Vivimos de……

 
 
Vivimos de espaldas. A los otros, a la vida, a nuestra propia esencia.
Compartimos el mundo pero lo hemos subdividido en millones de mundos pequeños, estrechos, prácticamente inhabitables. Nos hacemos los ciegos, los mudos y los sordos. Nada nos importa y nada nos afecta. Hemos perdido la perspectiva, y ya poco podemos hacer.
 
Muchos no tienen ni idea de qué es lo que hacen aquí. 
Tampoco se lo plantean.
No sirven para nada. No aportan nada.
 
Sombras de personas que nacen, se reproducen y mueren. Solo cuerpos que se transforman con el tiempo. Carne y huesos. Ni sienten, ni padecen. Indiferentes, vacíos, huecos.

Los documentos internos de las tabacaleras

Mientras, habían manipulado el tabaco con suplementos químicos para potenciar y perpetuar la adicción. No es una locura compararlo con un envenenamiento: cuando entran en combustión, muchos de los aditivos usados, como el azúcar, se convierten en gases cancerígenos.

Un ejemplo entre miles es un memorando interno de 1988 de un ejecutivo de la tabacalera  R. J. Reynolds, exhibido durante el juicio del Estado de Minnesota contra la industria. Cuenta que entre 1964 y 1974 Philip Morris aplicó de manera gradual lo que llama la “tecnología del amoníaco”. Lo curioso, dice, es que ese período coincide con un “dramático aumento de ventas”.

Entonces, está claro que el director ejecutivo de British American Tobacco, Martin Broughton, mentía deliberadamente cuando en 1996 afirmaba: “Nunca hemos ocultado nada, así como no lo hacemos ahora ni lo haremos en el futuro. No tenemos ninguna  investigación interna que demuestre que fumar es una adicción.

Desde hacía décadas la actitud en privado había sido otra. “Estamos en el negocio de vender nicotina, una droga adictiva”, reconocía el consejero general de Brown & Williamson Addison Yeaman, en un documento “estrictamente privado y confidencial” firmado el 17 de julio de 1963. “La asociación del consumo del cigarro con el cáncer pulmonar es bien conocida”, agregaba.

La industria también financió estudios para ocultar las consecuencias del tabaquismo. Tal es así, que un artículo publicado en noviembre de 2004 en The Lancet demostró que a través de un intermediario suizo Philip Morris llegó a comprar la firma alemana de investigaciones INFIBO para contradecir lo que a esa altura era científicamente irrefutable.

La conspiración tendría fecha de inicio. Cuando el Gobierno estadounidense demandó a las tabacaleras en 2004 argumentó que el 15 de diciembre de 1953 se había llevado a cabo una cumbre en el Hotel Plaza de Nueva York en la que se diseñó la estrategia común de la industria. La Justicia concluyó dos años después que las demandadas habían ocultado investigaciones, destruido pruebas y manipulado niveles de nicotina.

Los acuerdos de confidencialidad fueron el arma preferida para mantener los secretos. El ex vicepresidente de investigación de Brown & Williamson Jeffrey Wigand fue un héroe en esta historia: en 1994 rompió su contrato para ayudar a interpretar los primeros 4 mil documentos filtrados por el abogado arrepentido Merrell Williams.

La tarea de Wigand fue vital para el avance de los juicios. Y su llegada al cine de la mano de Russell Crowe y Al Pacino en The Insider le dio visibilidad al contenido de los documentos.

 

La mayoría habían salido a la luz en 1998, un año antes del estreno del filme en los EEUU, luego de la firma del MSA, un acuerdo entre 46 estados y las tabacaleras más grandes del país.

Su divulgación dejó al desnudo otros aspectos de la industria, como las estrategias y el lobby desplegado contra la OMS y las leyes antitabaco, el rol casi protagónico del sector en el contrabando de cigarrillos o la publicidad engañosa para grandes y chicos.

La búsqueda y análisis no es sencilla. Se subieron en forma desordenada y la mayoría no tienen valor. Además, muchos no fueron digitalizados, sino ubicados en depósitos en los EEUU e InglaterraClasificarlos fue una tarea engorrosa.

No obstante, hoy la mayoría pueden ser consultados online en los sitios de las tabacaleras, como la de Philip Morris -una de los más sencillas de usar- o la de Brown & Williamson. También hay una suerte de buscador de esas páginas. Otra web importante es la de la Universidad de California. Y se destacan los comentarios de la investigadora Anne Landman sobre cada documento en el portal de la ONG Tobacco Documents Online.

Más sobre:

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 Visto en:http://blogs.infobae.com

Elige el cambio y retoma el control

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Hay momentos en la vida que permitimos que las circunstancias nos desborden. Nos sumimos en un estado taciturno, sin recursos, agotados de girar en una espiral sin fín en busca de soluciones que no llegan. Nuestras posibilidades parecen haberse agotado y a nuestro alrededor todo se ha sumergido en el mismo desencanto que experimentamos. Vivimos en primera persona el colapso.

Cuando esto sucede nuestra energía cae vertiginosamente y el desequilibrio físico y mental se despliega nublando el punto de vista objetivo y la percepción global del problema. Es en ese estado, cuando hemos agotado aparentemente todos los recursos para enfrentarnos y solucionar la situación, donde surge la posibilidad de un cambio.

 

Las crisis vivenciales que se presentan en nuestra experiencia son realmente oportunidades para rectificar. Nos ofrecen la posibilidad de elegir conscientemente el cambio necesario hacia una via alternativa en la búsqueda de la realización y felicidad.

La actitud y el enfoque mental que hemos estado sosteniendo mientras esa crisis se desarrollaba ha sido, muy probablemente, incorrecto. Hemos arraigado y fomentado en nuestra cabeza la idea de que circunstancias, personas o situaciones externas tienen el control sobre nuestra vida y nuestra experiencias de la felicidad. Alimentando tanto este pensamiento hemos limitado nuestra capacidad de actuar y hemos ido debilitando la confianza en nosotros mismos y nuestras infinitas posibilidades. Tal creencia ha distorsionado nuestra visión y hemos hecho crecer el efecto de esa idea hasta la experiencia que ahora nos colapsa.

Dilapidando todas nuestras capacidades analíticas tratando de resolver el “efecto” de esa actitud incorrencta, no nos hemos centrado en buscar la causa que nos ha incitado a pensar que no estamos en disposición de encontrar una solución. Es entonces cuando nace la necesidad de parar…de rendirse. Liberar nuestra mente de toda aquella lógica a la que nos hemos estado aferrando y que nos ha dirigido directamente hasta la situación actual. La práctica de la relajación consciente y una meditación profunda sobre nuestros verdaderos recursos, nos ayudarán a encontrar un nuevo enfoque objetivo. Son nuestras elecciones quienes forjan nuestro camino.

Si hasta el momento no nos han conducido hasta todo lo bueno que merecemos, tenemos el poder y la posibilidad de elegir o probar otras vías. Tener la claridad mental y la confianza en uno mismo para aceptar el cambio es ya de por si, un gran paso hacia delante. Empezar a caminar hacia el resultado conlleva subirse sin miedo en el primer peldaño de la auto-exploración interior. “Tú eres el cambio que quieres ver”.

La meditación, búsqueda interior de las causas y no de los efectos, nos darán la opción de reconocerlas y elegir sanarlas modificando principalmente nuestra actitud mental. La primera lección de la actitud correcta es pues que poseemos un mundo de recursos para reconducir nuestras vidas…pensar lo contrario ha sido lo que ha limitado y colapsado la situación actual.

Es momento entonces de decidir buscar en otro lugar, fuera de circunstancias exteriores, para adentrarnos en las causas e infinitas posibilidades interiores. Aceptando que lo antiguo no nos sirvió en este caso, lo dejaremos marchar para empezar de cero. Eligiendo explorar un nuevo camino, sin miedo y con confianza , retomaremos el control de nuestra vida.

Visto en: sanamento.com

después de todo, el milagro existe

Agregamos un toque de amor a las cosas que hacemos o decimos, trayendo gozo a aquellos que nos rodean con una simple sonrisa.

Si cada día hacemos un esfuerzo por ser mejores, más cuidadosos y agradables, entenderíamos que podemos así hacer un mundo mejor.

Si nos maravillamos con la diminuta semilla, que al ser plantada en el suelo crece hasta asombrarnos con su belleza. Y ver que en las pequeñas cosas que llenan la tierra, está el milagro más grande del mundo.

Cada flor, cada árbol, cada niño, son pruebas más allá de toda duda, de un poder más grande que nosotros. Las altas montañas, el viento que sopla, los alimentos que nos da la tierra…

Si entendiéramos esos pequeños milagros nos daríamos cuenta que la felicidad es algo que creamos en nuestras mentes, que nada tiene que ver con lo que hay “afuera”.

Es simplemente despertar y comenzar el día contando nuestras bendiciones y elevando los ojos al cielo.

Es dejar de estar constantemente deseando lo que “nos falta” y hacer lo mejor de lo que si tenemos.

Porque rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.

Porque es poniendo nuestra parte en lo que la vida nos da, que podemos encontrar contento, y felicidad también.

Quizás si… después de todo, el milagro existe!