Un coctel de Drácula, higaditos con salsa de sangre y hasta una Tarántula con vodka, son la opción para la Noche de Brujas en el mundo
TARÁNTULA. Este coctel preparado con vodka negro se sirve con caramelos a la orilla (Foto: EFE )
Un coctel de Drácula (copa de bienvenida a base de salmorejo -tipo crema- estilo Antequera); higaditos de monja con sangre (foie de ganso con pétalos de frambuesa); sesos de Tutankamón con con rana (milhojas de queso con alcachofas); “mezclum” de hierbas del camposanto (ensalada de la casa)… son sólo algunas de las originales propuestas de los restauranteros para la noche de Halloween.
Eso debió de pensar la actriz Kate Capshaw, alias Wilhelmina ‘Willie’ Scout, en la película “Indiana Jones y el Templo Maldito” cuando en el palacio de Pankot, el generoso maharajá le ofreció como extraordinarios manjares una serpiente de la que salían multitud de pequeñas lombrices y sorbete de sesos de mono.
No se trataba de un menú de Halloween, pero nadie dudaría en que sería una excelente elección para una fiesta de zombies.
La celebración de la noche de difuntos alienta a las empresas restauranteras y de coctelería a realizar un esfuerzo adicional para que los clientes degusten sus platos “más terroríficos”.
Sesos de Tutankamón con rana
Si bien esta es una histórica celebración estadounidense, lo cierto es que la diversión se traslada a todos los puntos del mundo con la intención de dejar de lado el ámbito religioso para centrarse en los aspectos más paganos y festivos del día.
Para Ana Blanco, propietaria del restaurante Casa Gades de Madrid en España, la celebración supone un trabajo extra, pero explica que se trata de una excelente manera de atraer a los clientes.
“Este año, de tantas carencias económicas, no hemos renunciado a dejar de celebrar Halloween, aunque teniendo en cuenta el día de la semana en que se celebra en esta ocasión, dudamos que suponga un éxito de público como lo fue 2010″, indica.
Cuidan la decoración del local con detalle. Los camareros y cocineros también van disfrazados mientras preparan, como entradas y primeros platos, desde un coctel de Drácula (copa de bienvenida a base de salmorejo estilo Antequera), pasando por higaditos de monja con salsa de sangre (foie de oca o panto con pétalos de frambuesa), hasta unos sesos de Tutankamón con rana (milhojas de queso con alcachofas) y un “mezclum” de hierbas del camposanto (ensalada de la casa).
En el segundo plato de este “horrendo” menú, pueden elegir los comensales entre entrañas del conde Drácula (chuletón grill); babosas engrilladas (dorada al horno) y tripas (degustación de pastas). Para postre, Ana Blanco ofrece un beso de la muerte apasionada.
Beso de la muerte apasionada
En el centro de la capital de España, el Café de la Ópera es otro restaurante que ofrece una terrorífica cena cantada, centrada en sopa de sangre con algas de pantano, ojos de Drácula y vómito de Frankenstein con gusanos saltarines. Carmen Carús, directora del establecimiento, se apresura a decir que “los comensales degustarán nuestros deliciosos platos de siempre, pero en esta ocasión la carta los ofrece con otros nombres”.
Los restaurantes más exclusivos como El Ritz de Madrid, España, o el Four Seasons de Nueva York, por poner dos ejemplos, sucumben también a la tentación de incluir terroríficos menús la noche del 31 de octubre. En un ambiente de lujo y sofisticación con una mesa exquisitamente decorada puede darse el placer de tomar.
“Crema de calabaza con queso fresco; aceite de nuez y semilla de hinojo caramelizada
Tarta de carne de Kobe con huevo de codorniz empanizado; pulpo glaseado sobre crema de papa y calamar; “risotto” de calabaza con almejas a la parrilla; pechuga rellena de crema de cacahuete con “pennes” rellenos de puerro y suprema de vainilla de Tahití con helado de calabaza, es la propuesta del hotel de cinco estrellas madrileño.
“Moje o crema de calabaza y bacalao” como primer plato es la apuesta del restaurante Riofrío para hacer de esta hortaliza un plato excepcional. Los “huesitos” de santo o las migas de niño, de su magnífica pastelería, son el final de la degustación.
“La posada maldita” en Cataluña, al noreste de España, lo dice todo con su nombre. Se trata de un restaurante temático especializado, durante todo el año, en dar cenas acompañadas de un espectáculo de terror.
Dolores Petidier, su dueña y cocinera, explica que siempre fue una admiradora total del género y, a la hora de diseñar su restaurante, decidió que sus clientes vivieran “su experiencia más terrorífica”.
Coctel de Drácula
Desde el viernes 28 de octubre y hasta la comida del 1 de noviembre (especial para niños), puede degustar un menú selecto que comienza con pan y tomate… “se trata de una carta tradicional, centrada en las carnes, como es lógico, pero en la que se entiende a la primera todo lo que se va a comer. Bastante tienen los clientes con atender al espectáculo e interactuar con los actores-camareros”, nada menos que durante tres horas.
Para empezar o terminar la tarde nada como un cóctel bien mezclado. El peruano, Diego Macedo, barman de “Kialma”, y especializado en alta coctelería propone un “Tarántula” o un “Daiquiri sangriento”.
“El Tarántula -dice- se elabora con vodka negro. Alrededor del borde de la copa le añado barritas de regaliz negras (caramelos) para que recuerde a las patas del insecto”. Además, añade una pequeña calabaza. “El sirope de fresa le agrega un toque ligeramente sanguinario al daiquiri y resulta muy atractivo en una noche como esa”, concluye.
Fuente:/www.eluniversal.com