Sabed del tiempo en que había almas y no existían los cuerpos.
Esta fue Ana época de anos pocos años, pero cada uno de ellos fue uno de nuestros milenios.
Las almas estaban todas alineadas y el mundo apareció ante su vista. Nueve de cada diez almas corrieron hacia él.
Luego les fue presentado el Paraíso a las almas que quedaban. De éstas, nueve de cada diez corrieron hacia él.
Cuando les fue presentado el Infierno nueve de cada diez almas que aún restaban huyeron horrorizadas.
Entonces sólo quedaron unas cuantas, aquellas que habían permanecido impasibles, que no se habían sentido atraídas por la tierra ni por el Paraíso, las que no habían temido el Infierno.
La Voz Celestial las interpeló:
“Almas necias, ¿qué es lo que pretendéis?”
Las almas respondieron al unísono: “Tú, Omnisciente, sabes que es a Ti a quien que¬remos, y que no deseamos dejar Tu Presencia”.
La voz les dijo:
“El anhelo de Nosotros es peligroso, despierta dificultades e innumerables peligros”.
Las almas le respondieron:
“Con alegría soportaremos todo para permanecer a Tu lado, y perderemos todo para poder ganar todo”.
Ilahi-Nama

EL ABSURDO Y LA IGNORANCIA

Lo que parece absurdo y no lo es, es mejor que la ignorancia del hombre que lo considera absurdo.

INCONSCIENTE

No sabes nada de ti mismo aquí y en esta condición.
Eres como la cera del panal: ¿qué sabe del fuego o de la que se derrite y corre?
Cuando llega al estado de vela y emite luz, entonces sí sabe.
De igual manera llegarás a saber que cuando vivías eras un muerto y sólo creías que estabas vivo.