EL PROBLEMA ES NO PODER O NO QUERER OLVIDAR.

 

Me me parece tan hermoso lo que estaba leyendo en el libro que llevo entre manos, que no resisto la tentación de transcribir un pedazo de él. Hablo del libro “Lecciones de vida”, de estos conocidos autores:

“Necesitamos perdonar para poder vivir íntegramente la vida”

“A todos nos han hecho daño; no merecíamos ese dolor, y no obstante nos hirieron. Y, a decir verdad, es casi seguro que también hemos hecho daño a otros. El problema no es el daño producido, sino el no poder o no querer olvidar. Ésa es la herida que sigue doliendo”

“Tenemos la opción de perdonar o de vivir con resentimiento”

“Cuando no perdonamos, nos aferramos a viejas heridas, daños y disgustos. Conservamos vivas las partes desdichadas del pasado y alimentamos nuestros resentimientos. Cuando no perdonamos nos convertimos en esclavos de nosotros mismos

“La gente que se niega a perdonar necesita recordar que con ello no castigan a nadie, sólo a sí mismos”

“El perdón no significa dejar que la gente nos pisotee. Es caridad en el mejor sentido de la palabra. Al perdonar, aceptamos que alguien no estaba en su mejor momento cuando nos causo la herida”

El perdón ocurre en nuestro interior. Perdonamos para sanarnos. La conducta del otro es su problema. No tenemos que perdonar la conducta: sólo necesitamos perdonar a la persona”

“El perdón no tiene que ver con la persona que nos hizo daño, así que no debemos preocuparnos por ella. Lo que hizo probablemente tenía que ver más con ella misma, con su mundo y sus problemas que con nosotros. Al dejar de preocuparnos por ella nos sentiremos libres”

“Vengarnos sólo nos proporciona, si acaso, una sensación temporal de alivio o satisfacción. Después nos sentimos culpables por rebajarnos a la clase de conducta que en principio nos pareció mal”

El resentimiento nos mantiene estancados. Conocemos bien este viejo terreno y nos sentimos tan cómodos en él que consideramos que el perdón es como aventurarse en lo desconocido”

“En el perdón, recuperamos nuestro poder para vivir y florecer más allá de un incidente ofensivo. Aferrarnos a la herida nos mantiene en un estado constante de víctimas; con el perdón, superamos la herida”

La persona que más a menudo necesitamos perdonar es a nosotros mismos. Tenemos que perdonarnos por lo que hemos hecho, y por lo que no hemos hecho”

“Con frecuencia, sobre todo cuando somos jóvenes, nos sentimos responsables de todo lo que pasa alrededor de nosotros, generalmente más de lo que debemos”

“La clave para perdonarnos es comprender que si hubiéramos tenido una mejor visión habríamos hecho las cosas de diferente manera”

“Creíamos estar haciendo lo correcto, lo cual es la razón por la que debemos perdonarnos por no saberlo todo. Y aun en el caso de haber hecho daño a alguien intencionadamente, tal vez fue porque estábamos dolidos”

“El perdón no es algo que ocurre una vez en la vida, siempre está en marcha. Es nuestro proceso de mantenimiento espiritual. El perdón nos ayuda a mantenernos en paz y en contacto con el amor. Nuestra única tarea es intentar abrir de nuevo el corazón.

 

Elisabeth Kübler-Ross y David Kessler.

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