del parto la unión se cree. La hormona clave como hemos apuntado más arriba es la oxitocina que se conoce como la hormona del amor. Justo después de que la madre haya dado a luz su cuerpo experimenta una inundación de ésta hormona… tanto que llega a los niveles máximos, más de los que pueda alcanzar en cualquier otro momento de la vida.

Por lo tanto, es la oxitocina junto con la dopamina las encargadas de que todo marche bien en el vínculo entre la madre y el bebé y se genere fuerte e indestructible. La madre siempre estará al lado de su hijo para cuidarle y protegerle, porque su instinto de madre se acaba de crear y no se romperá con nada en la vida. Se ha convertido en madre y su hijo formará parte de su corazón mientras ella tenga un aliento de vida.

Cada cosa tiene su momento y cada momento su oportunidad

Cada cosa tiene su momento y cada momento, a su vez, nos abre la puerta a una nueva oportunidad, esa que hay que saber ver y no dejar escapar solo porque a los demás no les guste. Porque la felicidad es, al fin y al cabo, un acto de valentía y responsabilidad que nos exige también entender que, en ocasiones, lo que en un primer momento parece un problema puede ser también una oportunidad.

Albert Einsten solía decir que entre las dificultades se esconden las mejores oportunidades. Ahora bien, también sabemos que no es fácil aplicar este enfoque tan optimista. El miedo, la inseguridad o incluso la presión de nuestro entorno nos hacen creer que aún no es nuestro momento, que debemos esperar un poco más en nuestra «tranquila y segura» zona de confort.

Nunca dejes pasar una oportunidad que te hace feliz solo porque a los demás no les agrade, la vida son momentos que hay que saber aprovechar con intuición y coraje.

En la actualidad, la sociedad e incluso muchas de nuestras instituciones atraviesan un complejo periodo de crisis. Tal vez este momento era inevitable, no lo sabemos, pero lo que no debe ser inevitable es nuestra rendición, nuestro abatimiento.

A menudo suele decirse aquello de que la vida nos envía regalos envueltos en problemas. Así, lo único que deberíamos hacer es atrevernos a quitar a los problemas ese revestimiento oscuro y descubrir qué oportunidad nos ofrece.

llave simbolizando la oportunidad

La verdadera oportunidad y cómo percibimos la realidad

Para muchos, nunca es el mejor momento para casi nada. Posponen tantas cosas que aplazan incluso su felicidad para ese día en el que consigan esto y lo otro, o en que por fin logren aquello de más allá.

Ahora bien, hemos de tener en cuenta que quien pospone demasiado deja de vivir el presente, porque la felicidad no se programa en una agenda. La felicidad se crea, se intuye, se siente.

La forma en que percibimos la realidad es pues algo determinante. Hay quien se focaliza solo en los problemas hasta caer en el pozo del victimismo, ahí donde la oscuridad nunca le permitirá ver ninguna salida. Otros, en cambio, ejercitan el músculo de la responsabilidad y la valentía y son capaces de ver en los mismos problemas auténticas oportunidades.

La respuesta a por qué hay quien cae en la indefensión y quien es capaz de poner la llave en la cerradura de la oportunidad reside, como siempre, en ese residuo genético tan latente en nuestro cerebro: el miedo.

Es este instinto quien nos susurra aquello de que es mejor no asumir riesgos, que es mejor dejar las cosas como están, que es mejor no arriesgar. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ante cada oportunidad perdida, ante cada momento no aprovechado, aparece otra aplastante dimensión a tener en cuenta: la frustración. Ya no me enojo, solo miro, pienso y me alejo si es necesario A fuerza de tener que lidiar con situaciones complicadas, aprendemos a tomar distancia emocional, a gestionar nuestro malestar y a pensar antes de tomar una determinación.

Cómo aprender a ver las oportunidades

A día de hoy, en cualquier librería especializada encontramos múltiples manuales que nos explican cómo hacer de los instantes de crisis nuestras mejores oportunidades. Es común que se ponga como ejemplo a Steve Jobs y, en especial, el reto que le supuso tener que afrontar su despido de Apple. Lejos de rendirse, lejos de convertirse en víctima, creó, por ejemplo, ese gigante de animación llamado Pixar.

«El fracaso es una gran oportunidad para empezar de nuevo con más inteligencia.»

-Henry Ford-

Por otro lado, muchos de nosotros, y sin llegar a estar al mismo nivel que alcanzó Steve Jobs, también afrontamos en estos momentos alguna que otra dificultad. Por ello, estamos seguros de que las estrategias que a continuación te describimos pueden ayudarte, al menos, reflexionar en ellas y tenerlas en cuenta.

Claves para saber intuir tus oportunidades

Mujers onriendo porque ve en la lluvia una oportunidad

Sabemos ya que nuestro principal enemigo, el más cotidiano, es el miedo. Es, pues, el momento de coger las riendas de nuestra salud emocional y entender que la vida, la felicidad, acontece más allá de la linea del miedo. Solo un paso más allá de la zona de confort.

  • Hemos de darnos cuenta que un problema no está en las» circunstancias externas» sino en nuestra mente. Intenta verlo como una oportunidad de aprendizaje y no como algo que escapa a tu control.
  • Otra forma de enfocar las dificultades es dejar de verlas como «islas» donde quedarnos aislados y envueltos por la bruma del abatimiento. Entiende que un problema no es más que un PROCESO. Si nos despiden del trabajo no debe ser el final del mundo, sino la oportunidad de hacer un cambio, de iniciar una nueva dinámica.
  • Hay momentos complejos para los cuales, no hay una solución. Si no somos felices con nuestra pareja, por ejemplo, estamos pues ante una dificultad para la cual no hay remedio pero sí un final: el adiós. Estamos pues ante un nuevo proceso con principio y fin que nos abre a su vez las puertas a un nuevo ciclo vital y, por tanto, a una nueva oportunidad de ser feliz. Pero esta vez, en soledad.

Para concluir, es muy posible que nuestras mejores oportunidades estén aconteciendo ahora mismo y en este momento. Solo debemos permitirnos ser un poco más valientes y dejarnos llevar por la ilusión, la valentía y el coraje. Porque recuerda, no hay nada más caro que una oportunidad perdida…

10 claves para sacar lo mejor de ti cuando el mundo parece estar en contra

Mujer tendiendo corazones

A veces, nos tomamos la vida demasiado en serio. Nos mantenemos atados a cosas que son insignificantes y dejamos que nos arruinen la existencia. Por ejemplo, tenemos un encontronazo en el trabajo y ello nos echa a perder el día, o llegamos a desayunar y la persona que está delante se lleva el último croissant, haciendo que nos pongamos de mal humor durante toda la jornada. También nos enojamos con nuestra pareja por motivos intrascendentes, nos enfadamos con el empleado de turno si no satisface nuestra demanda y nos frustramos si las cosas no salen como esperábamos.

Sin embargo, la verdad es que no podemos cambiar a nadie. Las cosas son como son. Solo tenemos control sobre nuestras reacciones. Podemos dejar que las otras personas y las situaciones dicten nuestras emociones o podemos tomar las riendas de nuestra vida y decidir conscientemente cómo reaccionar. Después de todo, recuerda que cómo te traten los demás, es su problema; como reacciones, es el tuyo.

Para sacar lo mejor de ti, debes aprender a navegar con la corriente

  1. No te lo tomes como algo personal

Recuerda que no se trata de una afrenta personal, el universo no conspira en tu contra. No llueve solo para amargarte el día y el empleado de la oficina no desea hacerte la vida imposible, probablemente se comporta así con todo el mundo. Cuando comprendes que no se trata de ti, encontrarás que todo es más fácil porque puedes asumir una distancia emocional de la situación y controlar mejor tus reacciones.

  1. Piensa en el tamaño del Universo

Solemos creer que somos el centro del mundo, pero si analizamos con perspectiva el universo nos daremos cuenta de que somos simplemente una mota en la escala espacio-tiempo. El objetivo de esta reflexión no es menospreciarnos o sentirnos insignificantes sino tan solo poner todo en su justa perspectiva. Cuando te parezca que tus problemas y los obstáculos son insuperables, considera que existen infinitos caminos que puedes tomar para solucionarlos, siempre hay una solución.

  1. Pon un pie fuera del ciclo de negatividad

Cuando estamos tan atrapados en nuestra propia negatividad, cuando pensamos que estamos teniendo un día pésimo o que tenemos que lidiar con alguien insufrible, a veces todo lo que necesitamos es un pequeño estímulo que nos devuelva a la realidad. Por eso, la próxima vez que te sientas angustiado, agobiado o estresado, simplemente pon una canción que te guste y cántala a pleno pulmón, mejor aún si la bailas. Los problemas no desaparecerán como por arte de magia pero romper ese ciclo de negatividad que ronda tu mente te ayudará a serenarte y encontrar una solución.

  1. Obtienes aquello en lo que te centras

Todos hemos pasado por situaciones en las que nos enfadamos y perdemos el control. Sin embargo, mientras más te centres en ello, peor te sentirás. Recuerda la regla: todo en lo que te centres, crecerá. Por tanto, si te focalizas en lo negativo, en los defectos y las preocupaciones que no llevan a ningún sitio, eso es lo que crecerá en tu mente. De esta forma, estarás viendo el mundo a través de un prisma negativo y muchas situaciones que en realidad tienen una impronta neutra, las percibirás como negativas. La clave radica en cambiar ese prisma y cultivar una perspectiva más positiva.

  1. Respira profundamente

No podemos engañarnos, hay situaciones que harían perder la paciencia incluso a un monje budista. En esos casos, simplemente respira. Cuando nos enfadamos, irritamos o estresamos ocurren una serie de cambios a nivel fisiológico que le indican a nuestro cerebro que debe aumentar el nivel de alerta. Como resultado, estaremos más sensibles e irritables, dispuestos a saltar a la yugular de cualquiera ante el menor signo de alarma. La respiración diafragmática puede devolvernos la coherencia cardíaca y hacer que regresemos a la calma, para poder pensar mejor.

  1. Responde de manera diferente

Una canción de Los Beatles decía: “All you need is love”. Y lo cierto es que a menudo muchas de las personas amargadas que encontramos en nuestro día a día solo necesitan una dosis de amor. Por eso, aunque nuestra primera reacción es ponernos en su misma longitud de onda y responder con agresividad o enfado, todo podría cambiar si nos calmamos y le respondemos con una sonrisa en los labios. A veces, responder de la manera más inesperada es suficiente para que esa persona cambie su actitud. En todo caso, si no lo hace, nos sentiremos mejor con nosotros mismos porque logramos mantener el control.

  1. Enfrenta el mundo con sentido del humor

La risa es el mejor antídoto contra las emociones negativas. De hecho, solo podemos decir que hemos superado realmente un miedo cuando miramos atrás y nos causa risa el simple hecho de haber albergado ese temor. Cuando eres capaz de encontrar el matiz hilarante en una situación, esta pierde sus tintes dramáticos y serás capaz de reaccionar con mayor entereza, poniendo cada cosa en su justo lugar. Recuerda que nuestra mente tiende siempre a exagerar los problemas y a menudo funciona en «modo catastrofista».

  1. Acepta que ves el mundo como eres, no como es

Considera que tu percepción está mediatizando la situación en la que te encuentras. No podemos aspirar a ser objetivos al 100% porque nuestras experiencias pasadas, nuestras ilusiones y, sobre todo, nuestras expectativas, están determinando el significado que le conferimos a las situaciones que vivimos. De hecho, la mayoría de las veces no reaccionamos ante las situaciones en sí mismas sino ante la frustración y la decepción que sentimos porque nuestras expectativas no se vieron cumplidas. Sé consciente de que no percibes el mundo como es en realidad, sino como quieres que sea.

  1. Asume que tu equilibrio emocional no es negociable

¿Sabías que cada pequeña discusión e incluso esos enfados repentinos que tragamos en seco y no mostramos alteran nuestra coherencia cardíaca? ¿Y sabías que un ritmo cardíaco irregular es un predictor muy fiable de infarto? Por tanto, cuando tengas que enfrentarte a una persona difícil o a una situación complicada, haz tuyo este mantra: “mi equilibrio emocional no es negociable”. No pienses en términos de ganancias y pérdidas, de vencedores y derrotados, porque lo más importante en estas situaciones es que no logren resquebrajar tu paz interior. Eso conlleva a que te preguntes qué peleas vale la pena luchar.

  1. Date permiso para equivocarte

En todo caso, es prácticamente imposible que siempre logremos mantenernos tranquilos y sonrientes. El exceso de autocontrol también puede llegar a ser desgastante. Por tanto, no te conviertas en tu peor juez, date permiso para equivocarte. No te recrimines por haber perdido el control, en vez de eso, busca las causas y aprende la lección. Recuerda que el objetivo es que seas más feliz, no te vapulees constantemente ni asumas una actitud hipervigilante que te impida disfrutar de la belleza del mundo simplemente porque estás demasiado ocupado controlando tus reacciones.