Fin de año

En estos días se suelen hacer en los medios de comunicación los resúmenes de lo que ha sido el año que termina. Son hechos relevantes que afectan a lo colectivo, pero que poco tiene que ver con la vida de cada uno. Ésa es probablemente la barrera entre lo que nos preocupa y lo que nos ocupa. La tragedia del tren de Santiago, las catástrofes naturales, el relevo en el Papado con el nacimiento de una estrella de nombre Francisco, el problema de Cataluña, la corrupción que no cesa y la crisis que no termina son referencias que se repiten en los medios mientras que nosotros, al felicitar las Pascuas y el nuevo año, pensamos en lo que nos espera y queremos mejorar el tiempo que se despide para nunca volver.

Es el momento de las buenas intenciones y de esos planes que duran apenas unas horas cuando el calendario cruce el mapa del 2013 para saludar al 2014. Intentaremos mejorar nuestra vida, disfrutar más de las cosas, ponernos en forma, mejorar nuestro inglés como objetivo inalcanzable, dedicar a nuestro trabajo no más de lo necesario y preocuparnos más de nosotros y de los que nos necesitan. Es una terapia imprescindible para renovar esos votos con la vida, tan necesarios al menos como unas buenas vacaciones. Luego volveremos al combate, a esa realidad que se empeña en romper nuestros sueños, a la pelea de cada día.

Pero estos días son diferentes y nos permiten coger aire, respirar a fondo, disfrutar de las calles iluminadas, de los amigos, de la familia, de las fiestas, de los buenos deseos y de ese zapato que los que seguimos teniendo mucho de niño pondremos en la noche mágica del 5 de enero, esperando que los Reyes nos dejen lo que les hemos pedido.

Como ya no somos tan niños, nuestros deseos serán muy tangibles. Ese padre de familia que llora muchas noches a escondidas pedirá trabajo. Mi amigo José pedirá no tener que cerrar su humilde taller. Esa madre que está en el hospital al pie de la cama de su hijo pedirá a Dios que se no se lo lleve. Y yo, para todos ustedes, lo mismo que para mí: salud y que la vida les regale todo lo que le pidan.

ERNESTO SÁENZ DE BURUAGA

Anuncios

One Reply to “Fin de año”

  1. Un año termina y un nuevo se asoma , con todos los sabores y sin sabores…, somos protagonistas de esta historia. Niños que sueñan con un mundo mejor, que no deben rendirse ante alguna dificultad que se presente, porque en algún lugar existe y acude a nuestro llamado para ayudarnos…Seguir entusiasmado de la vida… 🙂 ❤

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s